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viernes, 24 de febrero de 2017

Definiendo y Redefiniendo la Palabra Esfuerzo - Día 322

Esta publicación es una continuación del blog anterior:


Bueno, después de caminar unos días las experiencias de pesadez, carga y dificultad, hoy ha llegado el día de purificar y redefinir la palabra ESFUERZO, porque cuando veo en mi mente las proyecciones, imaginaciones y pensamientos, al igual que mi narración de mí experiencia personal en aquellos días que entré en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, la palabra que define / engloba esos momentos de ver algo que tengo que hacer, considerar hacerlo es la palabra esfuerzo.
A medida que fui caminando momentos / memorias de entrar en las reacciones previamente dichas a través del perdón, encontré que la manera en cómo se desarrollan tales reacciones es la siguiente:
--> Pienso / considero / veo / proyecto algo que tengo que hacer
-->--> Reacciono con un chat mental, por ejemplo “¿tengo que hacerlo?”
-->-->--> Reacciono con pesadez, carga y / o dificultad
-->-->-->--> Resisto hacerlo
-->-->-->-->--> Hago el ESFUERZO de hacerlo

Básicamente la palabra esfuerzo, como existe dentro de mí, es ese ‘empuje’ de mí mismo a hacer algo que de entrada estoy resistiéndolo.
Bien, entonces vayamos al diccionario:
esfuerzo
De esforzar.
1. m. Empleo enérgico de la fuerza física contra algún impulso o resistencia.
2. m. Empleo enérgico del vigor o actividad del ánimo para conseguir algo venciendo dificultades.
3. m. Ánimo, vigor, brío, valor.
4. m. Empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin.


Evidentemente mi definición personal de la palabra esfuerzo se ajusta a la primera definición del diccionario de la RAE. Es decir, tenemos la resistencia a hacer algo, y el esfuerzo vendría a ser el empleo energético de la fuerza física para empujar la resistencia y hacer ese algo.
Luego tenemos la segunda definición, que parece ser más ajustada a una dimensión mental, a diferencia de la primera que deviene de la dimensión mental, es decir, la resistencia física deviene de las reacciones a nivel mental. Entonces, en ésta se podría decir que se emplea energía, como una reacción sentimental / positiva de motivación y entusiasmo por ejemplo, por querer lograr algo, y esa energía nos sirve para movernos / empujarnos a lograr algo, atravesando las situaciones / dificultades que se pueden presentar. Ésta segunda dimensión se ajusta más a cuando, por ejemplo, estoy estudiando, lo cual es algo que he resistido casi toda mi vida, donde en la búsqueda de lograr recibirme en mi carrera, me empujo a estudiar y por lo tanto, empujarme en la resistencia. Ó cuando estamos terminando un cuatrimestre de clases, y con mis compañeros decimos “vamos, últimos esfuerzos” tratando de empujarnos y motivarnos a seguir estudiando.

En conclusión, la palabra esfuerzo, como existe, es un empuje, empujar la resistencia, como una fuerza contraria que trata de ‘ganarle’ a la resistencia, un juego de polaridad de hecho. La palabra esfuerzo en mi vida diaria, para la realización de las actividades, sólo me enfoca en la dimensión física, donde puedo experimentar una resistencia a hacer algo, y me empujo a la realización de eso, pero la resistencia seguirá ahí, y en la realización de aquello, estoy considerando que me estoy moviendo, estoy haciendo lo que resisto simplemente. Y la segunda dimensión de la palabra esfuerzo, me enfoca en mi mente, donde estoy motivándome / moviéndome a partir de empujar la resistencia dentro del punto de partida de una reacción sentimental / positiva. Por lo tanto, no es una palabra que me sirva de apoyo cuando entro o participo en las reacciones de pesadez, carga o dificultad, o cuando estoy queriendo hacer algo específico que normalmente no hago, o no tengo las ganas de hacer.

Necesito una palabra que no empuje como si fuese una resistencia a la resistencia, sino que pueda hacer la transición de no querer hacer algo a simplemente hacerlo, sin verlo o experimentarlo como un peso, una carga o algo dificultoso en mí, y que mi enfoque no sea solamente en la dimensión física, donde no sólo esté enfocado en cómo me experimento en mi propio cuerpo; en la experiencia de resistencia o energía de pesadez y sentir que es arduo o una carga. Tampoco que sea motivado por energía, por sentimientos y sólo esté mirando hacia mis logros, lo que voy a conseguir si hago lo que resisto hacer, sino más bien que mi ser esté aquí, presente, consciente, moviéndome, sabiendo y entendiendo lo que estoy haciendo y por qué – no motivado por energía, no resistiendo la resistencia.

