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jueves, 23 de febrero de 2017

Pesadez, Carga y Dificultad (parte 3): Esfuerzo - Día 321

Esta publicación es una continuación del blog anterior:

“Identifiqué en estos últimos días algunos momentos donde entré en pensamientos y reacciones ligados a la pesadez:
-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.
-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.
-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.”

-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo reaccionar con pesadez, carga y dificultad al imaginar las tareas, actividades y responsabilidades que he dejado de lado / en suspenso, de manera lineal, haciéndolas una tras otra tras otra, sin darme cuenta que en mi mente estoy viéndolo como algo grande, que es de mucho esfuerzo y todo junto – sin embargo, no significa que tiene que ser así.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo evitar / evadir hacer mis tareas, actividades y responsabilidades al reaccionar con pesadez, carga y dificultad hacia las mismas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo, al entrar en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, tornarme más lento, y experimentar las cosas que hago como si necesitase mucho esfuerzo para realizarlas y casi imposible de mantenerme haciéndolas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo resistir hacer mis tareas, actividades y responsabilidades al entrar en las reacciones de pesadez, carga y dificultad, sin darme cuenta que mi resistencia se debe a no querer aplicar el esfuerzo de realizar tales cosas.

En el momento y cuando me vea imaginando el tener que hacer mis tareas, actividades y responsabilidades de manera lineal, una tras otra y reaccionando con pesadez, carga y dificultad hacia las mismas – me detengo y respiro. Me doy cuenta que no necesariamente tiene que ser todo lineal, sino que yo puedo tomar la directiva y autoridad de cómo voy a realizar tales cosas. Me comprometo a mí mismo a identificar cada una de las tareas, actividades y responsabilidades que he dejado de lado / tengo que tomar e ir priorizando de acuerdo a qué es más apropiado hacer primero el día de hoy, qué cosas el día de mañana y así – donde realmente me convierto en el principio rector y autoridad de cómo voy a llevar a cabo las cosas en mi vida, dándole dirección, estructura, orden, etc.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Pesadez, Carga y Dificultad (parte 2): Equilibrio - Día 320

Esta publicación es una continuación del blog anterior:
“Identifiqué en estos últimos días algunos momentos donde entré en pensamientos y reacciones ligados a la pesadez:
-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.
-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.
-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.”

-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo dejar de lado responsabilidades diarias que tengo con mi cuerpo, con mí ser, con el hogar, etc. al enfocarme y atender solamente mi deseo, interés e ideal de aprobar los exámenes con notas altas, creando una visión de túnel en mi mente donde todo lo que me importaba día tras día era si estoy logrando llegar a mi meta o no.

Me perdono a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo juzgar como una pérdida de tiempo el atender a mis responsabilidades diarias, pensando que simplemente las puedo correr a un lado para solamente enfocarme y centrarme en aprobar los exámenes, sin darme cuenta que al correrlas a un costado / postergándolas sin más, esto eventualmente crea un desequilibrio tanto dentro como por fuera de mí.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar con pesadez, carga y dificultad cuando considero hacer mis responsabilidades diarias en tiempos de exámenes, pensando que es un esfuerzo adicional el que tengo que hacer por sobre lo que de hecho estaba planeando hacer, lo cual era estudiar todo el día.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo mentalizarme en tiempo de exámenes que tengo que estudiar todo el día, de ya descartando y desconsiderando otras responsabilidades diarias, sin darme cuenta que en esa mentalidad estoy perdiendo noción y visión de mi propia mente, ser y cuerpo, perdiendo dimensiones importantes como la alimentación, el ejercicio, cómo me siento, qué reacciones experimento, qué pensamientos, etc.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear la resistencia a hacer mis responsabilidades diarias a través de reaccionar con pesadez, carga y dificultad hacia las mismas en tiempos de exámenes, sin darme cuenta que eventualmente enfrentaría las consecuencias de reaccionar y acumular resistencia/energía hacia mis responsabilidades.

