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lunes, 27 de julio de 2026

Día 327: Organizarme en el papel

Me sirve organizarme en el papel. Escribir me permite detener el movimiento acelerado de mi mente, dirigir mi atención y convertir en palabras aquello que, dentro de mí, todavía aparece mezclado, incompleto o disperso.

Cuando escribo, no solamente describo lo que me pasa. Observo cómo estoy pensando, qué emociones están dirigiendo mi experiencia y cuáles son los automatismos desde los que estoy reaccionando. El papel transforma lo invisible en algo que puedo mirar, cuestionar y reorganizar.

Pero escribir también representa una decisión acerca de quién voy a ser. A través de las palabras puedo definir la expresión que decido encarnar: claridad, dirección, estabilidad, responsabilidad, constancia. No como afirmaciones vacías, sino como palabras vivas que necesitan convertirse en comportamiento.

Mi cuerpo es el lugar donde esa decisión se vuelve real. Si escribo “estabilidad”, necesito observar cómo respiro, cómo hablo, cómo me muevo y qué acciones realizo desde esa estabilidad. Si escribo “dirección”, necesito traducirla en una prioridad concreta. Si escribo “constancia”, debo construir una acción que pueda repetir incluso cuando mi estado emocional cambie.

Por eso también necesito crear un entorno que favorezca aquello que quiero vivir. Organizar mis espacios, reducir distracciones, establecer momentos para escribir y dejar señales visibles de mis decisiones. El entorno puede convertirse en una extensión de mi consciencia: una estructura que me recuerde qué estoy construyendo cuando mi atención se disperse.

Escribir es, entonces, una forma de detenerme, observarme y dirigirme. Es sacar de la mente lo que estaba girando sin orden, elegir quién voy a ser frente a eso y llevar esa decisión hacia el cuerpo y la acción.

No escribo solamente para entenderme.

Escribo para dirigirme.

Escribo para construir las condiciones que me permitan encarnar, paso a paso, la persona que decido ser.





Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo ignorar el poder que tengo a través de la escritura, a través del perdón, a través del compromiso de asumir responsabilidad, sin darme cuenta que si no tomo noción / abro mi mente / busco perspectiva acerca de las cosas, voy a requerir un trabajo de liberación, de orden, de corrección, de investigación para poder elegir y decidir vivir quien quiero ser como ser humano.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo cerrarme las puertas hacia la oportunidad de hacer una diferencia al abrirle la puerta a las sensaciones / experiencias en mi mente y en mi cuerpo que van tomando más lugar y más de mi atención, de mi energía para desorganizarla, energizarla, activarla y convertir mi mente en una carrera de energías / emociones, sentimientos, pensamientos, creencias, perspectivas basadas en la experiencia mental / narrativa en mi mente.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo estar más en mi mente y no estar más aquí, con mi cuerpo físico, respirando, contando los segundos que pasan, sintiendo mis pulmones, permitiéndome habitar mi cuerpo y las palabras que quiero encarnar y experimentar.

Me perdono a mí mismo el no haberme aceptado y permitido a mí mismo ver, darme cuenta y entender que soy yo mismo a través de las palabras que expreso y conducen mi experiencia definida a través y detrás de las palabras - es con esto que yo puedo definir mejor, establecer mejor, fundamentar mejor mi punto de partida de quién soy como un ser humano en cada momento de respiro.

Me perdono a mí mismo el no haberme aceptado y permitido a mí mismo ver, darme cuenta y entender que si no estoy AQUÍ, presente / en mi presencia / con mi cuerpo físico, respirando, y no puedo conectar / crear con mi presencia - no estoy pudiendo reunir mi capacidad de prestar atención para conectarme conmigo mismo - entonces requiero respirar, conectar con mi cuerpo, conectar con las sensaciones de mi cuerpo, conectar con lo que está aquí - las palabras que emergen es PRESENCIA, ESTABILIDAD, CONSISTENCIA.

Presencia: respiro, siento mis pulmones, mi corazón, la punta o yemas de mis dedos de los pies, la punta o yemas de mis dedos de las manos, los movimientos, las tensiones...
Estabilidad: siento mis latidos del corazón, qué dice acerca de quién soy, cómo me siento, dónde estoy, cómo estoy el ritmo de los latidos. Me acompaño y apoyo a estabilizar mis latidos, el pulso, las tensiones, las emociones, mi voz.
Consistencia: conectar los pensamientos, cómo me siento, hacia dónde me quiero dirigir en una misma dirección.

miércoles, 8 de abril de 2026

Día 326: No hacer nada también es una decisión — hoy elijo dirigirme

 Llega el momento de poner orden a mi vida. En este momento estoy mucho más con mi mamá, con mi hijo y poco tiempo le estoy dedicando a mi negocio de psicología, y también poco tiempo a hacer crecer el centro. Entonces si quiero cambiar los números y poder llegar con todo requiero de hacer algunos cambios / modificaciones que me permitan vivir de mi profesión, de mi centro y todo lo que quiero lograr. Para eso tengo que tener establecido y mejorar la forma de abordar el trabajo, las responsabilidades, las tareas y la forma de dirigirme conmigo mismo.

Durante el día me pongo mañoso, es decir que prefiero no mirar mi celular, no contestar mensajes, no dar respuestas a las personas en lugar de seguir haciendo crecer mi centro, seguir moviéndome para generar más plata, más ingresos, mejorar el espacio….todo eso tengo que comenzar a dirigir…pero durante el día me enfoco en cosas que en realidad no me acercan a mis objetivos, a lo que quiero lograr; mejorar mis servicios, cobrar más caro, tener flujo constante – todo eso requiere de dirección, responsabilidad, disciplina, movimiento, etc. Que son aspectos básicos de mi mente, ser y cuerpo que requiero comprometerme a mover y dirigir nuevamente. Podría comenzar con escribir en mi blog nuevamente y así comenzar un proceso de corrección para lograr self-mastery.

 

“Estás eligiendo no hacer lo que sabés que te haría crecer.”

Ahora a trabajar con esto:

-        Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo elegir no hacer lo que sé que me haría crecer, por sentir/participar en pereza, cansancio, desgano, no querer hacer ese paso de la comodidad a la incomodidad, sin darme cuenta que soy yo mismo saboteándome a mí mismo para no hacer lo que realmente tengo que hacer.

-        Me perdono a mí mismo por ace
ptarme y permitirme a mí mismo negociar aquellas cosas que sé que me harían crecer / expandirme / mejorar en mi profesión y negocio, sin embargo prefiero dejarme estar, evitarlo, negarlo, no mirarlo, quedándome en un punto medio de limbo / no elección / elegir no moverme.

-        Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo ver, darme cuenta y entender que elegir no moverme es lo mismo a elegir no expandirme, no crecer, no actuar, no moverme desde donde estoy hoy.

