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lunes, 2 de enero de 2017

Y vos, ¿cuántas veces te diste por vencido? - Día 315


Hoy estuve hablando / sonando el perdón a uno mismo sobre la experiencia de darme por vencido, material que está disponible en EQAFE, por ahora en inglés, pero seguro que en unas semanas estará en español…a medida que sonaba el perdón sobre la experiencia se abrió dentro de mí la comprensión de que si voy a ceder o darme por vencido en una experiencia, ya sea mental o física, sea abrumadora o sutil – esto se aplica igualmente sobre ciertos pensamientos en mi mente – voy a tener que, literalmente, volver a confrontar ese momento, volver a confrontar con la experiencia, volver a confrontar con los pensamientos.

Al ver este punto, lo reflexioné e introspeccioné al grado de ver, darme cuenta y entender que, muchos de los ciclos que aún estoy viviendo, de patrones de conducta y hábitos que en algún momento quise cambiar, al igual que algunas experiencias que no quise ya tener o experimentar, todavía siguen albergando en mi mente y en mi cuerpo porque en los momentos difíciles, se podría decir, en esos momentos donde yo sabía que tenía que cambiar, yo sabía que estaba en el punto culminante donde, ese momento definiría quién soy; ¿voy a seguir siendo un adicto a la experiencia? ¿Voy a continuar permitiendo y aceptando que mi mente; aquellos pensamientos en los que participé, aquellas experiencias a las que cedí y le di el poder y autoridad en algún momento, me definan? ¿Voy a continuar permitiendo y aceptando que mi límite sea esa experiencia de darme por vencido, esa experiencia de sentirme abrumado, aquellos pensamientos que emergen en mi mente que me dicen “ya fue”, “no puedo hacerlo”, “realmente no quiero continuar”, “la próxima será”, “no puedo contra esto”, etc.?

Esto es algo que nos podemos preguntar al traer a nuestra mente esos momentos cruciales y definitivos donde nos dimos por vencido o cedimos a los pensamientos y las experiencias emocionales o sentimentales - ¿por qué me di por vencido? ¿Por qué me acepté y me permití que tales experiencias y pensamientos sean mi límite? ¿Por qué he definido como ‘mis límites’ aquellas experiencias y pensamientos? ¿Por qué no ir más allá de esas experiencias y pensamientos? ¿Quién soy yo al aceptarme y permitirme darme por vencido en tales pensamientos y experiencias? ¿En quién me convierten? ¿Por qué me permití y me acepté convertirme en eso? ¿Por qué no ir más allá de mis límites? ¿Por qué no vivir la palabra expansión de mí mismo al ir más allá de aquellos pensamientos y experiencias?

Me comprometo a mí mismo a investigar y hacer introspección sobre aquellos patrones de pensamiento, reacciones y comportamientos que me he aceptado y permitido darme por vencido y definirme en y como ellos, para perdonarlos y redefinir quién voy a ser en tales momentos al vivir prácticamente la solución / el cambio.

Me comprometo a mí mismo a parar los ciclos de tratar de cambiar y darme por vencido, al realmente investigar y hacer introspección sobre aquellos puntos para reflexionar en quién me he convertido y de hecho cambiar quién soy en pensamiento, palabra y acción en tales momentos.

Me comprometo a mí mismo a recordar que en los momentos cruciales y culminantes de un patrón, donde estoy llegando al punto de querer ceder y darme por vencido, que si cedo y me doy por vencido en tales experiencias, voy a continuar ciclando y reciclando en el mismo patrón por días, meses y hasta años, sin, de hecho, hacer un cambio real y sustancial.

Me comprometo a mí mismo a preguntarme en tales momentos ¿en quién me convierte darme por vencido en tales experiencias y pensamientos en mi mente y cuerpo? ¿Quién quiero ser yo en este momento?

sábado, 26 de abril de 2014

Día 245 - ¿Quién es el líder?

Para contexto, leer:



Aplicación de Perdón a Uno Mismo (continuado):

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo reaccionar con una percepción pesimista acerca de mí mismo al juzgarme a mí mismo como ‘no cambiaré’, ‘no me levantaré’, ‘nunca acabaré con esto’, creando toda esta experiencia negativa sobre mí mismo para darme por vencido a la experiencia de deseo de mirar a una mujer luego de haberla juzgado, sin darme cuenta que estoy limitándome a mí mismo a ‘no cambiar’, ‘no levantarme’, ‘no acabar con esto’ al experimentar en el momento esa experiencia de deseo sobrecogiéndome y los pensamientos, ya que estoy subestimándome a mí mismo de ‘poder detener estos pensamientos y experiencia’, ‘poder tomar dirección en el momento’, ‘dejar de seguir a mi mente y convertirme en mi propio líder’, en lugar de confiar en mí mismo.

