miércoles, 6 de enero de 2016

Viejas Heridas: accediendo a través de los sueños - Día 295

Continuación de:

Después de caminar el perdón y los compromisos, en la noche estuve haciendo la siguiente aplicación práctica: visualizar a mi anterior relación y comenzar a perdonar las reacciones que emergían en relación a ella, y luego los pensamientos y memorias que emergían junto con sus cargas emocionales. Dormí silenciosamente, pero también tuve un sueño; soñé con ella. Es interesante que luego de bajar las defensas y bajar a los guardias de la represión / supresión, por así decirlo, haya surgido el sueño que tuve y me pareció una buena oportunidad para caminar los patrones y constructos que estaban ligados a ese sueño, ya que se podría presentar como una hipotética situación futura y poder anotar los pensamientos, ideas, creencias y reacciones emocionales y energía sentimental voy a darme dirección y no permitir que el pasado tome control de mi destino.


Soñé que estaba en la casa de C y me encontraba con familiares de ella. Los que recuerdo bien son a la madre y a ella. La madre apareció primero y yo la vi y esperé a que ella me diga algo. Me habló bien, bastante tranquila y desapareció de la escena – no recuerdo qué me dijo pero no se ha mostrado hostil conmigo – entonces yo seguí moviéndome por el lugar hasta que encontré a C que parecía que recién se había levantado, para mí percepción era la madrugada (lo cual me hace acordar a cuando estaba en la casa en la que convivía con amigas ella y yo me estaba por ir de ahí, y ella apareció, también recién se levantaba). En el momento que la vi me sentí sorprendido, porque no esperaba que se levantara a esa hora, sin embargo otra parte de mí sí lo esperaba en forma de fantasía, que ella aparezca…no recuerdo con exactitud lo que hablamos en todo el sueño, pero sí algunos pensamientos y conversaciones que pasaré a detallar:

C me dijo que nos acostemos un rato, y yo percibí que ella estaba con otro chico, y a pesar de eso ella quería acostarse conmigo igual. Pensé que ella sería infiel con la persona con la que está o que no es realmente seria esa relación y por eso está conmigo, como dándome a mí mismo en ese pensamiento un valor mayor para ella. Estoy imaginando en este momento que yo la busco y la trato de besar y ella se me resiste un poco, y le insisto un poco más hasta que ella acepta el beso – en esta imaginación ella está con otro chico y me siento importante, como alguien que tiene mucho valor para ella, o sea que entre esta imaginación y el sueño está este punto de tener ‘mayor valor’ lo que tuvo conmigo / nuestra relación.
También surge un chat mental de “qué pasa si eso hizo conmigo?” o sea, que estuvo con su ex en algún momento de nuestra relación, porque recuerdo que hubieron algunas ocasiones en las que se juntó con él. Es como si estuviese polarizando ese punto – donde yo tengo una concepción de mí de ‘dejar una huella en mis relaciones’, de haber sido importante y de valor para mis relaciones pasadas – yo lo interpreto como queriendo volver conmigo.
Por otra parte, hay un miedo a ‘yo no ser especial’, ‘yo no haber dejado una huella en ella’ – es como si le hubiese dado tanta importancia, tanto valor a ella en cómo yo he sido con ella que espero que eso que yo he sido la haya marcado, o sea que sienta tristeza y deseos de volver o estar conmigo, y debido a este temor, pienso que podría ella ahora estar con otro chico, y entonces quitándome ese carácter de ‘especial’, por querer ser especial. La definición de especial en este contexto sería: ella darme mayor valor a mí, y por darme ese valor no querer estar o pensar en otros chicos, no querer tener algo o hacer algo con otros chicos, solamente conmigo – y si existe la posibilidad de pensar o hacer algo con otro chico, que le sea muy difícil considerarlo o tomar esa decisión, por tanto que tome bastante tiempo el volver a estar con otro chico. Dentro de esta definición/experiencia estoy sobrevalorando el sexo, los besos o las interacciones que ella pueda llegar a tener, porque eso entonces define mi valor al mismo tiempo, es decir que mi valor bajaría o aumentaría de acuerdo a lo que ella haga, piense o diga en relación a mí y/o algún otro chico.