En el momento y cuando me vea dejando de lado responsabilidades diarias por querer enfocarme solamente en algún o algunos puntos específicos durante el día, como estudiar – me detengo y respiro. Me doy cuenta que de esta manera comienzo a crear un desequilibrio tanto por dentro como por fuera de mí mismo, donde estoy más en mi mente y así perdiendo introspección y perspicacia acerca de mi ser y mi cuerpo. Me comprometo a mí mismo a mantener un equilibrio entre mi mente, ser y cuerpo, donde estoy atendiendo a mi alimentación, cuidado, introspección, experiencias, reacciones, pensamientos, etc. asegurándome que, ya sea durante el día o en los siguientes días esté haciéndolos sin llegar a ser tarde para ello.

Me comprometo a mí mismo a mantener un equilibrio entre las distintas partes de mí mismo que existen, es decir, mi mente, ser y cuerpo.

Me comprometo a mí mismo a darle un lugar a mis responsabilidades diarias durante el día o los próximos días, recordándome la importancia del balance y equilibrio de mis responsabilidades hacia mi mente, ser y cuerpo.


martes, 21 de febrero de 2017

Pesadez, Carga y Dificultad - Día 319

Antes de continuar compartiendo y abriendo mi proceso relacionado al estrés y recompensa, voy a compartir acerca de otra experiencia que estuve pasando desde los exámenes previos.

Estuve reflexionando acerca de estos días en los que tuve una gran resistencia hacia las actividades o quehacer físico diario, primero porque estaba priorizando el estudio, para sacar buenas notas y luego resistiendo las actividades para tener alguna experiencia mental de satisfacción, alivio, relajación – donde era motivado con la experiencia de deseo y ansiedad para ir a juntarme con mis amigos, etc. Estaba resistiendo el perdón a uno mismo también, el hablar en sí mismo, como si todo esfuerzo físico fuese pesado, como si a las obligaciones o responsabilidades las experimentara como pesadas, dificultosas de hacer, un gran esfuerzo. Es como si el hacer las cosas físicas diarias, la vida en sí misma fuese difícil, pesada, un gran esfuerzo, una obligación sin sentido.

Identifiqué en estos últimos días algunos momentos donde entré en pensamientos y reacciones ligados a la pesadez:
-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.
-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.
-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.

Comenzaré aplicando perdón a uno mismo sobre la experiencia de pesadez en sí misma, y luego caminaré cada una de estas situaciones hasta la emergencia de soluciones.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo darme por vencido a la experiencia de pesadez en mi mente y cuerpo, y dentro de ésta experiencia, creer que no tengo las ganas o disposición para hacer o realizar tareas o actividades físicas y prácticas.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo, al entrar en la experiencia de pesadez, creer que no tengo las ganas para realizar o hacer actividades físicas hoy, sin cuestionar mi experiencia en absoluto.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo entrar en la experiencia de pesadez y vivir el hacer físico, las tareas y actividades del día como una labor difícil, pesada, de gran esfuerzo – definiéndome dentro de la experiencia de pesadez.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo olvidar que la experiencia de pesadez es una acumulación de pequeños momentos de reacción que se convierten en la experiencia de energía pura de pesadez, y como pura energía es una consecuencia de mi participación momentánea en reacciones, chats mentales y pensamientos – de los cuales ahora, sacando la capa de superficie me dispongo a caminar para corregir mi participación en tales puntos y así cambiarme a mí mismo.

En el momento y cuando emerja la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad dentro de mí, me detengo y respiro – me doy cuenta que es una experiencia que he estado acumulando dentro de mí, pero no significa que no pueda moverme en ella, caminarla y liberarla por mí mismo, es decir, no me define en absoluto, sin embargo, es una consecuencia de mí propia participación en ciertos patrones de pensamiento, perspectivas y reacciones. Me comprometo a mí mismo a reconocer la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad como la acumulación de reacciones que se convierten en esta energía pura, y como energía pura requiero liberarla y moverme para salir de ella, por lo tanto:

Me comprometo a mí mismo a no definirme por la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad dentro de mí, más bien la libero a través del perdón y vivo palabras / actúo dentro de un punto de partida de mí mismo definido por mí mismo, a manera de vivir movimiento de mí mismo, autoridad y principio rector. 