Me comprometo conmigo mismo a dirigirme hacia las acciones, las direcciones, los objetivos y movimientos que me permitan expandir, crecer desarrollarme.

Me comprometo conmigo mismo a no negociar con mi mente aquellas cosas que realmente tengo que hacer y realizar para alinearme a los principios que son mejor para todos.

Me comprometo conmigo mismo a moverme desde donde me encuentro hoy, día a día, paso a paso, 1+1.


No hacer nada también es una decisión. Y hoy elijo decidir a favor de mi crecimiento.


Voy a elegir acciones concretas de cada punto que no estoy moviéndome / actuando para comenzar a moverlo día a día - poniéndole un nombre a esa tarea / función y luego cuáles tareas me acercan más a la consolidación de ese punto.

Reconocer momentos del día donde en mi mente / pensamientos aparece el "después lo hago", "no tengo ganas", "ahora no" - esto es evasión y quien yo soy en esos momentos no es evasión - es DIRECCIÓN - yo DIRIJO.

Vamos de conciencia a responsabilidad, de responsabilidad a dirección, y de dirección a IDENTIDAD - quién yo soy en este movimiento es lo que estoy creando.

Voy a estar abriendo aspectos y trabajarlos día a día, compartiendo parte de ese proceso a través de mi blog.

El trabajo consiste en hacer lo que tengo que hacer, incluso aunque no quiera.

Estaré trabajando en identificar mis disparadores de evasión y sobre los puntos de evasión que vayan emergiendo.

jueves, 30 de marzo de 2017

Previniéndome Cambiar - Día 325


He estado enfocándome en aspectos específicos para cambiar, que están relacionados a momentos donde he experimentado y pasado por reacciones emocionales y/o sentimentales muy explosivos, fuertes, abrumadores. He estado enfocado en ver si realmente estoy cambiando en mi manera de accionar o comportarme respecto a ello en mi día a día, pero reconozco que he estado más yendo por el lado de prevenir pasar por tales situaciones, en lugar de realmente pasar por el problema y CAMBIAR en tales momentos hacia la solución. Esa es una dimensión muy interesante, porque en algunos momentos he estado atravesando el problema, lo cual significa cuando entro en reacciones emocionales y/o sentimentales, y en tales momentos he podido reconocer el patrón en el que me encuentro, donde me he movido hacia mis compromisos, mis introspecciones y así el cambio. Pero otras veces las reacciones emergerían, podría reconocer que estoy en una reacción emocional o sentimental, o ambas, y sería sutil, o también podría ser abrumador – pero el caso es que yo reconocería / estaría consciente de que sí, estoy en una reacción energética mental, por lo tanto tendría la posibilidad de dirigir el momento para CAMBIAR en el momento hacia la solución, lo cual es respirar, calmarme, liberar la energía, alterar mi enfoque y atención hacia lo que quiero vivir / la elección de quién quiero ser en tal momento, pero no lo he hecho. Aquí la realidad, el punto de honestidad conmigo mismo es que yo mismo he estado previniéndome cambiar.

¿Por qué estuve previniéndome cambiar? ¿Por qué sólo no hice la transferencia de escribir y pensar / ver cómo podría cambiar a ACTUARLO / VIVIRLO?

Porque en realidad me he convertido en una víctima de mi mente, un muerto viviente que no puede vivir y dirigirse sin las voces en la cabeza, que requiere que algo o alguien dentro le diga qué hacer, cómo ser y quién ser.

Otra dimensión es que le he dado mucha atención al momento donde la reacción emerge, es decir, donde he hecho ese momento donde el cambio tiene que ocurrir UNA GRAN COSA “es este el momento de cambio, oh aquí están las reacciones, aquí está el punto y yo estoy sintiendo esto, me estoy sintiendo así y eso significa que no voy a cambiar, que no puedo cambiar en este momento, mi mente me tiene” – a veces he podido pasar a través de eso, pero luego, cuando vuelve a emerger, he llegado a aceptarme y permitirme a mí mismo ‘caer’, es decir, realmente seguir mis reacciones – pero eso de hecho tiene que ver con no mirar más profundo en el patrón, no explorar qué otras dimensiones están abriéndose para que yo empiece a caminarlas, porque algo más profundo está manteniendo otros comportamientos que realmente puedo reconocer son superficiales. 

Continuaré abriendo estos puntos con más detalle en el próximo post.

domingo, 26 de marzo de 2017

Indecisión y Miedo - Día 324

Tengo miedo a cometer un error, ¿cómo se manifiesta en mis pensamientos, experiencias y comportamiento? El miedo a cometer un error se manifiesta como una indecisión de moverme, de hablar el perdón a uno mismo, temor a ‘equivocarme’ en el sentido de DUDAR si hacia donde estoy viendo, la dirección que estoy tomando es la ‘correcta’, si me voy a arrepentir, si la dirección que estoy tomando no va a ser del todo apropiada. Es el temor a las consecuencias también, de que lo que vaya a caminar esté mal y las cosas se tornen peor.

Me perdono a mí mismo el aceptarme y permitirme a mí mismo crear la experiencia de indecisión dentro de mí, de si estoy viendo todos los puntos, si es de hecho el punto o problema y si es el camino correcto el que voy a estar tomando al abrir y ver y aplicar las soluciones que emergen dentro y a través de caminar los problemas.

Me perdono a mí mismo el aceptarme y permitirme a mí mismo temer las consecuencias que pueden fluir a partir de tomar la decisión de aplicar las soluciones que emergen en y a través de caminar los problemas, sin darme cuenta que cuando una solución emerge dentro y a través de caminar un problema, éstas emergen dentro del punto de partida de lo que es mejor en tal situación y contexto, por lo tanto las consecuencias que fluyen a partir de ahí es el camino que tengo que atravesar si realmente me levanto y estoy de pie en y a través de tal solución de cambio como lo que es mejor.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo manipular mi aplicación por el temor a enfrentar y confrontar mis miedos, inseguridades y dudas en el camino que tomo, sin darme cuenta que de hecho no puedo del todo predecir o determinar cómo será el camino, qué cosas emergerán y se manifestarán, porque estoy tratando con seres vivos reales, mentes y seres distintos a mí.

Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo aplicar las soluciones que emergen en y a través de caminar los problemas, al seguir alternándome en el temor a las consecuencias, temor a equivocarme, temor a que las cosas se tornen peores, en lugar de reconocer tales temores, tales experiencias como limitaciones que estoy aceptando y permitiendo, y que no me permiten expandirme, ir más allá de lo que me he aceptado y permitido a mí mismo hacer y repetir una y otra vez, sin darme cuenta que el único que está limitando mi potencial de expandirme, crecer, desarrollarme, mejorar y cambiar como ser soy yo mismo.