Volviendo al sueño: cuando ella me dijo que nos acostemos pensé “no puedo estar con ella”, “ella ya no es mi relación, no puedo permitirme acostarme con ella” y por otro lado pensaba “sí, ya fue”, “quiero hacerlo”, “me voy a dejar llevar”, “no importa ya”.

Recuerdo que hubo insinuación de que había estado con otro chico y yo traté de ignorar esas partes, como restándole importancia. Ella parecía no llevar celular, así que traté de llamarla o algo para ver si le sonaba o lo tenía encima pero no, por lo que comencé a buscarlo para ver si lo podría encontrar.


A partir de este contexto/sueño daré los primeros pasos para explorar a través del perdón a uno mismo las dimensiones de estos patrones y redefiniré quién soy yo en relación a mi relación pasada. 

Las Viejas Heridas - Día 294

He estado tratando de escapar de abrir mi pasada relación, la cual terminó muy reciente. Abrir en el sentido de mirar a las memorias, y ver también los pensamientos que había creado, las imaginaciones y fantasías que había creado, los miedos y deseos que había creado, las expectativas, paranoia y por supuesto, el resultado último que tuvo terminar la relación y las condiciones en las que la terminé: con experiencias de culpa, tristeza, arrepentimiento y preocupación. Cada vez que consideré escribir alguna de las memorias que más a menudo surgían/emergen en mi mente, o el simple hecho de pensar en la actualidad y qué es de ella, entro en una experiencia de ansiedad, culpa y tristeza, experimento de manera más prominente la ansiedad si quiero saber más de ella, y si pienso en ella y lo que hubiese sido, y cosas así: la culpa y tristeza se tornan en un arrepentimiento.


Han pasado dos semanas desde que pasé el periodo de rendir exámenes y me propuse ‘abrir las memorias y caminar los constructos que había creado alrededor de mi anterior relación’, y he podido despotricar un poco mis experiencias, sin embargo me doy cuenta que hay un temor a “abrir las viejas heridas”; a que esos recuerdos y los constructos de pensamientos y chats mentales e imaginaciones invadan mi mente consciente y se descarguen las emociones en mi cuerpo, y entonces experimentar todas esas emociones y ser consciente de todos esos pensamientos – siento temor de todo eso, temor de no poder controlar ese torbellino de pensamientos y emociones, de que cometa algún error en el proceso en términos de las decisiones que podría llegar a tomar, de que en lugar de avanzar retroceda y haga mi vida cada vez peor, malas decisiones, malas elecciones, consecuencias negativas…

Perdón a Uno Mismo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo estar evadiendo y escapando de abrir y caminar a través de las memorias y constructos que he creado alrededor de mi anterior relación, por miedo a perder el control de mis decisiones y de mi experiencia diaria, sin darme cuenta que estoy suprimiendo/reprimiendo estos constructos y emociones y dentro de esto, dándoles más energía, más poder y control con cada nuevo pensamiento que pienso y emociones que reacciono cuando emerge algo relacionado a mi anterior relación, por lo tanto:

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo creer que no mirar/abrir y caminar los constructos y las emociones ligadas y relacionadas a mi anterior relación no tiene consecuencias en las decisiones y dirección que de hecho puedo estar tomando hoy en día, cuando en realidad soy consciente de que al huir de los recuerdos, constructos y emociones, éstos emergen con más energía, con más poder y reacciono una y otra vez a ellos, acumulando así más patrones ligados a los constructos.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo temer mirar los recuerdos y constructos relacionados a mi anterior relación por temor a experimentar todo el contenido y nivel emocional que éstas memorias y constructos puedan estar ligados, sin darme cuenta que tengo la habilidad y capacidad de arraigarme a la realidad física a través del respiro, a través del perdón, a través de la escritura – tengo las herramientas para liberar la energía y darme dirección, es simplemente vivirlas.