Ok, exploraré algunas palabras para ver cuáles podrían ser de apoyo para mí y compartiré en mi próxima publicación. 

viernes, 26 de abril de 2013

Día 148 – Cómo no hacer de la imaginación un punto de distracción en tus tareas?

Éste post es la continuación de la Serie Desarrollando Disciplina con Uno Mismo:

|Dimensión de Imaginación:


||Me Imagino a mí mismo haciendo algo que no hice.

Problema:
El problema con esta imaginación es que en el momento que decido priorizar una tarea o trabajo debido a ver las consecuencias de qué pasa si realmente no lo hago en estos momentos, surge aquello que no hice cuando camino mi decisión, o cuando estoy por caminarla, y de esa manera me manipulo a mí mismo a no caminar mi decisión sino a estar en mi mente imaginando y perdiendo atención a lo que requiere ser hecho como también a darle tanta consideración que comienzo a reaccionar por mi propia naturaleza, por la imaginación en sí misma y en esto me llevo a hacer lo que no hice.

Solución:

En el momento y cuando me vea a mí mismo manipulándome a mí mismo a seguir mi imaginación para no caminar la decisión hecha, al imaginarme a mí mismo haciendo algo que no hice, al estar por caminar la consideración y decisión tomada de aplicación de una tarea o trabajo o al estar caminando la decisión – me detengo y respiro. Me doy cuenta que se vuelve totalmente una distracción para mi aplicación actual requerida, lo cual mi mente se vuelve todo este punto de distracción porque no la he usado como una herramienta, ya que de hecho puedo tomarla para constructivamente crear imaginación, he decidido qué hacer porque es requerido, lo que me falta hacer será hecho en otro momento y si eso que me falta hacer es algo que había olvidado o no considerado, entonces camino el proceso de ver consecuencias y qué decidir de acuerdo a ello.

Me comprometo a mí mismo a traerme al respiro, volviéndome consciente de mi cuerpo físico humano y mi entorno, y congelo mi imaginación, veo la naturaleza de la imaginación, me permito y acepto ver consecuencias y si es algo que había desconsiderado u olvidado, entonces decido de acuerdo a si es requerido o no hacerlo pronto y en función de mi decisión, anoto la tarea para el momento que sea necesario revisándolo al final del día en el momento de ajustes y modificación de agenda y tareas, o la hago, y si no es algo a considerar, detengo mi imaginación completamente, transformando lo que veo en mi imaginación a puntos relacionados y relevantes a evaluar u observar de mi aplicación actual dentro de la imaginación.

En el momento y cuando me vea a mí mismo engañándome a mí mismo a creer que tengo que hacer aquello que no hice, al imaginarme a mí mismo haciendo algo que no hice, al estar por caminar la consideración y decisión tomada de aplicación de una tarea o trabajo, o al estar caminando la decisión – me detengo y respiro. Me doy cuenta que puedo detenerme y comenzar a considerar todas las dimensiones y la relevancia de qué es requerido hacerse al mirarlas, ya que de esa manera se vuelve definitivo que camine mi aplicación decidida y entonces usar mi imaginación constructivamente al punto que he decidido es relevante aplicar.

Me comprometo a mí mismo a traerme al respiro, volviéndome consciente de mi cuerpo físico y entorno y congelar mi imaginación, entonces considero las dimensiones que emergieron de mi mente y establezco mi punto de partida – hacer lo que es requerido hacerse y qué es benéfico hacer en el momento – y entonces me permito y acepto ver consecuencias y reafirmo mi decisión de qué voy a caminar, y una vez hecho y moviéndome dentro de mi aplicación, transformo mi imaginación a usarla constructivamente para mi aplicación decidida o actual, considerando todo punto relacionado y relevante a evaluar u observar de mi aplicación dentro de la imaginación.

En el próximo post seguiré caminando la dimensión de imaginación de mi personaje preocupado por hacer algo.

Gracias.