En este contexto redefino la experiencia de indecisión a una visualización de un cruce de caminos, donde cada camino es la ‘elección’ de un modo de proceder, y entonces me pregunto, ¿por qué quiero transitar ese camino? ¿Por qué voy a caminar en y a través de ese camino? La pregunta haciendo referencia a la honestidad conmigo mismo respecto de quién soy yo al tomar ese camino – donde el camino que yo elija, representará expansión, solución, crecimiento, aprendizaje, comprensión, cambio, mejoramiento dentro del punto de partida de lo que es mejor para todos.

lunes, 6 de marzo de 2017

¿Por qué estoy haciendo mi proceso? - Día 323

Esta es una pregunta que desde la decisión de ‘comenzar mi proceso’, esa primera vez que dije “¡voy a caminar mi proceso!” se ha alterado una gran cantidad de veces, pero me gustaría volver ‘a las raíces’ y recordarme a mí mismo, y a la vez, obtener una imagen global de este punto, de modo que me pueda servir el tenerlo claro y hacer efectivas las palabras ‘yo camino mi proceso, lo estoy caminando, me estoy dirigiendo, me estoy moviendo en y como el proceso de mí mismo’.

¿Cuándo llegó la decisión de caminar mi proceso?

La decisión de caminar el proceso desteni equivale a decir ‘la decisión de CREAR y DIRIGIR mi propio destino’, porque en Desteni aprendemos más dimensiones / perspectivas acerca de la mente, el cuerpo, el ser, la vida como animales, insectos, etc. pero Desteni no es aprendizaje, no es solamente conocimiento e información que puede convertirse en, como todo lo que como humanidad hemos creado / aprendido; opiniones, religiones, creencias, suposiciones, espiritualidades, cultos – es decir, se trata de aprender para VIVIR, para CREAR, para DIRIGIR nuestra vida, una fuerza de vida, una existencia a través de PRINCIPIOS, es decir la base de nuestros pensamientos, palabras y acciones. Principios que matemáticamente comprobado puede convertir el actual mundo de guerras, diferencias, conflictos, problemas, en un mundo de verdadera igualdad, unicidad, felicidad, alegría, paz, amor, disfrute, y cuantas otras cosas que todos como humanidad nos gustaría ser y experimentar que todavía no sabemos, no conocemos o existe REPRIMIDO en lo profundo de nuestro ser, mente y cuerpo por estar preocupados por relaciones, por impuestos, por conflictos, por miedo, por estrés, por el sistema mundial, etc. Principios que si fuesen implementados a nivel económico, político, social y cultural, ese mundo de igualdad y unicidad sería una realidad bastante palpable.
Yo decidí al principio ‘contribuir’ al proceso a través de traducir la información y material hecho en inglés al español para que más personas puedan comenzar sus procesos. Ahora la pregunta es ¿de qué se trata “el proceso”? ¿Qué es el proceso?

Bien, el proceso es multi-dimensional, eso significa que el proceso no solamente puede verse o entenderse de una sola manera, hay muchas maneras y formas de ver el proceso, entenderlo, comprenderlo, vivirlo porque, desde una cierta perspectiva y dimensiones, se trata de un POTENCIAL que existe dentro de nosotros. Ese potencial puede ser aprender algo (cómo funciona la mente, cómo funciona el cuerpo, cómo puedo ser más efectivo en el trabajo, etc), vivir algo, hacer algo, crear algo…ese potencial sólo requiere ser visto, entendido, comprendido, vivirlo para llevarte a ver más, entender más, comprender más, vivir más, y de alguna manera estás yendo cada vez más lejos – o, puede ser que te estanques y entonces tu proceso está parado, o está yendo lento. Tu proceso es tú potencial de convertirte en más, ser más, en el contexto y punto que tú veas, entiendes, te das cuenta que puedes ser más, puedes convertirte en más o puedes ver y darte cuenta que hay limitaciones, hay estancamientos, hay repeticiones que quieres parar, trascender, cambiar – es decir, todo eso hace al proceso. El proceso puede ir en un nivel personal, donde tiene más que ver con hábitos, relaciones, vida diaria, etc., puede ser en un nivel de país como la política, la sociedad, la cultura, puede ser en un nivel mundial como el sistema económico, político, etc.

Entonces, tu proceso en un nivel personal, como dije anteriormente, desde cierta perspectiva y mirando a ciertas dimensiones, es ver, darte cuenta y entender tu propio potencial de ser y convertirte en más, en algo más para crear, modificar, cambiar, adaptar partes de ti mismo y tu vida – a modo de contribuir con la creación y luego la existencia de un mundo hecho y digno para todos los seres vivos.

Elige un punto en tu vida que ves, te das cuenta o entiendes que requiere cambiar, requiere ser modificado, adaptado, algo que requieras crear, habilidades que quieras desarrollar, etc. y comienza a abrirlo y ver qué quieres para ti mismo con respecto a ese punto y dirígelo, escríbelo, perdónalo, establece compromisos de corrección y cambio.

Respondiendo a la pregunta ¿por qué estoy caminando mí proceso?, la respuesta es: porque quiero ser más, convertirme en más, quiero abarcar tanto como sea posible para vivir y crear una vida al máximo potencial, empezando por los potenciales que actualmente existen en mi vida personal, conociéndome a mí mismo, aprendiendo, tomando responsabilidad y cambiando partes de mí mismo.

viernes, 24 de febrero de 2017

Definiendo y Redefiniendo la Palabra Esfuerzo - Día 322

Esta publicación es una continuación del blog anterior:


Bueno, después de caminar unos días las experiencias de pesadez, carga y dificultad, hoy ha llegado el día de purificar y redefinir la palabra ESFUERZO, porque cuando veo en mi mente las proyecciones, imaginaciones y pensamientos, al igual que mi narración de mí experiencia personal en aquellos días que entré en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, la palabra que define / engloba esos momentos de ver algo que tengo que hacer, considerar hacerlo es la palabra esfuerzo.
A medida que fui caminando momentos / memorias de entrar en las reacciones previamente dichas a través del perdón, encontré que la manera en cómo se desarrollan tales reacciones es la siguiente:
--> Pienso / considero / veo / proyecto algo que tengo que hacer
-->--> Reacciono con un chat mental, por ejemplo “¿tengo que hacerlo?”
-->-->--> Reacciono con pesadez, carga y / o dificultad
-->-->-->--> Resisto hacerlo
-->-->-->-->--> Hago el ESFUERZO de hacerlo

Básicamente la palabra esfuerzo, como existe dentro de mí, es ese ‘empuje’ de mí mismo a hacer algo que de entrada estoy resistiéndolo.
Bien, entonces vayamos al diccionario:
esfuerzo
De esforzar.
1. m. Empleo enérgico de la fuerza física contra algún impulso o resistencia.
2. m. Empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades.
3. m. Ánimo, vigor, brío, valor.
4. m. Empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin.