Me perdono a mí mismo el no haberme aceptado y permitido a mí mismo darme cuenta que si no me permito acceder y descargar las emociones en mi mente y cuerpo, no voy a poder ser consciente de lo que estoy cargando dentro de mí, reconocerlo como tampoco voy a ser capaz de liberarme de ello, por tanto es relevante que pueda acceder a las memorias y permitirme experimentar las emociones en mi cuerpo en función de poder conocer mi propia creación y liberarla para crearme a mí mismo, no a través de mi mente/conciencia sino a través de mi ser y crear mi propia expresión.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta, ver y entender que mientras mantenga los recuerdos, constructos y emociones en la cámara de represión/supresión en la parte trasera de mi mente, tarde o temprano emergerá con mayor intensidad y con la posibilidad de que se torne en una posesión mental y física, donde realmente no pueda llegar a darme dirección y tomar decisiones y acciones con claridad – por tanto, he aquí la relevancia de abrir las memorias y caminarlas, trabajar con los patrones y realmente crearme a mí mismo con consciencia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo temer abrir las viejas heridas por temor a no poder controlar mis emociones y pensamientos y en consecuencia tomar malas decisiones, hacer de mi vida un caos y hacer que empeore, sin darme cuenta que lento pero seguro estoy llevándome a mi propia destrucción y a ese camino al mantener reprimido/suprimido todo el contenido emocional y los patrones que creé alrededor de mi anterior relación, por lo tanto  es más consecuencial la manera en que estoy dañándome a mí mismo y construyendo y acumulando la consecuencia, los pensamientos, las energías ligadas a las memorias actualmente que el realmente abrir todo esto y caminarlas con consciencia de mí mismo para liberar la energía y dirigir los pensamientos y memorias.

En el momento y cuando me vea escapando y evadiendo mirar a los pensamientos y recuerdos que emergen en relación a mi anterior relación – me detengo y respiro. Inmediatamente respiro y relajo mi cuerpo en lugar de tensarlo y ponerme rígido como lo he hecho a manera de represión/supresión de los pensamientos y reacciones, y más bien me permito acceder a las memorias y pensamientos, traerlos a mi consciencia y asegurarme de nombrar la energía, reconocer qué experiencia energética está ligada a esa memoria o pensamiento y sonar el perdón en voz alta en ese momento para liberar la energía y me comprometo a mí mismo a anotar los pensamientos, memorias y reacciones que he tenido durante el día en relación a mi relación pasada para caminarlo con más detenimiento y detalle en la escritura.

Me comprometo a mí mismo a tornarme consciente de los pensamientos, recuerdos y reacciones que estoy accediendo durante el día en relación a mi relación pasada y cómo esto está influenciando de alguna manera en mi mente, mi toma de decisiones y los pensamientos y consideraciones durante el día.

En el momento y cuando me vea reaccionando con miedo y queriendo suprimir/reprimir las memorias, constructos y reacciones energéticas ligadas a mi relación pasada – me detengo y respiro. Me traigo de nuevo al respiro, a mi cuerpo, me doy el momento para respirar, tranquilizarme y acceder nuevamente a aquello que estoy tratando de reprimir y temiendo acceder, y realmente permitirme experimentar la energía, conocer los efectos de la energía en mi cuerpo y poder caminarla en detalle cuando tenga el tiempo, en la escritura – sin embargo en aplicación práctica en tiempo real, me comprometo a mí mismo a sonar el perdón a uno mismo para liberar la energía.

Me comprometo a mí mismo a aprender y conocerme a mí mismo a través de mirar y permitirme acceder y experimentar las emociones, los recuerdos y constructos y sus efectos en mi cuerpo físico.

viernes, 9 de octubre de 2015

Hostilidad - Día 293

Continuación del post anterior:

Tu Tiempo Libre: Deseo por Expresión - Día 292

Así que voy a recorrer las dimensiones más superficiales con respecto a comunicar y compartir y luego iré expandiendo mi aplicación hacia las diferentes dimensiones / contextos / ámbitos en los que no me permito ‘comunicar’ ni ‘compartir’.


hostilidad‌
‌1 ‌ Enemistad o aversión que muestra una persona hacia otra.
‌2 ‌ Acción hostil, que denota enemistad o aversión.
3 ‌ Ataque o acción militar de un ejército o grupo armado contra otro: ‌cesaron las hostilidades.

