miércoles, 8 de abril de 2026

Día 326: No hacer nada también es una decisión — hoy elijo dirigirme

 Llega el momento de poner orden a mi vida. En este momento estoy mucho más con mi mamá, con mi hijo y poco tiempo le estoy dedicando a mi negocio de psicología, y también poco tiempo a hacer crecer el centro. Entonces si quiero cambiar los números y poder llegar con todo requiero de hacer algunos cambios / modificaciones que me permitan vivir de mi profesión, de mi centro y todo lo que quiero lograr. Para eso tengo que tener establecido y mejorar la forma de abordar el trabajo, las responsabilidades, las tareas y la forma de dirigirme conmigo mismo.

Durante el día me pongo mañoso, es decir que prefiero no mirar mi celular, no contestar mensajes, no dar respuestas a las personas en lugar de seguir haciendo crecer mi centro, seguir moviéndome para generar más plata, más ingresos, mejorar el espacio….todo eso tengo que comenzar a dirigir…pero durante el día me enfoco en cosas que en realidad no me acercan a mis objetivos, a lo que quiero lograr; mejorar mis servicios, cobrar más caro, tener flujo constante – todo eso requiere de dirección, responsabilidad, disciplina, movimiento, etc. Que son aspectos básicos de mi mente, ser y cuerpo que requiero comprometerme a mover y dirigir nuevamente. Podría comenzar con escribir en mi blog nuevamente y así comenzar un proceso de corrección para lograr self-mastery.

 

“Estás eligiendo no hacer lo que sabés que te haría crecer.”

Ahora a trabajar con esto:

-        Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo elegir no hacer lo que sé que me haría crecer, por sentir/participar en pereza, cansancio, desgano, no querer hacer ese paso de la comodidad a la incomodidad, sin darme cuenta que soy yo mismo saboteándome a mí mismo para no hacer lo que realmente tengo que hacer.

-        Me perdono a mí mismo por ace
ptarme y permitirme a mí mismo negociar aquellas cosas que sé que me harían crecer / expandirme / mejorar en mi profesión y negocio, sin embargo prefiero dejarme estar, evitarlo, negarlo, no mirarlo, quedándome en un punto medio de limbo / no elección / elegir no moverme.

-        Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo ver, darme cuenta y entender que elegir no moverme es lo mismo a elegir no expandirme, no crecer, no actuar, no moverme desde donde estoy hoy.

Me comprometo conmigo mismo a dirigirme hacia las acciones, las direcciones, los objetivos y movimientos que me permitan expandir, crecer desarrollarme.

Me comprometo conmigo mismo a no negociar con mi mente aquellas cosas que realmente tengo que hacer y realizar para alinearme a los principios que son mejor para todos.

Me comprometo conmigo mismo a moverme desde donde me encuentro hoy, día a día, paso a paso, 1+1.


No hacer nada también es una decisión. Y hoy elijo decidir a favor de mi crecimiento.


Voy a elegir acciones concretas de cada punto que no estoy moviéndome / actuando para comenzar a moverlo día a día - poniéndole un nombre a esa tarea / función y luego cuáles tareas me acercan más a la consolidación de ese punto.

Reconocer momentos del día donde en mi mente / pensamientos aparece el "después lo hago", "no tengo ganas", "ahora no" - esto es evasión y quien yo soy en esos momentos no es evasión - es DIRECCIÓN - yo DIRIJO.

Vamos de conciencia a responsabilidad, de responsabilidad a dirección, y de dirección a IDENTIDAD - quién yo soy en este movimiento es lo que estoy creando.

Voy a estar abriendo aspectos y trabajarlos día a día, compartiendo parte de ese proceso a través de mi blog.

El trabajo consiste en hacer lo que tengo que hacer, incluso aunque no quiera.

Estaré trabajando en identificar mis disparadores de evasión y sobre los puntos de evasión que vayan emergiendo.

jueves, 30 de marzo de 2017

Previniéndome Cambiar - Día 325


He estado enfocándome en aspectos específicos para cambiar, que están relacionados a momentos donde he experimentado y pasado por reacciones emocionales y/o sentimentales muy explosivos, fuertes, abrumadores. He estado enfocado en ver si realmente estoy cambiando en mi manera de accionar o comportarme respecto a ello en mi día a día, pero reconozco que he estado más yendo por el lado de prevenir pasar por tales situaciones, en lugar de realmente pasar por el problema y CAMBIAR en tales momentos hacia la solución. Esa es una dimensión muy interesante, porque en algunos momentos he estado atravesando el problema, lo cual significa cuando entro en reacciones emocionales y/o sentimentales, y en tales momentos he podido reconocer el patrón en el que me encuentro, donde me he movido hacia mis compromisos, mis introspecciones y así el cambio. Pero otras veces las reacciones emergerían, podría reconocer que estoy en una reacción emocional o sentimental, o ambas, y sería sutil, o también podría ser abrumador – pero el caso es que yo reconocería / estaría consciente de que sí, estoy en una reacción energética mental, por lo tanto tendría la posibilidad de dirigir el momento para CAMBIAR en el momento hacia la solución, lo cual es respirar, calmarme, liberar la energía, alterar mi enfoque y atención hacia lo que quiero vivir / la elección de quién quiero ser en tal momento, pero no lo he hecho. Aquí la realidad, el punto de honestidad conmigo mismo es que yo mismo he estado previniéndome cambiar.

