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jueves, 23 de febrero de 2017

Pesadez, Carga y Dificultad (parte 3): Esfuerzo - Día 321

Esta publicación es una continuación del blog anterior:

“Identifiqué en estos últimos días algunos momentos donde entré en pensamientos y reacciones ligados a la pesadez:
-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.
-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.
-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.”

-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo reaccionar con pesadez, carga y dificultad al imaginar las tareas, actividades y responsabilidades que he dejado de lado / en suspenso, de manera lineal, haciéndolas una tras otra tras otra, sin darme cuenta que en mi mente estoy viéndolo como algo grande, que es de mucho esfuerzo y todo junto – sin embargo, no significa que tiene que ser así.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo evitar / evadir hacer mis tareas, actividades y responsabilidades al reaccionar con pesadez, carga y dificultad hacia las mismas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo, al entrar en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, tornarme más lento, y experimentar las cosas que hago como si necesitase mucho esfuerzo para realizarlas y casi imposible de mantenerme haciéndolas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistir hacer mis tareas, actividades y responsabilidades al entrar en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, sin darme cuenta que mi resistencia se debe a no querer aplicar el esfuerzo de realizar tales cosas.

En el momento y cuando me vea imaginando el tener que hacer mis tareas, actividades y responsabilidades de manera lineal, una tras otra y reaccionando con pesadez, carga y dificultad hacia las mismas – me detengo y respiro. Me doy cuenta que no necesariamente tiene que ser todo lineal, sino que yo puedo tomar la directiva y autoridad de cómo voy a realizar tales cosas. Me comprometo a mí mismo a identificar cada una de las tareas, actividades y responsabilidades que he dejado de lado / tengo que tomar e ir priorizando de acuerdo a qué es más apropiado hacer primero el día de hoy, qué cosas el día de mañana y así – donde realmente me convierto en el principio rector y autoridad de cómo voy a llevar a cabo las cosas en mi vida, dándole dirección, estructura, orden, etc.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Tu Tiempo Libre - Día 290

Estoy en un fin de semana largo…eso significa que no tengo que asistir a clases!!! Eso significa…¡¡¡TIEMPO LIBRE!!!



A lo largo de mi vida, mis días se han estructurado (en la semana) de acuerdo a la escuela, colegio y ahora de acuerdo a la facultad, es decir que la única cosa que tiene mayor valor durante la semana es la facultad, es algo que no podría faltar porque es como el propósito del día asistir a clases y es la base con la cual me organizo en el día, es decir tengo ‘las actividades que hago antes de ir a clases’ y ‘las actividades que realizo después de clases’.

Cuando no tengo clases me digo “¡Yuju! Tiempo libre; ¡tiempo para mí!”, y es cuando desorganizo mi día, es decir, comienzo a pensar en qué cosas me gustaría invertir mi tiempo, qué me gustaría hacer basado en la experiencia que esa actividad o cosa he conectado y por tanto la experiencia que genero dentro de mí mente y cuerpo. Es interesante esto, porque solía manipularme a mí mismo por medio de la energía positiva, o sea: primero pienso “tiempo libre, ¡oh sí! ¡Puedo hacer lo que quiera!”, luego emergería este entusiasmo por poder hacer lo que quiera sin algo que esté ‘obligado’ a hacer, y de repente me llenaría de toda esta energía positiva/entusiasmo y comenzaría a pensar en aquellas cosas que ‘la paso bien’, ‘me entretengo’, ‘me relajan’, ‘me sacan de la realidad por un momento’, ‘no tengo que pensar en mí o acerca de mí’, es como una manera de relajación, de no entrar en experiencias pesadas como el aburrimiento, estrés, cansancio, miedo, es decir esas cosas que experimento y a las que reacciono cuando se trata de estudiar, aprender, hacer tareas, entregar trabajos, es decir el ‘tiempo libre’, ese momento donde no hay organización de actividades y sólo hago lo que me plazca, lo que considere que me relaja y me saca de mis propias responsabilidades y obligaciones – ¡es momento de eso! ¡Sí, tiempo libre!

Por otro lado, cuando realmente decido estructurar mis días, ya no basado en la facultad, sino en lo que yo decidí hacer/realizar como actividad, responsabilidad u obligación propia, decidida por mí, no ya por un sistema educativo al que tengo que responder como un ‘derecho’ al cual tengo ‘obligaciones’ que extinguir – estas responsabilidades y actividades que me propuse están más relacionadas a mi propia expansión personal; el hacer introspección, aprender inglés, traducir, responsabilidades de casa, es decir todas estas actividades que me he propuesto, a las cuales creé un propósito…cuando estoy caminando mi día basado en esta nueva estructuración hecha por mí, surgen estos pequeños momentos donde pienso en “¡tiempo libre!”, “hombre, ¡un descanso!”, “¡es hora de entretenimiento!”, inmediatamente estoy sobrecogido por este deseo de tener algo de relajación, salirme de mi propia realidad, dejar de hacer actividades que requieren esfuerzo y atención.

La actividad que ha permanecido, dentro de este contexto, es el jugar videojuegos. Muchas veces durante el día al moverme de una actividad hacia la otra me imagino jugando con mi hermano a la Play un partido en el FIFA y emerge este deseo por hacerlo, este deseo por ganarle un partido, o varios, lol. Otro videojuego que también he deseado jugarlo es el Pokemon HeartGold, éste más relacionado a mi adolescencia, mi deseo por un remake del juego Pokemon Oro para poder jugarlo como se debe, es decir alcanzar la meta de ser un ‘maestro pokemón’ y sin apuros, ya que anteriormente me enfocaba más en ganar a todos rápidamente y no disfrutaba del juego de esa manera.

En el próximo post comenzaré con perdonar la primera dimensión relacionada al Tiempo Libre.