Evidentemente mi definición personal de la palabra esfuerzo se ajusta a la primera definición del diccionario de la RAE. Es decir, tenemos la resistencia a hacer algo, y el esfuerzo vendría a ser el empleo energético de la fuerza física para empujar la resistencia y hacer ese algo.
Luego tenemos la segunda definición, que parece ser más ajustada a una dimensión mental, a diferencia de la primera que deviene de la dimensión mental, es decir, la resistencia física deviene de las reacciones a nivel mental. Entonces, en ésta se podría decir que se emplea energía, como una reacción sentimental / positiva de motivación y entusiasmo por ejemplo, por querer lograr algo, y esa energía nos sirve para movernos / empujarnos a lograr algo, atravesando las situaciones / dificultades que se pueden presentar. Ésta segunda dimensión se ajusta más a cuando, por ejemplo, estoy estudiando, lo cual es algo que he resistido casi toda mi vida, donde en la búsqueda de lograr recibirme en mi carrera, me empujo a estudiar y por lo tanto, empujarme en la resistencia. Ó cuando estamos terminando un cuatrimestre de clases, y con mis compañeros decimos “vamos, últimos esfuerzos” tratando de empujarnos y motivarnos a seguir estudiando.

En conclusión, la palabra esfuerzo, como existe, es un empuje, empujar la resistencia, como una fuerza contraria que trata de ‘ganarle’ a la resistencia, un juego de polaridad de hecho. La palabra esfuerzo en mi vida diaria, para la realización de las actividades, sólo me enfoca en la dimensión física, donde puedo experimentar una resistencia a hacer algo, y me empujo a la realización de eso, pero la resistencia seguirá ahí, y en la realización de aquello, estoy considerando que me estoy moviendo, estoy haciendo lo que resisto simplemente. Y la segunda dimensión de la palabra esfuerzo, me enfoca en mi mente, donde estoy motivándome / moviéndome a partir de empujar la resistencia dentro del punto de partida de una reacción sentimental / positiva. Por lo tanto, no es una palabra que me sirva de apoyo cuando entro o participo en las reacciones de pesadez, carga o dificultad, o cuando estoy queriendo hacer algo específico que normalmente no hago, o no tengo las ganas de hacer.

Necesito una palabra que no empuje como si fuese una resistencia a la resistencia, sino que pueda hacer la transición de no querer hacer algo a simplemente hacerlo, sin verlo o experimentarlo como un peso, una carga o algo dificultoso en mí, y que mi enfoque no sea solamente en la dimensión física, donde no sólo esté enfocado en cómo me experimento en mi propio cuerpo; en la experiencia de resistencia o energía de pesadez y sentir que es arduo o una carga. Tampoco que sea motivado por energía, por sentimientos y sólo esté mirando hacia mis logros, lo que voy a conseguir si hago lo que resisto hacer, sino más bien que mi ser esté aquí, presente, consciente, moviéndome, sabiendo y entendiendo lo que estoy haciendo y por qué – no motivado por energía, no resistiendo la resistencia.

Ok, exploraré algunas palabras para ver cuáles podrían ser de apoyo para mí y compartiré en mi próxima publicación. 

jueves, 23 de febrero de 2017

Pesadez, Carga y Dificultad (parte 3): Esfuerzo - Día 321

Esta publicación es una continuación del blog anterior:

“Identifiqué en estos últimos días algunos momentos donde entré en pensamientos y reacciones ligados a la pesadez:
-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.
-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.
-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.”

-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo reaccionar con pesadez, carga y dificultad al imaginar las tareas, actividades y responsabilidades que he dejado de lado / en suspenso, de manera lineal, haciéndolas una tras otra tras otra, sin darme cuenta que en mi mente estoy viéndolo como algo grande, que es de mucho esfuerzo y todo junto – sin embargo, no significa que tiene que ser así.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo evitar / evadir hacer mis tareas, actividades y responsabilidades al reaccionar con pesadez, carga y dificultad hacia las mismas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo, al entrar en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, tornarme más lento, y experimentar las cosas que hago como si necesitase mucho esfuerzo para realizarlas y casi imposible de mantenerme haciéndolas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistir hacer mis tareas, actividades y responsabilidades al entrar en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, sin darme cuenta que mi resistencia se debe a no querer aplicar el esfuerzo de realizar tales cosas.

En el momento y cuando me vea imaginando el tener que hacer mis tareas, actividades y responsabilidades de manera lineal, una tras otra y reaccionando con pesadez, carga y dificultad hacia las mismas – me detengo y respiro. Me doy cuenta que no necesariamente tiene que ser todo lineal, sino que yo puedo tomar la directiva y autoridad de cómo voy a realizar tales cosas. Me comprometo a mí mismo a identificar cada una de las tareas, actividades y responsabilidades que he dejado de lado / tengo que tomar e ir priorizando de acuerdo a qué es más apropiado hacer primero el día de hoy, qué cosas el día de mañana y así – donde realmente me convierto en el principio rector y autoridad de cómo voy a llevar a cabo las cosas en mi vida, dándole dirección, estructura, orden, etc.

martes, 21 de febrero de 2017

Pesadez, Carga y Dificultad - Día 319

Antes de continuar compartiendo y abriendo mi proceso relacionado al estrés y recompensa, voy a compartir acerca de otra experiencia que estuve pasando desde los exámenes previos.

Estuve reflexionando acerca de estos días en los que tuve una gran resistencia hacia las actividades o quehacer físico diario, primero porque estaba priorizando el estudio, para sacar buenas notas y luego resistiendo las actividades para tener alguna experiencia mental de satisfacción, alivio, relajación – donde era motivado con la experiencia de deseo y ansiedad para ir a juntarme con mis amigos, etc. Estaba resistiendo el perdón a uno mismo también, el hablar en sí mismo, como si todo esfuerzo físico fuese pesado, como si a las obligaciones o responsabilidades las experimentara como pesadas, dificultosas de hacer, un gran esfuerzo. Es como si el hacer las cosas físicas diarias, la vida en sí misma fuese difícil, pesada, un gran esfuerzo, una obligación sin sentido.

Identifiqué en estos últimos días algunos momentos donde entré en pensamientos y reacciones ligados a la pesadez:
-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.
-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.
-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.