-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo cerrarme a la posibilidad de levantarme en un momento para hacer alguna actividad o tarea que no había planeado o que había olvidado, o que de hecho es requerida hacer, debido a sentarme o estar concentrado con algo que estoy haciendo.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo separarme de lo que está aquí, de mi tiempo y espacio físico, presente, de mi cuerpo físico también al enfocarme solamente sobre aquél punto en el cual estoy trabajando o enfocándome, como por ejemplo el estudio.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo no dar mi atención o interés hacia otra cosa que sea necesaria, sea requerida o se me es pedida cuando estoy totalmente enfocado sobre una actividad, tarea o cosa.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar con molestia cuando estoy concentrado y enfocado en una tarea o actividad, y algo surge en ese momento que requiere o busca mi atención.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo en los momentos que reacciono con molestia cuando estoy concentrado y enfocado en una tarea o actividad, querer estar sin molestia alguna, es decir, sin que surja algo o alguien para sacarme de mi atención y enfoque, sin darme cuenta que estoy en una realidad de tiempo-espacio en movimiento, y todo lo que existe a mi alrededor está en movimiento también y es algo que no puedo ‘parar’ en términos de su movimiento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar como si fuese una carga, algo difícil en ese momento para mí de hacer o realizar lo que en ese momento surge, debido a aferrarme a enfocarme y atender a lo que estoy haciendo en ese momento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar con pesadez y como si fuese una carga sobre mis hombros cuando proyecto/imagino en mi mente lo que tengo que hacer, o lo que se me pide hacer, o tengo que atender a lo que en ese momento busca mi atención, al estar enfocado y atendiendo a una actividad que estoy realizando en ese momento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo crear la reacción de pesadez, carga y dificultad de realizar actividades a través de resistirme a hacer una tarea, actividad o cosa, en donde en mi mente imagino/proyecto lo que tengo que hacer y estoy viéndolo dentro del punto de partida de ‘no querer hacerlo’, donde mi mente lo traduce como ‘resistencia al hacer/actuar físico’.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo resistirme al hacer / actuar físico en sí mismo, en lugar de proponerme a mí mismo hacerlo en otro momento, por ejemplo, pero no creando resistencia al hacer / actuar mismo que se requiere.

En el momento y cuando me vea reaccionando por tener que hacer alguna otra cosa que no había considerado, había olvidado o surge en el momento, me detengo y respiro – me doy cuenta que hay cosas que no he estado considerando en ese momento, donde me he cerrado a mí mismo, en lugar de darme cuenta de que siempre existo y los demás saben dónde encontrarme, por así decirlo, lol. Me comprometo a mí mismo a abrirme a la posibilidad de hacer otras cosas que no he considerado, he olvidado o surge en el momento a partir de una evaluación de prioridades, tomando en cuenta todo lo que requiere de mi atención, cuidado y participación.

En el momento y cuando me vea poniendo y colocando toda mi atención y enfoque solamente sobre una tarea, actividad o cosa, olvidando que estoy ahí, presente, me detengo y respiro – me doy cuenta que estoy perdiendo contacto con mi cuerpo físico, mi presencia que está aquí, y el momento presente. Me comprometo a mí mismo a traerme inmediatamente de vuelta a mi cuerpo físico, sintiendo mis dedos, mi cuerpo, viendo mi entorno y entonces vuelvo a la tarea, actividad o cosa.

En el momento y cuando me vea resistiéndome hacer / actuar de alguna manera para la realización de alguna cosa que requiera de mi atención, cuidado o participación, ya sea inmediata o en otro momento, me detengo y respiro – me doy cuenta que estoy empezando a perder contacto con mi cuerpo físico, con mi relación ser-cuerpo, e igualmente estoy comenzando a acumular energía como resistencia al hacer/actuar en lo físico. Me comprometo a mí mismo a comenzar a actuar / hacer las cosas que he estado conteniendo, postergando, dejando para otro momento, o simplemente no haciendo, de modo que comience a fortalecer la relación entre mi ser y cuerpo, a través de movimiento de uno mismo, decisión, autoridad, dirección en el vivir de mi vida diaria.

