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sábado, 26 de septiembre de 2015

Tu Tiempo Libre: Deseo por Expresión - Día 292

Este post es continuación de:

Tu Tiempo Libre - Día 290

Tu Tiempo Libre: Haciendo Espacio para el Entretenimiento - Día 291

Sin embargo, al extraer la experiencia energética que emerge junto con estas actividades y ponerlo en palabras que defina la experiencia, claramente hay palabras que yo puedo vivir pero que están separadas de mí, no son palabras vivas que yo haya definido, y así yo esté viviendo y experimentando día a día, sino que están conectadas a actividades que yo he considerado como entretenimiento, y eso me lleva a la pregunta: ¿acaso necesito entretenimiento en mi vida para expresarme, relajarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme? ¿En qué se ha convertido el aprendizaje, las tareas, actividades y responsabilidades que yo deliberadamente tomé la decisión de realizar y tomar? ¿Es necesario tener un tiempo de entretenimiento para poder experimentar y vivir estas palabras? El entretenimiento se ha vuelto necesario para poder experimentar estas palabras; relajarme, expresarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme…


Tomaré la palabra Expresión primero.

1 ‌ Manifestación de un pensamiento, un sentimiento o un deseo por medio de palabras, gestos, etc.
‌2 ‌ Forma o modo de expresarse o de hablar: ‌hacemos ejercicios para mejorar la expresión escrita y la oral. ‌
‌3 ‌ Palabra o conjunto de palabras: ‌la expresión inglesa ''snob´´ es una forma abreviada de la expresión latina ''sine nobilitate´´. ‌
‌4 ‌ Gesto o acto que expresa un sentimiento o estado del ánimo: ‌la risa es una expresión de alegría; tenía una expresión de profundo dolor en su rostro.

La palabra expresión emerge dentro de mí como ligado a la comunicación – por lo tanto este deseo por expresión, para ser específicos con respecto a las palabras que no estoy integrando en mí día a día, es ‘comunicación’ y ‘compartir’.

Durante la semana me enfoco tanto en mis propias responsabilidades, en las cosas que quiero lograr o hacer que dejo de tomar en cuenta mi entorno, tanto en casa como en la calle y a veces también en la facultad o en otros ámbitos, lo mismo. Se podría decir que ‘olvido’ comunicarme con otras personas y ‘no me interesa’ compartir.

Así que voy a recorrer las dimensiones más superficiales con respecto a comunicar y compartir y luego iré expandiendo mi aplicación hacia las diferentes dimensiones / contextos / ámbitos en los que no me permito ‘comunicar’ ni ‘compartir’.

Perdón a Uno Mismo:

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear el deseo por expresarme a partir de suprimir mí comunicación, lo que puedo compartir día a día en mi hogar, en la facultad y en los distintos ámbitos a los que recurro o visito.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo tornarme apático con mi entorno al estar enfocándome más en mis actividades, en lo que quiero alcanzar, en lo que estoy trabajando, absolutamente enfocándome en mí y no estar realmente consciente de mi entorno, las personas a mi alrededor, la posibilidad de desarrollar una comunicación y lo que se puede compartir en los momentos del día a día.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo mantener más una comunicación con mi propia mente, que en realidad desarrollar y establecer una comunicación con mi cuerpo, mi ser y otros individuos, teniendo interacciones en tiempo y espacio real, con la real posibilidad de compartir y expresarme junto con otros.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear un desinterés por comunicarme y compartir hacia mi entorno, al considerar comunicarme y compartir con ellos una pérdida de tiempo al tener como punto de partida ‘enfocarme en mis tareas, mis metas, mis responsabilidades’, sin darme cuenta que estoy dejando de lado el regalo de la comunicación y el compartir que me da la vida, para expresar quién soy yo y cómo soy yo como un individuo y viceversa.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo desperdiciar el regalo de la comunicación y el compartir, en lugar de darle un real propósito a estos regalos de vida; que yo puedo establecer una comunicación y poder compartir quién soy yo, cómo soy yo, mis propósitos, mis experiencias, lo que veo, mi vida para así apoyar y asistir a otros o simplemente EXPRESARME a mí mismo al igual que otros.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear el miedo por expresarme a través de esta falta de comunicación, apatía, supresión, desinterés de mí parte y proyectar esa apatía, desinterés y el no querer comunicar EN OTROS.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo culpar a mí entorno, las personas a mí alrededor de no querer comunicar conmigo, de ser apáticos y desinteresados por comunicar y compartir conmigo, sin darme cuenta que en realidad estoy abdicando mí propia responsabilidad / capacidad de comunicar y compartir con otros.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo tener la expectativa de que mí entorno, las personas a mí alrededor se comuniquen y compartan conmigo, esperando que eso suceda, en lugar de, si yo quiero compartir o comunicar algo, lo hago, le doy inicio yo mismo.