¿Por qué estuve previniéndome cambiar? ¿Por qué sólo no hice la transferencia de escribir y pensar / ver cómo podría cambiar a ACTUARLO / VIVIRLO?

Porque en realidad me he convertido en una víctima de mi mente, un muerto viviente que no puede vivir y dirigirse sin las voces en la cabeza, que requiere que algo o alguien dentro le diga qué hacer, cómo ser y quién ser.

Otra dimensión es que le he dado mucha atención al momento donde la reacción emerge, es decir, donde he hecho ese momento donde el cambio tiene que ocurrir UNA GRAN COSA “es este el momento de cambio, oh aquí están las reacciones, aquí está el punto y yo estoy sintiendo esto, me estoy sintiendo así y eso significa que no voy a cambiar, que no puedo cambiar en este momento, mi mente me tiene” – a veces he podido pasar a través de eso, pero luego, cuando vuelve a emerger, he llegado a aceptarme y permitirme a mí mismo ‘caer’, es decir, realmente seguir mis reacciones – pero eso de hecho tiene que ver con no mirar más profundo en el patrón, no explorar qué otras dimensiones están abriéndose para que yo empiece a caminarlas, porque algo más profundo está manteniendo otros comportamientos que realmente puedo reconocer son superficiales. 

Continuaré abriendo estos puntos con más detalle en el próximo post.

domingo, 26 de marzo de 2017

Indecisión y Miedo - Día 324

Tengo miedo a cometer un error, ¿cómo se manifiesta en mis pensamientos, experiencias y comportamiento? El miedo a cometer un error se manifiesta como una indecisión de moverme, de hablar el perdón a uno mismo, temor a ‘equivocarme’ en el sentido de DUDAR si hacia donde estoy viendo, la dirección que estoy tomando es la ‘correcta’, si me voy a arrepentir, si la dirección que estoy tomando no va a ser del todo apropiada. Es el temor a las consecuencias también, de que lo que vaya a caminar esté mal y las cosas se tornen peor.

Me perdono a mí mismo el aceptarme y permitirme a mí mismo crear la experiencia de indecisión dentro de mí, de si estoy viendo todos los puntos, si es de hecho el punto o problema y si es el camino correcto el que voy a estar tomando al abrir y ver y aplicar las soluciones que emergen dentro y a través de caminar los problemas.

Me perdono a mí mismo el aceptarme y permitirme a mí mismo temer las consecuencias que pueden fluir a partir de tomar la decisión de aplicar las soluciones que emergen en y a través de caminar los problemas, sin darme cuenta que cuando una solución emerge dentro y a través de caminar un problema, éstas emergen dentro del punto de partida de lo que es mejor en tal situación y contexto, por lo tanto las consecuencias que fluyen a partir de ahí es el camino que tengo que atravesar si realmente me levanto y estoy de pie en y a través de tal solución de cambio como lo que es mejor.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo manipular mi aplicación por el temor a enfrentar y confrontar mis miedos, inseguridades y dudas en el camino que tomo, sin darme cuenta que de hecho no puedo del todo predecir o determinar cómo será el camino, qué cosas emergerán y se manifestarán, porque estoy tratando con seres vivos reales, mentes y seres distintos a mí.

Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo aplicar las soluciones que emergen en y a través de caminar los problemas, al seguir alternándome en el temor a las consecuencias, temor a equivocarme, temor a que las cosas se tornen peores, en lugar de reconocer tales temores, tales experiencias como limitaciones que estoy aceptando y permitiendo, y que no me permiten expandirme, ir más allá de lo que me he aceptado y permitido a mí mismo hacer y repetir una y otra vez, sin darme cuenta que el único que está limitando mi potencial de expandirme, crecer, desarrollarme, mejorar y cambiar como ser soy yo mismo.