Comenzaré aplicando perdón a uno mismo sobre la experiencia de pesadez en sí misma, y luego caminaré cada una de estas situaciones hasta la emergencia de soluciones.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo darme por vencido a la experiencia de pesadez en mi mente y cuerpo, y dentro de ésta experiencia, creer que no tengo las ganas o disposición para hacer o realizar tareas o actividades físicas y prácticas.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo, al entrar en la experiencia de pesadez, creer que no tengo las ganas para realizar o hacer actividades físicas hoy, sin cuestionar mi experiencia en absoluto.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo entrar en la experiencia de pesadez y vivir el hacer físico, las tareas y actividades del día como una labor difícil, pesada, de gran esfuerzo – definiéndome dentro de la experiencia de pesadez.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo olvidar que la experiencia de pesadez es una acumulación de pequeños momentos de reacción que se convierten en la experiencia de energía pura de pesadez, y como pura energía es una consecuencia de mi participación momentánea en reacciones, chats mentales y pensamientos – de los cuales ahora, sacando la capa de superficie me dispongo a caminar para corregir mi participación en tales puntos y así cambiarme a mí mismo.

En el momento y cuando emerja la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad dentro de mí, me detengo y respiro – me doy cuenta que es una experiencia que he estado acumulando dentro de mí, pero no significa que no pueda moverme en ella, caminarla y liberarla por mí mismo, es decir, no me define en absoluto, sin embargo, es una consecuencia de mí propia participación en ciertos patrones de pensamiento, perspectivas y reacciones. Me comprometo a mí mismo a reconocer la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad como la acumulación de reacciones que se convierten en esta energía pura, y como energía pura requiero liberarla y moverme para salir de ella, por lo tanto:

Me comprometo a mí mismo a no definirme por la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad dentro de mí, más bien la libero a través del perdón y vivo palabras / actúo dentro de un punto de partida de mí mismo definido por mí mismo, a manera de vivir movimiento de mí mismo, autoridad y principio rector. 


-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo cerrarme a la posibilidad de levantarme en un momento para hacer alguna actividad o tarea que no había planeado o que había olvidado, o que de hecho es requerida hacer, debido a sentarme o estar concentrado con algo que estoy haciendo.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo separarme de lo que está aquí, de mi tiempo y espacio físico, presente, de mi cuerpo físico también al enfocarme solamente sobre aquél punto en el cual estoy trabajando o enfocándome, como por ejemplo el estudio.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo no dar mi atención o interés hacia otra cosa que sea necesaria, sea requerida o se me es pedida cuando estoy totalmente enfocado sobre una actividad, tarea o cosa.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar con molestia cuando estoy concentrado y enfocado en una tarea o actividad, y algo surge en ese momento que requiere o busca mi atención.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo en los momentos que reacciono con molestia cuando estoy concentrado y enfocado en una tarea o actividad, querer estar sin molestia alguna, es decir, sin que surja algo o alguien para sacarme de mi atención y enfoque, sin darme cuenta que estoy en una realidad de tiempo-espacio en movimiento, y todo lo que existe a mi alrededor está en movimiento también y es algo que no puedo ‘parar’ en términos de su movimiento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar como si fuese una carga, algo difícil en ese momento para mí de hacer o realizar lo que en ese momento surge, debido a aferrarme a enfocarme y atender a lo que estoy haciendo en ese momento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar con pesadez y como si fuese una carga sobre mis hombros cuando proyecto/imagino en mi mente lo que tengo que hacer, o lo que se me pide hacer, o tengo que atender a lo que en ese momento busca mi atención, al estar enfocado y atendiendo a una actividad que estoy realizando en ese momento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo crear la reacción de pesadez, carga y dificultad de realizar actividades a través de resistirme a hacer una tarea, actividad o cosa, en donde en mi mente imagino/proyecto lo que tengo que hacer y estoy viéndolo dentro del punto de partida de ‘no querer hacerlo’, donde mi mente lo traduce como ‘resistencia al hacer/actuar físico’.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo resistirme al hacer / actuar físico en sí mismo, en lugar de proponerme a mí mismo hacerlo en otro momento, por ejemplo, pero no creando resistencia al hacer / actuar mismo que se requiere.

En el momento y cuando me vea reaccionando por tener que hacer alguna otra cosa que no había considerado, había olvidado o surge en el momento, me detengo y respiro – me doy cuenta que hay cosas que no he estado considerando en ese momento, donde me he cerrado a mí mismo, en lugar de darme cuenta de que siempre existo y los demás saben dónde encontrarme, por así decirlo, lol. Me comprometo a mí mismo a abrirme a la posibilidad de hacer otras cosas que no he considerado, he olvidado o surge en el momento a partir de una evaluación de prioridades, tomando en cuenta todo lo que requiere de mi atención, cuidado y participación.

En el momento y cuando me vea poniendo y colocando toda mi atención y enfoque solamente sobre una tarea, actividad o cosa, olvidando que estoy ahí, presente, me detengo y respiro – me doy cuenta que estoy perdiendo contacto con mi cuerpo físico, mi presencia que está aquí, y el momento presente. Me comprometo a mí mismo a traerme inmediatamente de vuelta a mi cuerpo físico, sintiendo mis dedos, mi cuerpo, viendo mi entorno y entonces vuelvo a la tarea, actividad o cosa.

En el momento y cuando me vea resistiéndome hacer / actuar de alguna manera para la realización de alguna cosa que requiera de mi atención, cuidado o participación, ya sea inmediata o en otro momento, me detengo y respiro – me doy cuenta que estoy empezando a perder contacto con mi cuerpo físico, con mi relación ser-cuerpo, e igualmente estoy comenzando a acumular energía como resistencia al hacer/actuar en lo físico. Me comprometo a mí mismo a comenzar a actuar / hacer las cosas que he estado conteniendo, postergando, dejando para otro momento, o simplemente no haciendo, de modo que comience a fortalecer la relación entre mi ser y cuerpo, a través de movimiento de uno mismo, decisión, autoridad, dirección en el vivir de mi vida diaria.

jueves, 26 de enero de 2017

Estudio y Rigidez - Día 317

Hoy me levanté y me sentía sin ganas de hacer muchas cosas, solamente enfocarme en estudiar. Pensaba que si no le dedicaba muchas horas al estudio, me iba a ir mal, no podría aprender lo suficiente y cosas así. Pienso que necesito estudiar días enteros para que me vaya bien. Tuve conflictos esta mañana con respecto a qué cosas hacer, porque, como dije, pienso que el estudio me va a llevar mucho tiempo y si hago otras cosas, no voy a poder estudiar lo suficiente, así que mientras estudiaba pensaba que tenía que ir al super para comprar algunas cosas, y en mi mente me proyectaba yendo al super cansado, pesado – como si ir a al supermercado fuese una carga.


