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sábado, 28 de diciembre de 2013

Día 228 - Energías y Honestidad como Uno Mismo

Este post es continuación de:


En estos días viendo el punto de supresión, las energías, las reacciones y el punto que genera la fricción y conflicto en mi mente, he estado viendo cómo funciona la mente en primero generar la fricción y conflicto a través de las relaciones creadas en la mente y pasar la realidad por la mente, creando así un programa mental y como programa o diseño o sistema de mente, existiendo como separación y por ende al existir en separación en lugar de en unicidad e igualdad, se genera la fricción y conflicto que da como producto la energía.

Me he dado cuenta que están los puntos que generan la energía/fricción y conflicto, los puntos que ya están cargados con la energía, es decir, que los cuerpos emocionales y de sentimientos ya están existentes – así que, tenemos los puntos a perdonar que son los patrones que generan la fricción y conflicto para energía, y la energía ya generada y almacenada o ‘suprimida’, o ‘mantenida’ en el cuerpo que también es posible de liberar a través del perdón a uno mismo, pero liberar la energía no sirve de nada si todavía seguimos manteniendo el patrón o relación o pasar la realidad por la mente para crear la carga o fricción y conflicto, ya que ése mismo punto volverá a generarla y nos cargaremos una y otra vez. Así que, es importante perdonar y establecer una solución al patrón o relación o el mentalizar la realidad, ya que de esa manera nos aseguraremos de no causar la fricción y conflicto o energía. Por ende, con la escritura y el perdón a uno mismo como herramientas de liberación, uno puede tanto liberar la energía como liberarse del patrón, y entonces a partir de allí establecer una corrección o solución que sea acorde a los principios de unicidad e igualdad.

Ahora, en relación al punto de ‘supresión’, me he dado cuenta que he establecido un ego de ‘no siento sentimientos y emociones’ con el punto de partida de superioridad, por ende, creé esta percepción de mí mismo siendo superior a los demás porque ellos experimentan sentimientos y emociones y yo no, cuando en realidad lo que estuve haciendo es suprimiendo, y en la supresión almacenando y manteniendo más y más energía en mi cuerpo, al punto donde experimento como movimientos energéticos en mi cuerpo.

Por mi parte es deshonesto mantener la energía en mi cuerpo y no liberarla, es deshonesto decir que no experimento sentimientos y emociones, cuando en realidad sólo las estoy suprimiendo y en realidad no estoy caminando soluciones para liberarlas y asegurarme de no volver a generarlas a través de la realización de mí mismo y aplicación práctica correctiva.

Otro punto que noté en relación a las energías, es que cuando estoy en reacciones emocionales específicas, quiero suprimirlas al usar el perdón a uno mismo rápidamente para hacerlo ‘desaparecer’, o intento no permitir emerger la reacción energética para no tener que experimentarla y por ende, enfrentarla y eso es totalmente deshonesto porque en realidad lo que estoy haciendo es suprimir y no liberarla – no estoy dando cara a mi propia creación por así decirlo, más bien sólo estoy acumulando y acumulando la energía al punto de crear mayores consecuencias en mi cuerpo y en la realidad física.

Así que, lo que me di cuenta es este punto de ‘quién soy yo al enfrentar reacciones emocionales’, y he visto mi cobardía de dar cara, liberarla y aplicar una solución al asunto. Por ende, es importante conocer nuestra relación a las energías, quiénes somos cuando las estamos enfrentando porque al reconocer ese punto en honestidad como uno mismo, sabremos si realmente somos capaces de estar de pie no importa qué experimentemos – para vivir soluciones prácticas como liberar las energías, detener los programas, diseños y patrones mentales y físicos, y considerar sentido común en nuestras directivas.

Ok, con éste post como el anterior, son introducción a lo que estaré caminando como ego de superioridad y personajes de supresión que he utilizado para no enfrentar mi creación, liberar las energías y patrones, y establecer y vivir soluciones prácticas.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Día 224 - Copia de tus relaciones a expresión individual

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“Otra dimensión de mi relación con F. – él me peinaría, me vestiría con su ropa, o me diría que compre cierto tipo de ropa, usar ciertas marcas, me diría qué comportamientos no tener, cuáles sí, sugerencias de qué actividades y deportes hacer, me compartiría sus gustos – y esas cosas me gustaban, es decir, me llevaría a conocer lugares, gente, actividades, juegos y además me vestiría, me formaría mi presentación y tendría cierto tipo de carácter, lol – definitivamente F. ha sido de gran influencia en mi manera de presentarme al mundo y qué cosas hacer en éste mundo – obviamente ésta sola es una parte de ‘mí mismo’, ya que todavía estaba mi individualidad, mis gustos, querencias, intereses, deseos, necesidades y demás.