miércoles, 4 de enero de 2017

Movimiento y Tiempo - Día 316

Estuve escuchando una grabación publicada hoy en EQAFE, en la que Sunette habla acerca del deseo o querencia de querer avanzar más rápido en el proceso de parar pensamientos, emociones, sentimientos, imaginaciones, adicciones, conversaciones internas, entre otros componentes y manifestaciones de la mente de uno mismo, y el querer cambiar y todo hacerlo rápido, o la pregunta de “¿estaré haciendo bien mi proceso? ¿Estaré en el camino correcto?” Entre otras experiencias y pensamientos que pueden emerger en relación al proceso, ligándolo al tiempo y el querer el cambio suceder en uno mismo ya, ahora mismo.

Algunos años había escuchado una grabación de Anu acerca del mismo punto, de querer ir más rápido en el proceso o pensar que nos movemos muy lentos en el proceso, pero no lo llevé al punto de hacer introspección y ver realmente cómo de hecho vivo esa experiencia, cómo de hecho existe tal punto dentro de mí en todas sus dimensiones.

Hay algunas experiencias que había tenido que se relacionan de alguna manera a este punto:

  • Deseaba y esperaba en mi proceso poder vivir un día completamente activo, haciendo distintas actividades diarias, como estudiar, grabar, limpieza, escritura, gimnasio, caminar, cocinar, alguna actividad recreativa, etc. Muchas veces me he motivado a empujarme diariamente a tener horarios, dormir a tal hora, despertar a tal otra, de tal a tal hora ponerme a hacer cierta actividad y así, lo cual de hecho creé una estructura rígida e inflexible, y me di cuenta que tiendo a tornarme rígido e inflexible cuando creo una estructura y una organización para mi día. Es bastante interesante porque no me daba cuenta cuando lo vivía, y lo pude entender con mi novia cuando establecíamos cierta organización y ciertas actividades diarias.En relación a este punto he tendido a olvidar el proceso, es decir, día a día ver qué emerge al vivir y aplicarme en mi estructura y organización, y más bien me enfoqué en ‘poder lograr lo que en mi mente esperaba lograr’, llegar a ese punto de ser activo día a día, y que al no tomar en consideración y abrir las experiencias y pensamientos que diariamente emergían, las resistencias tomaban lugar y me salía de mi estructura, de mi organización…no escribía esto, sólo me enfocaba en poder lograr cumplir mis expectativas acerca de cómo quería vivir mis días, siendo una persona activa que hace muchas cosas en el día.


  • Deseaba y quería no tener reacciones en frente de otras personas, quería ser completamente estable e inquebrantable al hablar o relacionarme con ciertas personas en mi vida que eran difíciles de tratar o mejor dicho que ellas me trataban mal. Debido a querer saltar a ese punto de “tus palabras no me afectan”, reprimía muuuuuuuuuuuuuuuuuchas de las cosas que en mi mente y cuerpo emergían, y perdía muchas dimensiones, muchas piezas de información acerca de mis propias reacciones, de mis propios pensamientos. Hoy por hoy no sucede lo mismo, ya que caminé un constructo mental sobre aquella persona, pero día a día tengo ciertas reacciones de superioridad, inferioridad, resentimiento, enojo, culpa que, por supuesto, requiero tomar responsabilidad de, y cambiarme a mí mismo.


Entonces, hay mucho trabajo para mí por hacer, muchos constructos, muchos sistemas, muchos patrones de reacción y pensamiento a tomar responsabilidad y corregir. Y mucho de esto emerge y surge día a día, así que:

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo medir mi proceso y dónde me encuentro en mi proceso de acuerdo al tiempo; a dónde me encuentro ahora, dónde me encontraba ayer, dónde me encontraré mañana, dentro de la creencia de que si hoy me levanto con respecto a un punto, significa que ‘ya lo he trascendido’, ‘ya he avanzado’ en mi proceso, cuando de hecho la realidad es que no es así. El proceso no es medido por el tiempo, sino por el MOVIMIENTO DE UNO MISMO, y tal y como lo dijo Bernard cuando estaba vivo: es una acumulación que uno hace, es la ecuación matemática simple de ‘1+1+1+1 = uno mismo’.