El otro día me levanté temprano, sin embargo tarde a la vez porque era casi la hora en la que tendría que estar tomándome el colectivo, así que rápidamente me cambié y me preparé para ir a la parada, esta vez sin desayunar para poder tomarme el cole y no tener una falta más - ya iban dos días consecutivos que faltaba a esa clase. Voy caminando con un paso apresurado hasta llegar a la esquina y veo que el colectivo estaba por pasar, entonces me apuro por hacerle seña y subir – el colectivo baja la velocidad para que yo suba – en ese momento me sentí bastante agradecido por ello y cuando vi quien era el chofer, su rostro, vi que tenía una cara tipo malhumorado y en ese momento suprimí esas ganas de saludarlo, sólo pasé la tarjeta y dado el ok de la máquina, caminé para buscar una ubicación.

Mientras estaba buscando una ubicación, moviéndome hacia el medio del colectivo, miraba a la gente y en cierta manera me sentía retraído, como no queriendo cruzar miradas, y miraba a la gente que no me estaba mirando, y cuando lo estaban haciendo, cambiaba el lugar hacia el que estaba viendo. Llegó un momento del viaje en el que se desocupó un lugar y me senté.

Una vez que llego a la parada, me bajo del colectivo y me apresuro hasta entrar en la facultad y ver por la pantalla de la entrada que todavía no había llegado el profesor, por tanto bajé la velocidad y firmé la planilla de asistencia. Siempre hay una persona ahí abajo, en bedelía, la cual no suelo saludar, y pienso que está mal no hacerlo porque mucha gente saluda en ese momento, sin embargo suprimo este querer saludar, firmo y marcho para el aula que tengo clases.

Una vez que llego al aula, veo a la ayudante de cátedra hablando enfrente de todos, con una voz temblorosa. Estaba hablando sobre una publicación que hizo una compañera en reacción hacia los que suelen copiarse en los exámenes (muchos nos enteramos que la ayudante también era conocida en su cursada por ser copiona), y estaba defendiendo a las personas que se copian en los exámenes. Encendí la computadora y me centré en eso, pero también escuchaba a la ayudante y luego empecé a tener reacciones por lo que estaba diciendo, la posición que estaba tomando respecto de lo que decía – y a la vez me sentía como culpable, percibía que nos estaban retando por algo ‘malo’ que hicimos y comencé a encontrarle sentido a lo que ella estaba diciendo, comencé a pensar que la posición que está tomando tiene buenas razones – ella estaba en lo correcto. Sin embargo, por sentirme que me estaba retando, comencé a sentir aversión y me torné hostil para con ella, como no queriendo comunicarme con ella, o querer dirigirle la palabra, porque pensaba que ella sólo estaba defendiéndose a sí misma tomando como punto a los demás que se copian de mi cursada. Tampoco quería mirar para atrás, para ver el rostro de mis compañeros o qué estaban haciendo, porque no quería que me vean de frente o eso ser de alguna manera ‘falta de respeto’ hacia la ayudante, por tanto me quedé mirando al frente como retraído, quieto, como inmovilizado en realidad. Imaginé que yo me oponía hacia lo que decía la ayudante, también imaginé que todos estaban prestándole atención, bastante atentos y cosas así.