Así que, queda claro entonces por qué es que fumé marihuana: ha sido porque mi modelo a seguir era F. y cuando llegaría a cierta edad/etapa, él me diría que ahora tengo la autorización/posibilidad de decidir si hacer algo que él hizo a cierta edad/hace y ahí, justamente yo decidiría si hacerlo o no… ¿según qué?”


Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo desear congeniar con las ideas, creencias y percepciones de F. en relación a la manera de vestir, las marcas a usar, deportes, en esencia cómo verme, cómo ser, qué elegir, qué hacer cuando él me decía o compartía algo de sí mismo o quería que yo haga/sea como él me pedía/decía, ya que habría creado esta experiencia de ‘conexión’ hacia él, en donde dentro de esa conexión yo lo definí como ‘el mejor’ por cómo él es conmigo/trato y la manera en que me considera.

En el momento y cuando me vea deseando congeniar con las ideas, creencias y percepciones de F. en relación a la manera de vestir, las marcas a usar, deportes, en esencia cómo verme, cómo ser, qué elegir, qué hacer cuando él me decía o compartía algo de sí mismo o quería que yo haga/sea como él me pedía/decía – me detengo y respiro. Me doy cuenta que éste deseo de congeniar con él, es la manera en que yo me mantendría relacionándome con él, es decir, evitando algún desacuerdo o conflicto o problema, ya que mi interés era cómo me consideraba, lo que él podría darme y hacer por mí, y en eso no soy genuino en mi respuesta, no estoy realmente honrándome a mí mismo como expresión individual y los principios de vida que establecí para convertirse en mi fundación de ser.
Me doy cuenta que al aceptar y permitir sus ideas, creencias y percepciones, estuve formando una personalidad de hecho, en vez de realmente investigar qué es lo que estuve aceptando y permitiendo mental y físicamente para a partir de allí ver con qué quedarme y qué no.
Me doy cuenta que la conexión que formé con F. está en relación al trato y la consideración, y obviamente es algo que yo mismo puedo implementar en mí mismo como parte de mí mismo – ya no estar separado.

Me comprometo a mí mismo a detener el deseo de congeniar con las ideas, creencias y percepciones de F. a través de disiparlo con el respiro, mientras me enfoco en mi estómago, me doy cuenta que no se trata de congeniar por interés, sino de respetarme a mí mismo como expresión individual al dar una respuesta, ya que me involucra en totalidad, mi relación mente-físico el aceptar y permitir algo que otro individuo me pide que haga, diga o sea, y por lo tanto, evalúo el punto de responsabilidad de mí mismo al aceptar y permitir tales cosas, en donde entonces puedo asegurarme que entiendo las consecuencias de eso y así dar una respuesta de acuerdo a sentido común.

Me comprometo a mí mismo a, cuando vea alguna percepción, idea y/o creencia que he aceptado y permitido de otros, investigar cómo es que lo acepté y permití para asegurarme de que no haya un punto de sabotaje a mí mismo, en términos de aceptar y permitir las personalidades y contenidos mentales de otros, para asegurarme que lo que yo vaya a aceptar y permitir primero pase por el punto de responsabilidad, sentido común y respeto a mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a investigar las conexiones que he hecho hacia relaciones en mi vida, para tomar aquello que otros individuos han sido conmigo que es lo que hizo que cree ésta conexión para evaluar si es un punto aceptable que yo integre como parte de mí mismo.

Muy bien, en el próximo post comenzaré a caminar el punto de Marihuana específicamente: investigaré por qué la usé, para qué, cómo, dónde, cuándo.

Muchas gracias.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Día 214 - Miedo a lo desconocido, parte 3

Éste post es continuación de:

Dimensión de Miedo:

-Miedo a la infidelidad:


Recuerdo cuando era un niño (7-9 años) mi primo tenía muchos juguetes y le pedí si podía jugar con alguno, y me decía que no, y no los estaba utilizando, yo insistía en que me deje jugar porque no los estaba utilizando, ahí yo lo percibí egoísta, mal intencionado, y yo dentro de mi deseo de jugar y viendo esa posibilidad de que sí puedo jugar, sólo que él es malo, es egoísta, yo quise jugar con los juguetes y ahí él se me acercó como queriendo quitarme el juguete y yo lo tomé y se puso a llorar cuando se lo quite de las manos, y recuerdo que yo acumulaba mucho enojo hacia mi primo por no prestarme lo que él tenía al punto donde lo vi como malvado, egoísta y mal intencionado, pero de hecho, eso mismo es lo que me estaba convirtiendo yo, era mi propio reflejo al ir tras un deseo, porque si hubiese aceptado su posición y acepto que no puedo jugar con ello, entonces no tendría que volverme agresivo al punto de pegarle. Mi papá subió corriendo y me pegó, y cuando me pegaban recuerdo que siempre me enojaba con ellos porque lo veía injusto, que yo no debía ser golpeado, y luego lo veía a él tranquilo, jugando y yo más enojado estaba porque a él no le pasaba nada, al punto donde quería vengarme de esa situación, quería que él reciba lo que yo recibía, como dándole su merecido. Así que, cuando me pegaban mis padres yo me enojaba con ellos, porque me hacían sentir dolor, o porque lo veía injusto y repasaba en mi mente la situación y el dolor, y en éste evento de la computadora, era nuevo para mí, es decir, ellos se enojarían si se rompe la computadora, por lo que hice? O no? Y si lo hacen, me pegarán? No quiero que me peguen! Qué voy a hacer? No sé qué pasará, no tengo escapatoria, voy a tener que enfrentar eso que no sé qué será!