En el momento y cuando me vea juzgándome a mí mismo como ‘no cambiaré’, ‘no me levantaré’, ‘nunca acabaré con esto’, creando toda esta experiencia negativa sobre mí mismo para darme por vencido a la experiencia de deseo de mirar a una mujer luego de haberla juzgado – me detengo y respiro. Me doy cuenta que no confío en mí mismo, es decir, no me levanto en cada respiro, respiro a respiro deteniendo los pensamientos y la experiencia, de darme dirección a mí mismo y dejar de seguir a mi mente y en su lugar ser mi propio líder al guiarme a mí mismo en y como mis compromisos alineados a la decisión de considerar a las mujeres como iguales.

Me comprometo a mí mismo a, cuando comience a subestimarme a mí mismo al entrar en una experiencia de sobrecogimiento de deseo de mirar a una mujer, me detengo y me perdono los pensamientos y las reacciones, entonces confío en mí mismo en y como el momento, respiro a respiro comienzo a detener mis pensamientos y reacciones, comienzo a darme dirección a mí mismo y liderarme a mí mismo en y como mis compromisos, alineándome a mi decisión de considerar a las mujeres en igualdad.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que yo no podría cambiar si vuelven a emerger estos pensamientos y reacciones, o si estoy sobrecogido, sin darme cuenta que de hecho estuve viendo a mi mente como ‘más que’, que todo esto emergiendo es ‘más que yo’ y debido a ese condicionamiento de ‘si mi mente viene con todos estos pensamientos y reacciones, y me sobrecoge’, entonces ‘me doy por vencido’; he permitido y aceptado que mi mente en algún punto sea capaz de dirigirme y guiarme/liderar.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que mi mente cuando me sobrecoge con deseo, viene con pensamientos y reacciones, entonces tiene el poder de dirigirme y liderarme, sin darme cuenta que a pesar de que en mi mente emerjan estas experiencias y pensamientos, todavía está aquí la consciencia de mí mismo, este saber que hay una solución, y como tal tengo la capacidad de dirigirme y liderarme, como esta consciencia de mí mismo en el momento de saber cómo cambiar y cómo dirigirme.

En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que no puedo cambiar porque estoy sobrecogido con deseo, reacciones y pensamientos, porque eso significa que mi mente tiene el poder de dirigirme y liderarme – me detengo y respiro. Me doy cuenta que mientras yo me dé cuenta/soy consciente de mí mismo lo que estoy aceptando y permitiendo con todo esto, tengo la capacidad y habilidad de cambiarme a mí mismo, en consciencia de mí mismo detenerme, darme dirección y liderarme a mí mismo – porque me doy cuenta que mi mente no es más que yo, sino que yo al creer esto me desempodero a mí mismo y no me permito a mí mismo volverme uno e igual a mi mente, y así darme la capacidad y habilidad para dirigirme a mí mismo en el momento en y como la consciencia de mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a, cuando crea que mi mente es más que yo porque surgen estos pensamientos y reacciones, este sobrecogimiento de deseo, me detengo y perdono mis pensamientos y reacciones, y reconozco que mi mente no es más que yo, sino una e igual a mí, por tanto en consciencia de mí mismo comienzo a detener los pensamientos y reacciones, y sobrecogimiento, me doy dirección a mí mismo y así me lidero a mí mismo en y como los compromisos y decisiones que establecí como yo mismo vivir.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo juzgar el proceso que caminé como inútil al no levantarme en y como los compromisos y decisiones con los que había concluido en consciencia de mí mismo como dirección y liderazgo de mí mismo al enfrentar el desear ver mujeres, descartando completamente todo el proceso, como olvidándolo, sin darme cuenta que no es el proceso lo que falló, no es mis correcciones/compromisos y decisiones lo que falló, ya que me he probado a mí mismo que realmente ha funcionado para parar y corregir el patrón, sino que yo me he permitido y aceptado a mí mismo volverlo inútil al juzgarme a mí mismo como inferior a mi mente, que yo me he limitado a ‘no cambiar’, ‘no continuar empujándome a aplicar las correcciones/compromisos en aplicación práctica’.

En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando el proceso que caminé como inútil al no levantarme en y como los compromisos y decisiones con los que había concluido en consciencia de mí mismo como dirección y liderazgo de mí mismo al enfrentar el desear ver mujeres – me detengo y respiro. Me doy cuenta que soy yo quien decide si hacerlo útil a través de darme dirección, seguir a la consciencia de mí mismo de cambio/los compromisos y decisiones que establecí vivir, y por tanto, en realidad todavía sigo permitiendo seguir a la mente, los pensamientos, reacciones y sobrecogimiento porque es ‘más que yo’, ‘tiene más poder’, cuando no es así – soy yo quien estableció tal relación, en lugar de darme cuenta que son partes de mí mismo que yo creé y los he creado como más que yo al establecer una relación con tales partes en forma de superioridad-inferioridad.