Me perdono a mí mismo por NO aceptarme y permitirme a mí mismo ver, darme cuenta y entender la ecuación de la igualdad y que al tomar responsabilidad de un punto que podría llamar el movimiento de la mente y transformar ese punto en movimiento de uno mismo, ok, entonces qué estoy acumulando en ese movimiento, de qué manera he tomado responsabilidad del punto y qué estoy ganando en ese movimiento en términos de mí mismo, lo cual tiene que ver con quien soy en lo que hago – eso es lo que acumulo en el movimiento, ya sea movimiento mental o movimiento de uno mismo.

Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo moverme día a día, en términos de transformar el movimiento mental en movimiento de uno mismo al parar patrones de pensamientos, reacciones, hábitos, conductas que no son lo que es mejor para todos a través de la introspección, investigación, tomar responsabilidad, perdón a uno mismo y cambio práctico, o sea eso es movimiento de uno mismo.

Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo vivir y aplicarme constante y consistentemente para acumularme A MÍ MISMO; ese movimiento de la consciencia de mí mismo a hacer introspección, investigación, perdón y cambio práctico, lo cual es vivir palabras como yo mismo.

En el momento y cuando me vea reaccionando a mi proceso en relación a cuánto tiempo llevo en cierto patrón, me detengo y respiro. Me doy cuenta que no se trata acerca del tiempo, sino acerca del movimiento de mí mismo. Me comprometo a mí mismo a preguntarme ¿cuánto tiempo, atención y esfuerzo he dedicado al patrón en sí? Y abrir el punto para de hecho comenzar a crear el cambio a través del movimiento de mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a diariamente recordarme moverme a mí mismo a escribir, hacer introspección, investigar, tomar responsabilidad, perdonar y cambiar a través de vivir palabras como yo mismo.

Me comprometo a mí mismo a medir mi proceso en cuanto a cuánto me he movido yo mismo en relación a cierto intervalo de tiempo, reconociendo que no tiene que ver con el tiempo o en cuánto tiempo tengo que trascender un punto, sino más bien en ver cuánto me he movido a mí mismo en cierto tiempo en relación a cierto punto, para de hecho evaluar si requiero abrir más el punto para dar lugar al cambio, si estoy satisfecho con el movimiento y el cambio logrado hasta ahora, qué más puedo seguir mejorando, etc.

jueves, 19 de mayo de 2016

Día 311 - Rutina: Automatismo VS Tú Mismo


Abrí este punto, ¿por qué me siento cansado día a día? ¿Por qué no tengo ganas de hacer cosas simples como levantar la mesa, hacer algo que no tenía previsto, sin embargo siendo algo sencillo? ¿Por qué no tomarme unos minutos para hacer algo más allá de no ser parte de mi rutina, o sea algo diferente?

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domingo, 20 de septiembre de 2015

Tu Tiempo Libre: Haciendo Espacio para el Entretenimiento - Día 291

Continuación del blog anterior:

Tu Tiempo Libre - Día 290


Cuando no tengo clases me digo “¡Yuju! Tiempo libre; ¡tiempo para mí!”, y es cuando desorganizo mi día, es decir, comienzo a pensar en qué cosas me gustaría invertir mi tiempo, qué me gustaría hacer basado en la experiencia que esa actividad o cosa he conectado y por tanto la experiencia que genero dentro de mí mente y cuerpo. Es interesante esto, porque solía manipularme a mí mismo por medio de la energía positiva, o sea: primero pienso “tiempo libre, ¡oh sí! ¡Puedo hacer lo que quiera!”, luego emergería este entusiasmo por poder hacer lo que quiera sin algo que esté ‘obligado’ a hacer, y de repente me llenaría de toda esta energía positiva/entusiasmo y comenzaría a pensar en aquellas cosas que ‘la paso bien’, ‘me entretengo’, ‘me relajan’, ‘me sacan de la realidad por un momento’, ‘no tengo que pensar en mí o acerca de mí’, es como una manera de relajación, de no entrar en experiencias pesadas como el aburrimiento, estrés, cansancio, miedo, es decir esas cosas que experimento y a las que reacciono cuando se trata de estudiar, aprender, hacer tareas, entregar trabajos, es decir el ‘tiempo libre’, ese momento donde no hay organización de actividades y sólo hago lo que me plazca, lo que considere que me relaja y me saca de mis propias responsabilidades y obligaciones – ¡es momento de eso! ¡Sí, tiempo libre!