Perdón a Uno Mismo 


Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo tornarme rígido en las cosas que voy a hacer hoy al pensar que hoy tengo que enfocarme en estudiar y estar todo el día estudiando.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo cerrarme en mi mente a pensar y considerar solamente el estudio para hoy, cerrando la puerta de oportunidad a otras cosas y actividades a hacer, al igual que necesidades y requerimientos básicos diarios.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo tornarme rígido en mi relación conmigo mismo al solamente enfocar mi día en estudiar.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo motivarme a través de miedo y estrés, durante el día, a estudiar solamente.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo temer que me vaya mal en los exámenes y debido a ello crear una rigidez en mi organización diaria donde no considero otras tareas o actividades a realizar por pensar que ‘perderé el tiempo en ello’.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo juzgar como ‘pérdida de tiempo’ todo aquello que no tenga que ver con mi deseo a que me vaya bien en los exámenes y que no tenga que ver con el estudio, sin darme cuenta que aunque no tenga que ver con el estudio, no sea un tiempo que esté invirtiendo en ello, lo estoy invirtiendo en otros aspectos y dimensiones de mi vida, como el cuidado personal como alimentación, higiene, relaciones, etc.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo, al considerar que tengo que ir al supermercado, proyectarme yendo al supermercado y experimentándome cansado y pesado, como si fuese una actividad muy pesada y dificultosa a realizar.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo, al considerar cosas para hacer durante el día, crear postergación hacia tales actividades por pensar que ‘es una pérdida de tiempo’ con respecto a estudiar, en lugar de darme cuenta que si estoy creando postergación, de hecho son actividades que son requeridas o necesarias para mí, para algunos aspectos y dimensiones de mi vida.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo proyectar en cosas que juzgo como una ‘pérdida de tiempo’ las experiencias de pesadez, dificultad, carga en ellas para de hecho no hacerlas.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reprimir e ignorar pensamientos que emergen durante el día / estudio relacionado a otras tareas o actividades que requiero hacer durante el día para solamente estar enfocado en el estudio.

En el momento y cuando me vea entrando en una rigidez / en no querer considerar nada más que el estudio / enfocándome solamente en estudiar, me detengo y respiro. Me doy cuenta que estoy cerrando las puertas a otros aspectos y dimensiones de mi vida que requieren atención y cuidado también, por lo tanto estoy tornándome unidimensional debido a miedo y presión de que me vaya mal en los exámenes. Me comprometo a mí mismo a liberar el miedo y presión a través del perdón y realmente evaluar mi día y las cosas que tengo que hacer si son prácticas, posibles y en qué momento hacerlas, sin dejar de lado ningún aspecto o dimensión de mi propia vida.

En el momento y cuando me vea juzgando alguna cosa que tengo que hacer o que estoy considerando, como “es una pérdida de tiempo”, “voy a perder el tiempo”, me detengo y respiro. Me doy cuenta que es una ‘pérdida de tiempo’ en el aspecto de ‘enfocarme en solamente estudiar’, pero esto está mostrándome que estoy tornándome muy rígido con respecto al estudio y que igualmente no estoy abriéndome a todas las posibilidades y potenciales durante el día para satisfacer otros aspectos y dimensiones de mi vida. Me comprometo a mí mismo a abrirme a otros potenciales que emergen durante el día para hacer otras cosas y así satisfacer otras dimensiones y aspectos de mi vida.

Me comprometo a mí mismo a no negar otros aspectos y dimensiones de mi vida que requieren también el cuidado y atención de mí mismo.


En el momento y cuando me vea proyectando en alguna actividad que considero o necesito hacer, las experiencias de pesadez, carga, dificultad – me detengo y respiro. Me doy cuenta que estoy de hecho negándome y cerrándome a los potenciales durante el día de hacer y satisfacer otros aspectos y dimensiones de mi vida que también tengo que estar cuidando y atendiendo. Me comprometo a mí mismo a liberar estar experiencias que he proyectado a través del perdón y tornarme más abierto, dispuesto y aceptar estas otras actividades, aspectos y dimensiones de mi vida que requiero atender y cuidar.

lunes, 2 de enero de 2017

Y vos, ¿cuántas veces te diste por vencido? - Día 315


Hoy estuve hablando / sonando el perdón a uno mismo sobre la experiencia de darme por vencido, material que está disponible en EQAFE, por ahora en inglés, pero seguro que en unas semanas estará en español…a medida que sonaba el perdón sobre la experiencia se abrió dentro de mí la comprensión de que si voy a ceder o darme por vencido en una experiencia, ya sea mental o física, sea abrumadora o sutil – esto se aplica igualmente sobre ciertos pensamientos en mi mente – voy a tener que, literalmente, volver a confrontar ese momento, volver a confrontar con la experiencia, volver a confrontar con los pensamientos.

Al ver este punto, lo reflexioné e introspeccioné al grado de ver, darme cuenta y entender que, muchos de los ciclos que aún estoy viviendo, de patrones de conducta y hábitos que en algún momento quise cambiar, al igual que algunas experiencias que no quise ya tener o experimentar, todavía siguen albergando en mi mente y en mi cuerpo porque en los momentos difíciles, se podría decir, en esos momentos donde yo sabía que tenía que cambiar, yo sabía que estaba en el punto culminante donde, ese momento definiría quién soy; ¿voy a seguir siendo un adicto a la experiencia? ¿Voy a continuar permitiendo y aceptando que mi mente; aquellos pensamientos en los que participé, aquellas experiencias a las que cedí y le di el poder y autoridad en algún momento, me definan? ¿Voy a continuar permitiendo y aceptando que mi límite sea esa experiencia de darme por vencido, esa experiencia de sentirme abrumado, aquellos pensamientos que emergen en mi mente que me dicen “ya fue”, “no puedo hacerlo”, “realmente no quiero continuar”, “la próxima será”, “no puedo contra esto”, etc.?

Esto es algo que nos podemos preguntar al traer a nuestra mente esos momentos cruciales y definitivos donde nos dimos por vencido o cedimos a los pensamientos y las experiencias emocionales o sentimentales - ¿por qué me di por vencido? ¿Por qué me acepté y me permití que tales experiencias y pensamientos sean mi límite? ¿Por qué he definido como ‘mis límites’ aquellas experiencias y pensamientos? ¿Por qué no ir más allá de esas experiencias y pensamientos? ¿Quién soy yo al aceptarme y permitirme darme por vencido en tales pensamientos y experiencias? ¿En quién me convierten? ¿Por qué me permití y me acepté convertirme en eso? ¿Por qué no ir más allá de mis límites? ¿Por qué no vivir la palabra expansión de mí mismo al ir más allá de aquellos pensamientos y experiencias?

Me comprometo a mí mismo a investigar y hacer introspección sobre aquellos patrones de pensamiento, reacciones y comportamientos que me he aceptado y permitido darme por vencido y definirme en y como ellos, para perdonarlos y redefinir quién voy a ser en tales momentos al vivir prácticamente la solución / el cambio.