Llegó el profesor, bastante tarde, y nos contó que la ruta que tomó para llegar había más tránsito de lo normal y yo reaccioné con enojo, es decir, tomé la posición de ‘no me cae bien ese profesor’, ‘es un profesor que no sabe’, ‘sólo dice pavadas’ por tanto la relación que he creado en mi mente es ‘no me cae bien’, ‘no le voy a dirigir palabras’, ‘es un estúpido’, así que cuando escucho excusas o razones o chistes por su parte, las experimento ‘de mal gusto’ y le encuentro la quinta pata al gato en el sentido de encontrar porqué lo que cuenta no es cierto o es absurdo, queriendo desmentir siempre sus palabras. Dentro de eso me sentía muy inhibido por estar suprimiendo este enojo y los chats mentales que emergían con respecto a mi profesor.

Terminó la clase y varios compañeros comenzaron a levantarse, yo los veía y percibía que los demás estaban molestos por algo, como que ellos estaban en una hostilidad y por lo tanto, si les hablaba ellos iban a ser agresivos conmigo, por tanto me quedé más bien introvertido, no me dirigí hacia nadie en particular por sentirme y ver las cosa de la manera que describí, y mi comportamiento fue también de ese tipo, callado, una mirada seria, ignorando a los demás…hasta que una compañera me habló y naturalmente me comuniqué con ella, compartí algunas cosas relacionadas a lo que ella me contaba, mi expresión fue amable, siendo agradable naturalmente.

De vuelta a esperar el cole, cuando me subí, volví a pasar la tarjeta y me quedó esta sensación de ‘no saludes al chofer si no te saluda’, entonces no lo saludé y busqué un lugar para sentarme y ahí hablé con algunos compañeros que viajan conmigo.

Caminaré perdón a uno mismo, punto por punto y empezaré en el próximo post.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Tu Tiempo Libre: Deseo por Expresión - Día 292

Este post es continuación de:

Tu Tiempo Libre - Día 290

Tu Tiempo Libre: Haciendo Espacio para el Entretenimiento - Día 291

Sin embargo, al extraer la experiencia energética que emerge junto con estas actividades y ponerlo en palabras que defina la experiencia, claramente hay palabras que yo puedo vivir pero que están separadas de mí, no son palabras vivas que yo haya definido, y así yo esté viviendo y experimentando día a día, sino que están conectadas a actividades que yo he considerado como entretenimiento, y eso me lleva a la pregunta: ¿acaso necesito entretenimiento en mi vida para expresarme, relajarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme? ¿En qué se ha convertido el aprendizaje, las tareas, actividades y responsabilidades que yo deliberadamente tomé la decisión de realizar y tomar? ¿Es necesario tener un tiempo de entretenimiento para poder experimentar y vivir estas palabras? El entretenimiento se ha vuelto necesario para poder experimentar estas palabras; relajarme, expresarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme…


Tomaré la palabra Expresión primero.

1 ‌ Manifestación de un pensamiento, un sentimiento o un deseo por medio de palabras, gestos, etc.
‌2 ‌ Forma o modo de expresarse o de hablar: ‌hacemos ejercicios para mejorar la expresión escrita y la oral. ‌
‌3 ‌ Palabra o conjunto de palabras: ‌la expresión inglesa ''snob´´ es una forma abreviada de la expresión latina ''sine nobilitate´´. ‌
‌4 ‌ Gesto o acto que expresa un sentimiento o estado del ánimo: ‌la risa es una expresión de alegría; tenía una expresión de profundo dolor en su rostro.

La palabra expresión emerge dentro de mí como ligado a la comunicación – por lo tanto este deseo por expresión, para ser específicos con respecto a las palabras que no estoy integrando en mí día a día, es ‘comunicación’ y ‘compartir’.

Durante la semana me enfoco tanto en mis propias responsabilidades, en las cosas que quiero lograr o hacer que dejo de tomar en cuenta mi entorno, tanto en casa como en la calle y a veces también en la facultad o en otros ámbitos, lo mismo. Se podría decir que ‘olvido’ comunicarme con otras personas y ‘no me interesa’ compartir.

Así que voy a recorrer las dimensiones más superficiales con respecto a comunicar y compartir y luego iré expandiendo mi aplicación hacia las diferentes dimensiones / contextos / ámbitos en los que no me permito ‘comunicar’ ni ‘compartir’.