Entonces, cuando no tengo clases por feriado o es fin de semana o cumplí con ‘ir a clases’, mi mente alterna hacia ‘mi tiempo libre’; me encuentro completamente en un tiempo sin ‘organización’, es como si tuviera todo este tiempo en el cual hay un espacio vacío y yo comenzaría a llenar ese espacio… la pregunta es ¿con qué o cómo voy a llenar ese espacio? ¿Quién soy yo en ese momento?

Debido a ver las tareas que tengo que presentar, materias que tengo que estudiar como una obligación, algo que se me está imponiendo de alguna manera, o se me está estableciendo un tiempo determinado para hacer las tareas o estudiar, desarrollé una apatía hacia estas actividades extra áulicas o tareas para el hogar porque no soy yo decidiendo por mí mismo hacerlo, sino que esto está viniendo de alguien más por fuera diciéndome qué tengo que hacer y porqué lo tengo que hacer. Comienza a generarme miedo y estrés porque si no hago tales tareas o no estudio, tendré malas calificaciones y podría perder el año, podría estancarme en la carrera, mis padres se podrían enojar conmigo, por tanto podría perder mis beneficios, etc. Básicamente mi motivación en hacer estas actividades es dependiente de estrés y miedo para moverme, para hacer estas actividades y esto tiene ciertas dimensiones enlazadas, claramente, con esta alteración que ocurre cuando tengo o estoy en un ‘tiempo libre’, ‘mí’ tiempo libre.

¿Cómo?

Veamos qué pasa en un día de clases en un nivel mental y físico: miedo, ansiedad, nerviosismo, aburrimiento, estrés, apuro, presión, cansancio y quizás algo de disfrute, entretenimiento, diversión, entusiasmo que dura unos cuantos minutos – hay muchas reacciones emocionales durante un día de clases y después de una semana de clases es como si me sintiera agotado y cansado de tanta actividad mental y física, tantas reacciones que definitivamente quisiera simplemente apagarme por un rato, tener un ‘descanso’, ‘relajarme’ y es cuando justamente llego a casa / cumplo con mis ‘obligaciones’.

Cuando entro en esta percepción de ‘tiempo libre’ comienzan a colarse en mi mente cosas como “¡vamos a jugar un partido, desafíalo a tu hermano!”, “¡escuchemos música, cantemos, nos divirtamos un poco!”, “relájate, acuéstate y ve alguna serie”, “¡juguemos pokemón!” dentro de experiencias como entusiasmo, alegría, deseo por expresarme, deseo por divertirme, deseo por relajarme – estas actividades las considero distracciones y entretenimiento con respecto a lo que yo me propuse realizar por fuera de mi carrera profesional. He tenido varios conflictos internos conmigo mismo debido a alternar en mi mente hacia estos pensamientos y también irme hacia tales actividades. Sin embargo, al extraer la experiencia energética que emerge junto con estas actividades y ponerlo en palabras que defina la experiencia, claramente hay palabras que yo puedo vivir pero que están separadas de mí, no son palabras vivas que yo haya definido, y así yo esté viviendo y experimentando día a día, sino que están conectadas a actividades que yo he considerado como entretenimiento, y eso me lleva a la pregunta: ¿acaso necesito entretenimiento en mi vida para expresarme, relajarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme? ¿En qué se ha convertido el aprendizaje, las tareas, actividades y responsabilidades que yo deliberadamente tomé la decisión de realizar y tomar? ¿Es necesario tener un tiempo de entretenimiento para poder experimentar y vivir estas palabras? El entretenimiento se ha vuelto necesario para poder experimentar estas palabras; relajarme, expresarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme…

En el próximo post comenzaré con el proceso de perdón a uno mismo.