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martes, 27 de mayo de 2014

Día 251 - (E)Motivación

Luego de una serie de realizaciones que he tenido desde el sábado hasta hoy, voy a plantear la redefinición de lo que sería para mí ‘motivación’.

Hoy de camino a casa me surgió un deseo que se podría decir es casi inútil debido a cómo prácticamente me llevo a seguir el deseo y lo único que experimento es ‘quiero seguir haciéndolo’, permaneciendo en ese estado de deseo, que parece como si estuviese generando más de esta experiencia y que al observarlo, me doy cuenta que es totalmente inútil esto, ya que en sí puedo darme cuenta que seguir el deseo sólo genera más deseo y me anclo a la acción con toda esta energía generándose dentro de mí.

En el momento que vi en la esquina de mi ojo aquello que me generó deseo, la experiencia de deseo comenzó como a ‘incrementarse’ y si lo veo en cámara lenta hay una aceptación por mi parte de que ‘el deseo incrementaría de todas maneras’ porque es algo que ‘deseo’ y que por tanto ‘éste deseo debería de tener que experimentarlo sí o sí’.

Al estar alerta de esto, me paré en ese momento de ‘actuar dentro del punto de partida de deseo’ y me perdoné a mí mismo por haberme aceptado y permitido a mí mismo que al experimentar el deseo de ver la calsa que tiene puesta una mujer, querer ver la calsa que tiene puesta tal mujer u otra mujer, sin darme cuenta que estaba siendo el deseo como también el miedo a no poder verla mi motivación para yo ver la calsa que tiene puesta la mujer. Por tanto, aquí continúo con este punto.



Motivación

Motivación: Causa o razón de movimiento. Actualmente la razón o causa de movimiento dentro de mí mismo es la energía en sí misma, es que la experiencia misma se ha convertido en motivación para actuar, el querer seguir generando más de esta energía o en su polaridad negativa, estar desmotivado porque ya no podría experimentar cierta energía.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo motivarme a mí mismo a través de la experiencia del deseo de ver la calsa que tiene puesta una mujer a seguir generando más energía debido a querer ver la calsa que tiene puesta tal mujer u otra mujer y que como tal, no es la acción lo relevante de toda la situación, sino el poder generar más de esta experiencia de deseo, por tanto:

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta que la energía del deseo mismo se volvió mi motivación para seguir el deseo de ver la calsa que tiene puesta una mujer y la razón por la cual yo tomo acción, me muevo a mí mismo es debido a energía – es el yo querer experimentar esto, sin darme cuenta que he hecho mi voluntad dependiente de un sentir o generar alguna experiencia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo tener la voluntad de actuar sólo si dentro de esa acción voy a experimentar más de esta energía que emergió dentro de mí o no como motivación, de acuerdo a si me gusta esta energía o no, sin darme cuenta que la energía en sí ya implica separación de mí mismo y una limitación en cuanto a lo que realmente puedo vivir, realizar o entender de mí mismo y este mundo en unicidad e igualdad si la sigo generando y aferrándome a ella.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo motivarme a mí mismo a separarme a mí mismo más o permanecer dentro de la separación misma al ir tras la búsqueda de una energía/experiencia, o en su polaridad negativa, el ya no estar motivado para hacer tal o cual cosa, debido a que ya no está la motivación como energía debido a ésta haberse ido por los cambios que surgieron respecto a la acción que tomaba debido a que ya no estaba está experiencia energética como motivación, sin darme cuenta cómo es que al tomar como motivación a la energía / una experiencia energética, en realidad no vivía la motivación como una expresión de mí mismo, sino más bien como una polaridad en la cual yo me experimentaba para poder alcanzar cierta experiencia.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo ser mi motivo de actuar o no lo que experimento dentro de mí mismo como energía, definiendo que quién yo soy en este momento es lo que yo creo ser en y como esta experiencia energética a través de los pensamientos y comportamientos que he asociado a esta energía, que entonces se vuelve la energía un estimulador de pensamientos y comportamientos, los cuales me definiré de acuerdo a ‘lo que me motiva a hacerlo’, que es en sí la energía que estoy experimentando dentro de mí, sin darme cuenta que puedo cambiar mi motivación, es decir, la dirección por la cual comenzaré a moverme a mí mismo, esa voluntad de actuar hacia aquello que yo mismo defina como ‘mi motivación’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo motivarme a mí mismo a hacer algo de acuerdo a las expectativas de la experiencia energética / energía que podría sentir / experimentar si lograba o alcanzaba lo que con mis acciones estaba tratando de conseguir, usando las expectativas de ciertos deseos, querencias y necesidades satisfechas como motivación para generar pensamientos y conductas que me lleven a lograr satisfacer mis expectativas, sin darme cuenta que en las expectativas lo que es relevante para mí es la experiencia que pueda tener a través de lo que espero conseguir, ya que las acciones o el resultado que busco es en sí la validación de la experiencia, en lugar de apoyarme y asistirme a mí mismo a vivir palabras como expresiones de mí mismo y entonces soy yo haciendo esto como una expresión de mí mismo y esa sería mi motivación para actuar o hacer algo en sí por ejemplo.