Compromiso:

Me comprometo a mí mismo a estar más consciente de mí entorno, las personas que me rodean.

Me comprometo a mí mismo a tener la iniciativa de compartir y comunicar más con mí entorno.

Me comprometo a mí mismo a aprovechar realmente el regalo de la comunicación y el compartir para expresar quién soy y cómo soy yo, mis experiencias, lo que veo, lo que aprendí, etc.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Tu Tiempo Libre - Día 290

Estoy en un fin de semana largo…eso significa que no tengo que asistir a clases!!! Eso significa…¡¡¡TIEMPO LIBRE!!!



A lo largo de mi vida, mis días se han estructurado (en la semana) de acuerdo a la escuela, colegio y ahora de acuerdo a la facultad, es decir que la única cosa que tiene mayor valor durante la semana es la facultad, es algo que no podría faltar porque es como el propósito del día asistir a clases y es la base con la cual me organizo en el día, es decir tengo ‘las actividades que hago antes de ir a clases’ y ‘las actividades que realizo después de clases’.

Cuando no tengo clases me digo “¡Yuju! Tiempo libre; ¡tiempo para mí!”, y es cuando desorganizo mi día, es decir, comienzo a pensar en qué cosas me gustaría invertir mi tiempo, qué me gustaría hacer basado en la experiencia que esa actividad o cosa he conectado y por tanto la experiencia que genero dentro de mí mente y cuerpo. Es interesante esto, porque solía manipularme a mí mismo por medio de la energía positiva, o sea: primero pienso “tiempo libre, ¡oh sí! ¡Puedo hacer lo que quiera!”, luego emergería este entusiasmo por poder hacer lo que quiera sin algo que esté ‘obligado’ a hacer, y de repente me llenaría de toda esta energía positiva/entusiasmo y comenzaría a pensar en aquellas cosas que ‘la paso bien’, ‘me entretengo’, ‘me relajan’, ‘me sacan de la realidad por un momento’, ‘no tengo que pensar en mí o acerca de mí’, es como una manera de relajación, de no entrar en experiencias pesadas como el aburrimiento, estrés, cansancio, miedo, es decir esas cosas que experimento y a las que reacciono cuando se trata de estudiar, aprender, hacer tareas, entregar trabajos, es decir el ‘tiempo libre’, ese momento donde no hay organización de actividades y sólo hago lo que me plazca, lo que considere que me relaja y me saca de mis propias responsabilidades y obligaciones – ¡es momento de eso! ¡Sí, tiempo libre!

Por otro lado, cuando realmente decido estructurar mis días, ya no basado en la facultad, sino en lo que yo decidí hacer/realizar como actividad, responsabilidad u obligación propia, decidida por mí, no ya por un sistema educativo al que tengo que responder como un ‘derecho’ al cual tengo ‘obligaciones’ que extinguir – estas responsabilidades y actividades que me propuse están más relacionadas a mi propia expansión personal; el hacer introspección, aprender inglés, traducir, responsabilidades de casa, es decir todas estas actividades que me he propuesto, a las cuales creé un propósito…cuando estoy caminando mi día basado en esta nueva estructuración hecha por mí, surgen estos pequeños momentos donde pienso en “¡tiempo libre!”, “hombre, ¡un descanso!”, “¡es hora de entretenimiento!”, inmediatamente estoy sobrecogido por este deseo de tener algo de relajación, salirme de mi propia realidad, dejar de hacer actividades que requieren esfuerzo y atención.

La actividad que ha permanecido, dentro de este contexto, es el jugar videojuegos. Muchas veces durante el día al moverme de una actividad hacia la otra me imagino jugando con mi hermano a la Play un partido en el FIFA y emerge este deseo por hacerlo, este deseo por ganarle un partido, o varios, lol. Otro videojuego que también he deseado jugarlo es el Pokemon HeartGold, éste más relacionado a mi adolescencia, mi deseo por un remake del juego Pokemon Oro para poder jugarlo como se debe, es decir alcanzar la meta de ser un ‘maestro pokemón’ y sin apuros, ya que anteriormente me enfocaba más en ganar a todos rápidamente y no disfrutaba del juego de esa manera.

En el próximo post comenzaré con perdonar la primera dimensión relacionada al Tiempo Libre.