Perdón a Uno Mismo:

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear el deseo por expresarme a partir de suprimir mí comunicación, lo que puedo compartir día a día en mi hogar, en la facultad y en los distintos ámbitos a los que recurro o visito.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo tornarme apático con mi entorno al estar enfocándome más en mis actividades, en lo que quiero alcanzar, en lo que estoy trabajando, absolutamente enfocándome en mí y no estar realmente consciente de mi entorno, las personas a mi alrededor, la posibilidad de desarrollar una comunicación y lo que se puede compartir en los momentos del día a día.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo mantener más una comunicación con mi propia mente, que en realidad desarrollar y establecer una comunicación con mi cuerpo, mi ser y otros individuos, teniendo interacciones en tiempo y espacio real, con la real posibilidad de compartir y expresarme junto con otros.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear un desinterés por comunicarme y compartir hacia mi entorno, al considerar comunicarme y compartir con ellos una pérdida de tiempo al tener como punto de partida ‘enfocarme en mis tareas, mis metas, mis responsabilidades’, sin darme cuenta que estoy dejando de lado el regalo de la comunicación y el compartir que me da la vida, para expresar quién soy yo y cómo soy yo como un individuo y viceversa.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo desperdiciar el regalo de la comunicación y el compartir, en lugar de darle un real propósito a estos regalos de vida; que yo puedo establecer una comunicación y poder compartir quién soy yo, cómo soy yo, mis propósitos, mis experiencias, lo que veo, mi vida para así apoyar y asistir a otros o simplemente EXPRESARME a mí mismo al igual que otros.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear el miedo por expresarme a través de esta falta de comunicación, apatía, supresión, desinterés de mí parte y proyectar esa apatía, desinterés y el no querer comunicar EN OTROS.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo culpar a mí entorno, las personas a mí alrededor de no querer comunicar conmigo, de ser apáticos y desinteresados por comunicar y compartir conmigo, sin darme cuenta que en realidad estoy abdicando mí propia responsabilidad / capacidad de comunicar y compartir con otros.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo tener la expectativa de que mí entorno, las personas a mí alrededor se comuniquen y compartan conmigo, esperando que eso suceda, en lugar de, si yo quiero compartir o comunicar algo, lo hago, le doy inicio yo mismo.

Compromiso:

Me comprometo a mí mismo a estar más consciente de mí entorno, las personas que me rodean.

Me comprometo a mí mismo a tener la iniciativa de compartir y comunicar más con mí entorno.

Me comprometo a mí mismo a aprovechar realmente el regalo de la comunicación y el compartir para expresar quién soy y cómo soy yo, mis experiencias, lo que veo, lo que aprendí, etc.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Tu Tiempo Libre: Haciendo Espacio para el Entretenimiento - Día 291

Continuación del blog anterior:

Tu Tiempo Libre - Día 290


Cuando no tengo clases me digo “¡Yuju! Tiempo libre; ¡tiempo para mí!”, y es cuando desorganizo mi día, es decir, comienzo a pensar en qué cosas me gustaría invertir mi tiempo, qué me gustaría hacer basado en la experiencia que esa actividad o cosa he conectado y por tanto la experiencia que genero dentro de mí mente y cuerpo. Es interesante esto, porque solía manipularme a mí mismo por medio de la energía positiva, o sea: primero pienso “tiempo libre, ¡oh sí! ¡Puedo hacer lo que quiera!”, luego emergería este entusiasmo por poder hacer lo que quiera sin algo que esté ‘obligado’ a hacer, y de repente me llenaría de toda esta energía positiva/entusiasmo y comenzaría a pensar en aquellas cosas que ‘la paso bien’, ‘me entretengo’, ‘me relajan’, ‘me sacan de la realidad por un momento’, ‘no tengo que pensar en mí o acerca de mí’, es como una manera de relajación, de no entrar en experiencias pesadas como el aburrimiento, estrés, cansancio, miedo, es decir esas cosas que experimento y a las que reacciono cuando se trata de estudiar, aprender, hacer tareas, entregar trabajos, es decir el ‘tiempo libre’, ese momento donde no hay organización de actividades y sólo hago lo que me plazca, lo que considere que me relaja y me saca de mis propias responsabilidades y obligaciones – ¡es momento de eso! ¡Sí, tiempo libre!