En este contexto redefino la experiencia de indecisión a una visualización de un cruce de caminos, donde cada camino es la ‘elección’ de un modo de proceder, y entonces me pregunto, ¿por qué quiero transitar ese camino? ¿Por qué voy a caminar en y a través de ese camino? La pregunta haciendo referencia a la honestidad conmigo mismo respecto de quién soy yo al tomar ese camino – donde el camino que yo elija, representará expansión, solución, crecimiento, aprendizaje, comprensión, cambio, mejoramiento dentro del punto de partida de lo que es mejor para todos.

lunes, 6 de marzo de 2017

¿Por qué estoy haciendo mi proceso? - Día 323

Esta es una pregunta que desde la decisión de ‘comenzar mi proceso’, esa primera vez que dije “¡voy a caminar mi proceso!” se ha alterado una gran cantidad de veces, pero me gustaría volver ‘a las raíces’ y recordarme a mí mismo, y a la vez, obtener una imagen global de este punto, de modo que me pueda servir el tenerlo claro y hacer efectivas las palabras ‘yo camino mi proceso, lo estoy caminando, me estoy dirigiendo, me estoy moviendo en y como el proceso de mí mismo’.

¿Cuándo llegó la decisión de caminar mi proceso?

La decisión de caminar el proceso desteni equivale a decir ‘la decisión de CREAR y DIRIGIR mi propio destino’, porque en Desteni aprendemos más dimensiones / perspectivas acerca de la mente, el cuerpo, el ser, la vida como animales, insectos, etc. pero Desteni no es aprendizaje, no es solamente conocimiento e información que puede convertirse en, como todo lo que como humanidad hemos creado / aprendido; opiniones, religiones, creencias, suposiciones, espiritualidades, cultos – es decir, se trata de aprender para VIVIR, para CREAR, para DIRIGIR nuestra vida, una fuerza de vida, una existencia a través de PRINCIPIOS, es decir la base de nuestros pensamientos, palabras y acciones. Principios que matemáticamente comprobado puede convertir el actual mundo de guerras, diferencias, conflictos, problemas, en un mundo de verdadera igualdad, unicidad, felicidad, alegría, paz, amor, disfrute, y cuantas otras cosas que todos como humanidad nos gustaría ser y experimentar que todavía no sabemos, no conocemos o existe REPRIMIDO en lo profundo de nuestro ser, mente y cuerpo por estar preocupados por relaciones, por impuestos, por conflictos, por miedo, por estrés, por el sistema mundial, etc. Principios que si fuesen implementados a nivel económico, político, social y cultural, ese mundo de igualdad y unicidad sería una realidad bastante palpable.
Yo decidí al principio ‘contribuir’ al proceso a través de traducir la información y material hecho en inglés al español para que más personas puedan comenzar sus procesos. Ahora la pregunta es ¿de qué se trata “el proceso”? ¿Qué es el proceso?

Bien, el proceso es multi-dimensional, eso significa que el proceso no solamente puede verse o entenderse de una sola manera, hay muchas maneras y formas de ver el proceso, entenderlo, comprenderlo, vivirlo porque, desde una cierta perspectiva y dimensiones, se trata de un POTENCIAL que existe dentro de nosotros. Ese potencial puede ser aprender algo (cómo funciona la mente, cómo funciona el cuerpo, cómo puedo ser más efectivo en el trabajo, etc), vivir algo, hacer algo, crear algo…ese potencial sólo requiere ser visto, entendido, comprendido, vivirlo para llevarte a ver más, entender más, comprender más, vivir más, y de alguna manera estás yendo cada vez más lejos – o, puede ser que te estanques y entonces tu proceso está parado, o está yendo lento. Tu proceso es tú potencial de convertirte en más, ser más, en el contexto y punto que tú veas, entiendes, te das cuenta que puedes ser más, puedes convertirte en más o puedes ver y darte cuenta que hay limitaciones, hay estancamientos, hay repeticiones que quieres parar, trascender, cambiar – es decir, todo eso hace al proceso. El proceso puede ir en un nivel personal, donde tiene más que ver con hábitos, relaciones, vida diaria, etc., puede ser en un nivel de país como la política, la sociedad, la cultura, puede ser en un nivel mundial como el sistema económico, político, etc.

Entonces, tu proceso en un nivel personal, como dije anteriormente, desde cierta perspectiva y mirando a ciertas dimensiones, es ver, darte cuenta y entender tu propio potencial de ser y convertirte en más, en algo más para crear, modificar, cambiar, adaptar partes de ti mismo y tu vida – a modo de contribuir con la creación y luego la existencia de un mundo hecho y digno para todos los seres vivos.

Elige un punto en tu vida que ves, te das cuenta o entiendes que requiere cambiar, requiere ser modificado, adaptado, algo que requieras crear, habilidades que quieras desarrollar, etc. y comienza a abrirlo y ver qué quieres para ti mismo con respecto a ese punto y dirígelo, escríbelo, perdónalo, establece compromisos de corrección y cambio.