Me comprometo a mí mismo a parar los ciclos de tratar de cambiar y darme por vencido, al realmente investigar y hacer introspección sobre aquellos puntos para reflexionar en quién me he convertido y de hecho cambiar quién soy en pensamiento, palabra y acción en tales momentos.

Me comprometo a mí mismo a recordar que en los momentos cruciales y culminantes de un patrón, donde estoy llegando al punto de querer ceder y darme por vencido, que si cedo y me doy por vencido en tales experiencias, voy a continuar ciclando y reciclando en el mismo patrón por días, meses y hasta años, sin, de hecho, hacer un cambio real y sustancial.

Me comprometo a mí mismo a preguntarme en tales momentos ¿en quién me convierte darme por vencido en tales experiencias y pensamientos en mi mente y cuerpo? ¿Quién quiero ser yo en este momento?

viernes, 30 de diciembre de 2016

Redefiniendo el Presente - Día 314

Estuve escuchando a la entrevista de la crucifixión de Jesús en Eqafe acerca de redefinir la palabra presente y aquí comparto lo que se abrió al escuchar la entrevista. Yo recomiendo escuchar el audio porque ofrece mucho apoyo y asistencia para el proceso de redefinir y vivir palabras, y a mí me ha aterrizado muchísimo para estar más presente en mi día y hacer cambios significativos.



Ok, va:

Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo ver mi presente como el momento en el que se encuentra mi presencia, donde estoy aquí, presente para moverme, dirigirme y crear mi vida.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo excusar y justificar en mi presente el por qué estoy cediendo y dándome por vencido a reacciones emocionales y sentimentales que muy bien reconozco y soy consciente de, que participo, es decir, mi presencia está aquí, mi consciencia está aquí, entonces el potencial de cambio está aquí.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo ignorar y reprimir en mi presente el potencial de cambio.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo tener pensamientos tales como “bueno, ya fue, ya estoy en esta reacción, ya me encuentro en este momento, ya la cagué, así que más adelante lo haré, más adelante cambiaré”, entrando en la experiencia de esperanza a que en un futuro me mueva a cambiar, esperando a cambiar, cuando de hecho el potencial de cambio está aquí.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo mantenerme atrapado en los confines de mi mente en la idea y creencia de que cuando estoy en una experiencia en mi mente o ya estoy participando en algo como fumar marihuana o sintiendo el enojo, o por actuar en base a una reacción de deseo, ya no puedo retroceder, ya no puedo cambiar, cuando de hecho sí, mi mente está aquí, la consecuencia de participar en mi mente está aquí, pero aun así el potencial de cambio está aquí, al traer a mi ser al cuerpo y conectarme con mi cuerpo a través del respiro, arraigarme y enraizarme en mí mismo, estabilizarme y dirigir el momento hacia un cambio y una solución.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo ir construyendo y acumulando reacciones en mi mente y en mi cuerpo e ignorar y reprimir estas reacciones acumuladas y construidas sin tomar en cuenta que a medida que mantengo estas reacciones, acumulo más estas reacciones, más tiempo estoy permaneciendo en ciclos, más consecuencias estoy creando y más me pierdo a mí mismo en mi mente, lo cual significa que pierdo el control de mi experiencia, pierdo dirección y el potencial de crear mi propia vida y experiencia como me gustaría.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo acumular reacciones por más de un día.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo postergar el proceso de perdonar mis reacciones emocionales y sentimentales y pensamientos, sin darme cuenta que el hecho mismo de postergar tal proceso, implica el dar autoridad y poder a mi mente para que controle y dirija mi experiencia, palabras y acciones de tal manera que crean consecuencias que definitivamente no quisiera crear para mí y para otros, lo cual también soy responsable en no tomar en cuenta las consecuencias de mi participación en mi mente y en esta realidad física.

Potencial de cambio: mi cuerpo físico está aquí, presente, mi mente está aquí, presente, mi ser mismo está aquí, presente. Las tres partes de mí mismo están aquí. El potencial de cambio existe en un movimiento de mi ser mismo, de respirar, traerme a mí mismo a mi cuerpo físico y ver qué estoy aceptando y permitiendo, evaluar en qué estoy participando, qué consecuencias estoy o voy a crear si sigo permitiéndome y aceptándome participar en mi mente, qué movimientos estoy experimentando, qué se activó y gatilló en mi mente y cuerpo físico, y luego hacerme cargo de haber dado poder y autoridad a mi mente a través del perdón y a través del cambio práctico, es decir, estabilizarme, salir de mi mente para comenzar a darme dirección, poder y autoridad a mí como mi ser mismo. Es un evaluar lo que está aquí, hacerme cargo de mis propias reacciones y tomar una decisión con responsabilidad, claridad y sentido común.

Me comprometo a mí mismo a recordarme cada día que estoy aquí: en mi presente mi presencia está aquí, el potencial de lo que puedo ser está aquí para ser utilizado, de igual manera el potencial de cambio.

Me comprometo a mí mismo a no postergar el proceso de perdón a uno mismo diario, ya que entiendo, me doy cuenta y veo que con cada día que dejo de tomar responsabilidad de mis reacciones, mi mente y mi cuerpo físico, estoy dándole poder y autoridad a mi mente para que dirija y cree mi propia experiencia diaria, al igual que mis decisiones.

Me comprometo a mí mismo a recordarme que mis pensamientos seguirán teniendo control sobre mí mientras yo participe, les dé autoridad y poder para que sigan dirigiéndome y controlándome, y esto puedo parar a través de detenerme por un momento, reflexionar, investigar y hacer introspección sobre mis pensamientos y darme el poder y autoridad a través del perdón para dejarlos ir, al igual que las cargas energéticas ligadas a éstos.

martes, 2 de agosto de 2016

Excedido en Alcohol - Día 313

El sábado pasado salí a un boliche con unos amigos porque me habían invitado a salir. Durante ese día estuve levantándome por una decisión que tomé: no voy a consumir marihuana porque es lo que acordamos con A, y a pesar de que A no estuviese allí, yo tenía que honrar mis palabras. Esto fue difícil al comienzo pero eso será para otro blog, caminando algunas dimensiones más respecto a mi relación con la marihuana. Lo que quiero compartir hoy es lo que sí hice y es tomar mucho alcohol, y voy a enlistar los patrones de pensamientos y reacciones que encarné durante la noche relacionado al alcohol:

-Sentir que tengo que tomar ‘más’, tengo que tomar tanto como sea posible para ‘estar en la fiesta’.
-Enfocarme en tomar más cuando circula marihuana.
-Aceptar el trago cuando me lo pasan.
-Tomar porque otros están tomando.