Entonces, cuando no tengo clases por feriado o es fin de semana o cumplí con ‘ir a clases’, mi mente alterna hacia ‘mi tiempo libre’; me encuentro completamente en un tiempo sin ‘organización’, es como si tuviera todo este tiempo en el cual hay un espacio vacío y yo comenzaría a llenar ese espacio… la pregunta es ¿con qué o cómo voy a llenar ese espacio? ¿Quién soy yo en ese momento?

Debido a ver las tareas que tengo que presentar, materias que tengo que estudiar como una obligación, algo que se me está imponiendo de alguna manera, o se me está estableciendo un tiempo determinado para hacer las tareas o estudiar, desarrollé una apatía hacia estas actividades extra áulicas o tareas para el hogar porque no soy yo decidiendo por mí mismo hacerlo, sino que esto está viniendo de alguien más por fuera diciéndome qué tengo que hacer y porqué lo tengo que hacer. Comienza a generarme miedo y estrés porque si no hago tales tareas o no estudio, tendré malas calificaciones y podría perder el año, podría estancarme en la carrera, mis padres se podrían enojar conmigo, por tanto podría perder mis beneficios, etc. Básicamente mi motivación en hacer estas actividades es dependiente de estrés y miedo para moverme, para hacer estas actividades y esto tiene ciertas dimensiones enlazadas, claramente, con esta alteración que ocurre cuando tengo o estoy en un ‘tiempo libre’, ‘mí’ tiempo libre.

¿Cómo?

Veamos qué pasa en un día de clases en un nivel mental y físico: miedo, ansiedad, nerviosismo, aburrimiento, estrés, apuro, presión, cansancio y quizás algo de disfrute, entretenimiento, diversión, entusiasmo que dura unos cuantos minutos – hay muchas reacciones emocionales durante un día de clases y después de una semana de clases es como si me sintiera agotado y cansado de tanta actividad mental y física, tantas reacciones que definitivamente quisiera simplemente apagarme por un rato, tener un ‘descanso’, ‘relajarme’ y es cuando justamente llego a casa / cumplo con mis ‘obligaciones’.

Cuando entro en esta percepción de ‘tiempo libre’ comienzan a colarse en mi mente cosas como “¡vamos a jugar un partido, desafíalo a tu hermano!”, “¡escuchemos música, cantemos, nos divirtamos un poco!”, “relájate, acuéstate y ve alguna serie”, “¡juguemos pokemón!” dentro de experiencias como entusiasmo, alegría, deseo por expresarme, deseo por divertirme, deseo por relajarme – estas actividades las considero distracciones y entretenimiento con respecto a lo que yo me propuse realizar por fuera de mi carrera profesional. He tenido varios conflictos internos conmigo mismo debido a alternar en mi mente hacia estos pensamientos y también irme hacia tales actividades. Sin embargo, al extraer la experiencia energética que emerge junto con estas actividades y ponerlo en palabras que defina la experiencia, claramente hay palabras que yo puedo vivir pero que están separadas de mí, no son palabras vivas que yo haya definido, y así yo esté viviendo y experimentando día a día, sino que están conectadas a actividades que yo he considerado como entretenimiento, y eso me lleva a la pregunta: ¿acaso necesito entretenimiento en mi vida para expresarme, relajarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme? ¿En qué se ha convertido el aprendizaje, las tareas, actividades y responsabilidades que yo deliberadamente tomé la decisión de realizar y tomar? ¿Es necesario tener un tiempo de entretenimiento para poder experimentar y vivir estas palabras? El entretenimiento se ha vuelto necesario para poder experimentar estas palabras; relajarme, expresarme, divertirme, alegrarme, entusiasmarme…

En el próximo post comenzaré con el proceso de perdón a uno mismo.