Respondiendo a la pregunta ¿por qué estoy caminando mí proceso?, la respuesta es: porque quiero ser más, convertirme en más, quiero abarcar tanto como sea posible para vivir y crear una vida al máximo potencial, empezando por los potenciales que actualmente existen en mi vida personal, conociéndome a mí mismo, aprendiendo, tomando responsabilidad y cambiando partes de mí mismo.

viernes, 24 de febrero de 2017

Definiendo y Redefiniendo la Palabra Esfuerzo - Día 322

Esta publicación es una continuación del blog anterior:


Bueno, después de caminar unos días las experiencias de pesadez, carga y dificultad, hoy ha llegado el día de purificar y redefinir la palabra ESFUERZO, porque cuando veo en mi mente las proyecciones, imaginaciones y pensamientos, al igual que mi narración de mí experiencia personal en aquellos días que entré en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, la palabra que define / engloba esos momentos de ver algo que tengo que hacer, considerar hacerlo es la palabra esfuerzo.
A medida que fui caminando momentos / memorias de entrar en las reacciones previamente dichas a través del perdón, encontré que la manera en cómo se desarrollan tales reacciones es la siguiente:
--> Pienso / considero / veo / proyecto algo que tengo que hacer
-->--> Reacciono con un chat mental, por ejemplo “¿tengo que hacerlo?”
-->-->--> Reacciono con pesadez, carga y / o dificultad
-->-->-->--> Resisto hacerlo
-->-->-->-->--> Hago el ESFUERZO de hacerlo

Básicamente la palabra esfuerzo, como existe dentro de mí, es ese ‘empuje’ de mí mismo a hacer algo que de entrada estoy resistiéndolo.
Bien, entonces vayamos al diccionario:
esfuerzo
De esforzar.
1. m. Empleo enérgico de la fuerza física contra algún impulso o resistencia.
2. m. Empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades.
3. m. Ánimo, vigor, brío, valor.
4. m. Empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin.


Evidentemente mi definición personal de la palabra esfuerzo se ajusta a la primera definición del diccionario de la RAE. Es decir, tenemos la resistencia a hacer algo, y el esfuerzo vendría a ser el empleo energético de la fuerza física para empujar la resistencia y hacer ese algo.
Luego tenemos la segunda definición, que parece ser más ajustada a una dimensión mental, a diferencia de la primera que deviene de la dimensión mental, es decir, la resistencia física deviene de las reacciones a nivel mental. Entonces, en ésta se podría decir que se emplea energía, como una reacción sentimental / positiva de motivación y entusiasmo por ejemplo, por querer lograr algo, y esa energía nos sirve para movernos / empujarnos a lograr algo, atravesando las situaciones / dificultades que se pueden presentar. Ésta segunda dimensión se ajusta más a cuando, por ejemplo, estoy estudiando, lo cual es algo que he resistido casi toda mi vida, donde en la búsqueda de lograr recibirme en mi carrera, me empujo a estudiar y por lo tanto, empujarme en la resistencia. Ó cuando estamos terminando un cuatrimestre de clases, y con mis compañeros decimos “vamos, últimos esfuerzos” tratando de empujarnos y motivarnos a seguir estudiando.

En conclusión, la palabra esfuerzo, como existe, es un empuje, empujar la resistencia, como una fuerza contraria que trata de ‘ganarle’ a la resistencia, un juego de polaridad de hecho. La palabra esfuerzo en mi vida diaria, para la realización de las actividades, sólo me enfoca en la dimensión física, donde puedo experimentar una resistencia a hacer algo, y me empujo a la realización de eso, pero la resistencia seguirá ahí, y en la realización de aquello, estoy considerando que me estoy moviendo, estoy haciendo lo que resisto simplemente. Y la segunda dimensión de la palabra esfuerzo, me enfoca en mi mente, donde estoy motivándome / moviéndome a partir de empujar la resistencia dentro del punto de partida de una reacción sentimental / positiva. Por lo tanto, no es una palabra que me sirva de apoyo cuando entro o participo en las reacciones de pesadez, carga o dificultad, o cuando estoy queriendo hacer algo específico que normalmente no hago, o no tengo las ganas de hacer.

Necesito una palabra que no empuje como si fuese una resistencia a la resistencia, sino que pueda hacer la transición de no querer hacer algo a simplemente hacerlo, sin verlo o experimentarlo como un peso, una carga o algo dificultoso en mí, y que mi enfoque no sea solamente en la dimensión física, donde no sólo esté enfocado en cómo me experimento en mi propio cuerpo; en la experiencia de resistencia o energía de pesadez y sentir que es arduo o una carga. Tampoco que sea motivado por energía, por sentimientos y sólo esté mirando hacia mis logros, lo que voy a conseguir si hago lo que resisto hacer, sino más bien que mi ser esté aquí, presente, consciente, moviéndome, sabiendo y entendiendo lo que estoy haciendo y por qué – no motivado por energía, no resistiendo la resistencia.

Ok, exploraré algunas palabras para ver cuáles podrían ser de apoyo para mí y compartiré en mi próxima publicación.