Me comprometo a mí mismo a realmente hacer útil el proceso que caminé al detener los pensamientos y reacciones, y sobrecogimiento, darme dirección y liderarme a mí mismo como esta consciencia de mí mismo de los compromisos y decisiones que establecí vivir y aplicar, ya que me doy cuenta que no es que es inútil mi proceso, sino que yo me he aceptado limitarme e inferiorizarme, en lugar de expandirme a mí mismo y ecualizarme a la mente, entonces hago útil el proceso al darle utilidad/aplicar y vivir esta consciencia que tengo de mi proceso, de la corrección / cambio / compromisos y decisión.

Gracias por leer.

viernes, 25 de abril de 2014

Día 244 - NO te des por vencido!

Días atrás estuve leyendo las publicaciones que hizo Sunette en su muro y publicó acerca de la experiencia del ‘darse por vencido’:
“Darse por Vencido: He enfrentado el Darse por Vencido más veces de las que puedo contar; donde esta experiencia de ‘Darse por Vencido’ ha sido una de las constantes que me he enfrentado a lo largo de mi vida y también a lo largo de mi proceso. Esto ha sido y es una constante ‘presencia’ dentro de mí misma y realmente sabe elegir los momentos para surgir dentro de mí cuando enfrento desafíos dentro de mí misma y mi vida! A pesar de que alcances un punto en tu proceso de, por dios, ya sabes, que tú nunca te darás por vencido – la maldita cosa todavía existe e intenta ‘meterse’ con pensamientos y emociones de darse por vencido.
Así que, miré a por qué es así – es decir: alcancé un punto en mi proceso donde, cuando enfrento desafíos – ‘darse por vencido antes de que comience’ no era más mi respuesta/reacción inicial, en su lugar era “Sí! Qué voy a aprender acerca de mí misma ahora / cómo voy a mostrarme a mí misma de lo que soy capaz”. Esto encontré, a medida que estaba caminando a través de este patrón de respuesta automática de ‘querer dar por vencido antes de que incluso comience’ – que: es tu momento inicial de respuesta a un desafío / problema que determinará quién tú eres en relación a ello y así por lo tanto el resultado. Así que, lo que hice – cuando el darse por vencido incluso INTENTARÍA surgir dentro de mí con pensamientos y emociones, es respirar, perdonar los pensamientos y emociones e INMEDIATAMENTE cambiarme a mí misma dentro de la pregunta “cómo voy a solucionar este problema” / “qué necesito preparar dentro de mí misma para enfrentar este desafío” / “cómo puedo entender el problema / desafío mejor para verme a mí misma encarándolo”.
Haciendo esto, me cambié y así a mi relación al desafío / problema – en lugar de inmediatamente darme por vencida y entrar en mis pensamientos y reacciones acerca del desafío / problema; porque sabía dónde los pensamientos y emociones me llevarían: esto me llevaría a darme por vencida y alejarme / resistirme y simplemente evadir la responsabilidad que tengo que tomar en el desafío / problema ante mí. Mientras que, cuando comencé cambiando mi relación al darse por vencido – se convirtió en un viaje de descubrimiento propio, porque cuando paré el darse por vencido y comencé a atravesar los desafíos / problemas: hombre! Aprendí un montón de mí misma y desarrollé / expandí mucho dentro de mí misma y mi proceso.
Continuaré expandiendo sobre el Darse por Vencido en la próxima publicación – pero por hoy, mira a cambiar tu respuesta inicial a desafíos / problemas como el punto de partida de quién eres dentro de ti mismo es lo que determinará tu experiencia.”