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo temer qué pasará si enfrento una situación a la cual me doy cuenta de mi responsabilidad y que como soy participe, tengo que dirigir de acuerdo a qué voy a aceptar y permitir y qué no, al enfrentar algo nuevo, en donde recuerdo que temía qué pasará si mis padres se enteran que la computadora no funciona adecuadamente debido a lo que yo hice, como miedo a lo desconocido y en ese momento, recordar también anteriores situaciones donde mis padres me pegaban por ver que me portaba mal o hacía cagadas para ellos, y debido a éste punto de recuerdo de pasarla mal, imaginarme lo que podría pasar si acepto mi responsabilidad para mal, como consecuencias negativas para mí, de manera que no acepte mi responsabilidad y me retracte de tomarla y dirigir la situación de acuerdo a qué es aceptable y qué no.

En el momento y cuando me vea temiendo qué pasará si enfrento una situación a la cual me doy cuenta de mi responsabilidad y que como soy participe, tengo que dirigir de acuerdo a qué voy a aceptar y permitir y qué no, al enfrentar algo nuevo – me detengo y respiro. Me doy cuenta que al enfrentar situaciones de responsabilidad, lo que está en juego es quién yo soy en ese momento y por ende, quién yo soy como la palabra viva en esos momentos, es decir, cómo me aplico como palabra viva y en consideración de qué.
Me doy cuenta que lo que puedo ver en mi mente como consecuencias negativas para mí es lo que los demás podrían aceptarse y permitirse de acuerdo a mi aplicación, lo cual en ello puedo ver qué temo perder o qué temo recibir, en vez de firmemente tomar responsabilidad y ver cómo hacerlo como un acto de honor y respeto a mí mismo, y consideración al reconocer cómo puedo expresarlo al individuo en conocimiento/consciencia de cómo es/cómo puede entenderme.

Me comprometo a mí mismo a recordarme que tomar responsabilidad y darme dirección es crucial ante la situación que estoy enfrentando, en donde considero honestidad como uno mismo en ver cómo abordar la situación al considerarme a mí mismo en primera instancia en totalidad como cuerpo físico humano, mente y ser para ver qué es tolerable/aceptable y permitido, y qué no, en segunda instancia al otro individuo como yo mismo como cuerpo físico, mente y ser/lo que conozco del otro individuo como quién es/cómo es/qué permite y acepta, etc. como un momento de consideración para acordemente actuar en consideración, honor y respeto.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo imaginarme lo peor que me podría pasar, al enfrentar algo nuevo, definiendo ese momento de miedo a lo desconocido como la posibilidad de pasar un mal rato, en donde recuerdo cuando no andaba la computadora adecuadamente, y yo veía que esto es por mi culpa y que por ende, por ser mi culpa, por mandarme yo mismo la cagada como dirían mis padres, temía ser golpeado, temía la posibilidad que podría existir detrás de ello como consecuencia.

En el momento y cuando me vea imaginándome lo peor que me podría pasar, al enfrentar algo nuevo, definiendo ese momento de miedo a lo desconocido como la posibilidad de pasar un mal rato – me detengo y respiro. Me doy cuenta que al imaginarme lo peor que podría pasarme si tomo responsabilidad no estoy considerando en lo absoluto quién soy al tomar responsabilidad y cómo puedo realmente dirigir la situación de manera que realmente haya real consideración por mí mismo y por los demás individuos implicados al ver la situación dentro del contexto del honor y respeto, ya que me doy cuenta que veo la situación en mi mente de acuerdo a qué considero.

Me comprometo a mí mismo a considerar quién soy al imaginarme lo peor que podría pasar, y en ello investigar, exponer y evaluar qué estoy considerando al imaginarme lo peor, qué es lo que me lleva a imaginarme eso, y luego en sentido común evaluar y comprender cómo llegar a honrarme y respetarme a mí mismo y considerar a los demás al tomar acción.

¿Cómo es que llegué a resistirme a pasar un mal rato? 

Caminaré la resistencia en mi próximo blog.

Gracias.