Luego de tomar cierta cantidad de alcohol, experimentaría dentro de mí tipo un ‘a la mierda esto, a la mierda aquello’ en el sentido de aceptarme y permitirme cosas como ‘atreverme a decir ciertas cosas’, ‘deseo de’ distintas cosas – afortunadamente, debido a mi proceso y cómo he fortalecido mi consciencia de mí mismo, mis decisiones, mi honestidad conmigo mismo, me apoyé y asistí para parar ciertas experiencias, deseos y comportamientos, pero aun así no fue suficiente en el sentido de completamente parar de traer estos pensamientos y reacciones.

Al siguiente día experimenté mucho cansancio, tenía ganas de quedarme acostado y cuando estaba acostado sentía como un alivio en todo mi cuerpo, un descanso sobre todos mis músculos, y me era difícil poder hacer actividades sin sentirme cansado y con ganas de parar para sentir ese alivio y descanso sobre mi cuerpo. Puedo recordar siempre que salía y tomaba (fumaba también) al otro día me sentía como ‘deprimido’, ‘he caído’, ‘no quiero hacer nada’ y dentro de esas percepciones, interpretaciones y reacciones me permitía quedarme viendo la tele, viendo series, entretenerme con videojuegos, salir a relacionarme de nuevo, continuar tomando y fumando, cosas que no requerían mucho esfuerzo, pero que me mantenían en la idea de que ‘había caído’, ‘tengo que volver a levantarme tarde o temprano’.

Esta vez quité el velo de ‘he caído’, ‘me voy a tener que levantar’, ‘he fallado’ porque ahora enfocándome en soluciones, en el cambio en tiempo real, en el proceso de definir, redefinir y vivir palabras he entendido que el cambio está solamente a un paso, es tomar la decisión de qué voy a aceptar y permitir y qué no, y encarnar la palabra / vivir el cambio / enfocarme en las soluciones prácticas. Entonces, cuando quité el velo de mis pensamientos y reacciones, comencé a definir mi experiencia física, tal como la he descrito en el párrafo anterior, y me di cuenta que no es que he caído, no es que he fallado – en realidad es que mi cuerpo todavía está PROCESANDO todo ese alcohol, a todo lo que lo he expuesto durante la noche – y esta experiencia de sentir alivio, de sentir descanso es en realidad lo que requería mi cuerpo, por lo que esa idea de que ‘he caído’, ‘he fallado’, ‘eventualmente voy a tener que volver a levantarme’ me llevaban a, de hecho, CAER DE VERDAD, porque yo estaba aceptándolo y permitiéndolo, primero como una idea, y luego emergerían pensamientos y reacciones en mi mente consciente-subconsciente basado en mi interpretación de que he caído, y ahora me llevaba al entretenimiento, a distraerme de mi verdadera y real experiencia física, para permanecer en ciertas personalidades sociales, de entretenimiento y por tanto de postergación.

Hoy, finalmente mi cuerpo está mucho mejor, y hacer algo de caminata, respirar, alimentarme bien, ejercicios musculares suaves me apoyó y asistió para enfocarme en mí mismo, y no ir hacia el entretenimiento ni buscar seguir relacionándome como evasión de mis responsabilidades y validar la creencia de que ‘he caído’, ‘he fallado’. Con entender este proceso que mi cuerpo ha pasado luego de haber tomado tanto alcohol, he decidido parar de tomar alcohol por un tiempo indeterminado porque ahora entiendo a lo que expongo y coloco como presión sobre mi cuerpo, o sea esta experiencia y comprensión que llegó con el dejar caer el velo de mis pensamientos y reacciones en niveles superficiales y comenzar a realmente ver qué es lo que sucede con mi cuerpo físico y definirlo me ha hecho ver algo que no he sido capaz de ver antes porque tendía a pensar demasiado, tendía a interpretar demasiado lo que me sucedía en lugar de verlo directamente y definirlo.

Ahora voy a caminar un proceso de perdón a uno mismo respecto de los patrones que he notado existen dentro de mí cuando salgo a fiestas y sólo tomo alcohol.

Perdón a Uno Mismo
-Sentir que tengo que tomar ‘más’, tengo que tomar tanto como sea posible para ‘estar en la fiesta’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo sentir que tengo que tomar ‘más’ alcohol, tengo que tomar tanto alcohol como sea posible para ‘estar en la fiesta’ como una condición de y para ‘estar en la fiesta’, donde entonces ‘estar en la fiesta’ significa tener que estar alterado con alguna sustancia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo la creencia de que si no tomo alcohol, si no fumo marihuana, si no tengo alguna alteración con drogas de alguna manera, entonces no debería estar en la fiesta, en cierta manera excluyéndome a mí mismo; mí expresión y quién soy sin alteración alguna.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo sentirme excluido de la fiesta por no tomar alcohol o fumar marihuana, y por tanto sentirme excluido por excluirme a mí mismo, mí expresión y quién soy sin estar alterado.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo la creencia e idea de no poder conectarme con los demás, de no estar ‘en la misma sintonía que los demás’ cuando no tomo o fumo, sin darme cuenta que esta ‘sintonía’ tal como la describo en realidad es ‘no tener una personalidad que se ajuste a las personalidades de los demás en un estado de conciencia alterado’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo enfocarme más en poder socializar y agradar a las personas, y por tanto aceptar y permitir tomar alcohol y entrar en un estado de conciencia alterado que en realidad conocer más de mí mismo en mi relación con otros en términos de decidir qué expresión / palabras encarnar y cómo conectar con otros sin estar alterado.

Me comprometo a mí mismo a incluirme en la fiesta en forma de expresión: de ver y evaluar la fiesta y entonces decidir, por ejemplo, si es una fiesta movida y hay música movida, bailar y fluir con la música; si es una fiesta más de conversación, entonces estar abierto para compartir y comunicarme – decidiendo qué palabra puedo definir, redefinir y vivir en las fiestas, INCLUYENDO MÍ EXPRESIÓN GENUINA.

Me comprometo a mí mismo a ‘estar en las fiestas’ como mí real expresión, es decir, definir la palabra que voy a vivir y cómo voy a vivirla, y entonces hacerlo – donde entonces quien está en la fiesta soy YO MISMO como mí expresión real.

En el momento y cuando me encuentre en una fiesta, me traigo al respiro – me hago la pregunta ¿de qué se trata esta fiesta? en una manera de evaluar la fiesta, y decidir a partir de ver y definir la fiesta / las expresiones de los demás y el ambiente, qué palabra / expresión voy a encarnar para incluirme en la fiesta, sin necesidad de alguna sustancia que altere mi conciencia.


En el próximo post voy a continuar con los demás patrones que enlisté.