“Darse por Vencido (continuado): Con mi relación a darse por vencido cambiando, donde esto inicialmente surgió TODO el tiempo cuando enfrentaba desafíos / problemas – donde esto eventualmente ‘se acerca sigilosamente a mí’ en momentos inesperados, cuestioné por qué, todavía, este punto de Darse por Vencido estaba surgiendo cuando menos me lo esperaba. Luego me di cuenta que la relación a darse por vencido cambió donde: al principio – me acepté y permití el darse por vencido definirme, ser yo y es ahora donde realmente soy el principio directivo del darse por vencido, donde lo uso para cruzar referencias acerca de quién / cómo soy cuando enfrento un desafío / problema.
Es decir: inicialmente – cuando el darse por vencido surgiría en pensamientos y emociones, les permitiría sobrecogerme y luego en mis acciones literalmente me daría por vencida. Pero ahora, cuando el darse por vencido surge – me levanto, así que el enfoque está más sobre MÍ que en el darse por vencido y simplemente puedo mover la experiencia de darse por vencido por completo dentro de mí, como un mosquito irritante que acabas de llevar lejos con tu mano y sigues adelante. Así que ahora, uso el darse por vencido como un cruce de referencias para mí misma – para ver cuán fuerte / estable me levanto dentro de mí misma cuando se llega a enfrentar desafíos y problemas. Por tanto, darse por vencido no me define ya – pero es como un ‘chequeo’ que hago conmigo misma, lol, cada tanto – como una parte de mí diciendo “hey, muchacha – chequea para ver cómo estás levantándote en la cara de este problema / desafío!”
Así que, por lo tanto – cuando tú has caminado / estás caminando tu relación a darse por vencido y tú prácticamente te has probado a ti mismo, una y otra vez que tú no te das por vencido / entras en pensamientos y emociones; sino que tú encuentras que aún a veces surgen dentro de ti cuando tú menos lo esperas: no te juzgues a ti mismo / lo tomes personal – date cuenta simplemente que tú puedes usarlo para checar cómo te levantas al no aceptar/permitir pensamientos y emociones de darse por vencido definirte, sino que tú haces una decisión de quién tú eres / cómo eres al enfrentar un problema / desafío. Disfruta.”
 
Con leer su publicación más todo lo que se ha estado compartiendo acerca de vivir palabras, palabras mentales, hacer preguntas y demás he encontrado varios puntos prácticos a aplicar como también para cruzar referencias. Sin embargo, quiero enfocarme en un punto que me he dado cuenta a través de estas publicaciones de Sunette.
 


El punto es ‘tomarme personal’ el volver a reaccionar sobre lo que ya había caminado mis escritos, perdonado y aplicado correcciones y compromisos. Tomaré específicamente cuando experimento un deseo por mirar a una mujer después de emerger el juicio de la chica ser ‘linda’.

Cuando emergerían estas experiencias de deseo inesperadamente yo me juzgaría como “no he cambiado”, “todavía sigue emergiendo esto”, “este punto no tiene fin” y me permitiría a mí mismo darme por vencido en el momento, comenzaría a tener una percepción más pesimista acerca de mí mismo, que nunca acabaría con esto, que no me levantaría, que no cambiaría – es decir, tenía este temor al fracaso. Entonces llegaría a ese punto donde diría que ‘fracasé’, que todo lo que había hecho hasta el momento fue inútil y volvería a comenzar, donde entonces dejaría ir todas mis realizaciones, decisiones y compromisos, y me permitiría volver a correr los mismos patrones de respuestas automáticas, ya no dándome dirección a mí mismo, ya no siendo el líder de mí mismo, sino los patrones mentales que yo a través de decisiones a lo largo de mi vida había creado.

Aplicación de Perdón a Uno Mismo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo juzgarme a mí mismo como ‘no he cambiado’, al reaccionar con deseo de mirar a una mujer luego de juzgarla como linda, por haber confiado en que este patrón luego de investigarlo, aplicar perdón a uno mismo, entender la creación del patrón/reacción y su corrección como también mi compromiso de corrección, y luego vivir ese cambio sería suficiente para asegurarme que este patrón/reacción deje de emerger dentro de mí mismo, sin darme cuenta que en realidad todavía estoy colocando esa confianza fuera de mí mismo al confiar en que ‘esa cantidad de movimientos me asegurará que ya no vuelva a emerger’, en lugar de construir confianza en mí mismo, de, ‘cada vez que este patrón vuelve a emerger, me aseguro de que yo mismo estoy tomando mi principio directivo para dirigir y liderar en el momento, y no mi patrón de respuesta automática’, entonces la confianza está puesta en mí mismo donde no dependo de ciertas acciones para confiar en que el patrón dejará de tomarme, sino que la confianza depende de mí en cómo yo mismo estoy levantándome cada vez que este patrón/reacción emerge.

Me doy cuenta que cambiar no depende de lo que emerja de mi mente, sino de la dirección que estoy dándome a mí mismo en consciencia de mí mismo en el momento, por tanto, cambiar no dependerá de mis pensamientos ni reacciones, sino de mi honestidad como uno mismo en el momento para decidir por mí mismo quién soy, por qué y cómo – en otras palabras, si estoy levantándome como mis compromisos y decisión.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que cambiar o no cambiar depende de si tengo pensamientos y reacciones o no, por haber limitado este punto de darme dirección, liderarme a mí mismo acorde a lo que emerja en mi mente, mi conciencia o no, sin darme cuenta que en realidad no tiene que ver con lo que surge en mi mente o no, sino más bien de la dirección que me doy a mí mismo en consciencia de mí mismo, viviendo mis compromisos y decisiones en el momento, que entonces es requerido esencialmente medirme en honestidad como uno mismo.

Continuaré en el próximo post.