Redefiniendo Motivación

En el momento y cuando me vea siendo motivado por energía para moverme, actuar o pensar – me detengo y respiro. Me doy cuenta que mi motivación todo este tiempo ha estado alineado a generar energía, a permanecer en una experiencia emocional o sentimental, debido a aferrarme a mis intereses propios, eso implica que mi motivación ha sido la separación, la limitación de una experiencia, los pensamientos que pueden emerger como yo dentro de y como tal experiencia, los comportamientos – por tanto:

Me comprometo a mí mismo a motivarme a mí mismo a darme nacimiento a mí mismo como la vida desde lo físico, por lo tanto, hacer todo lo que implica el darme nacimiento como la vida desde lo físico.

Me comprometo a mí mismo a revertir mi motivación, es decir mi razón o causa de moverme, por ejemplo: desde la separación hacia la unicidad e igualdad, desde la energía hacia la estabilidad, desde la búsqueda de una experiencia hacia el vivir palabras como expresiones de mí mismo, desde el interés propio y la espera de la validación de una experiencia o definición como problema hacia el sentido común y practicalidad como la solución – y así ir dirigiendo y creando lo que quiero vivir por mí mismo en mi vida, motivándome a mí mismo y teniendo la voluntad propia de hacerlo.

Me comprometo a mí mismo a alinear mi motivación propia al potencial que tengo para convertirme en vida, por ejemplo: me doy cuenta que mi mente es un contenedor de memorias dentro de las cuales se encuentra cierta información como las decisiones y experiencias que tuve a lo largo de mi vida y que al momento en el que aquí enfrente una situación donde en el pasado tuve una reacción que no dirigí, ésta volverá a emerger y quizás con más energía, por lo tanto, me motivo a mí mismo a ver cómo puedo prevenir esta situación, como también investigar la razón de mis reacciones en cierta situación para esclarecer mi punto de partida, mis aceptaciones y permisos y así determinar quién soy en tal situación, qué acepto y permito y qué no.

Cómo vivir Motivación Prácticamente

Cuando me encuentro dentro de una reacción, me motivo a parar la reacción, a empujarme a mí mismo a dirigir la situación y la posibilidad de crearme a mí mismo a la vez si me es posible, a establecer directamente una solución en tiempo real y anclarme a ella, investigar la reacción luego y aplicar perdón a uno mismo sobre los puntos que sean requeridos.

Cuando me encuentro en una situación donde tengo una reacción de cansancio, y en realidad quiero seguir haciendo mis tareas, me apoyo y asisto a mí mismo a físicamente estar cómodo o poder seguir haciendo mi actividad, ya que tengo el potencial de seguir en ello, y asegurarme de que el cansancio mental y/o físico creado por mi mente no sea mi motivación, sino mi potencial del momento o lo que en realidad quiero hacer (lo cual está alineado a mi potencial de vida).

Cuando llego a una realización, ver cómo puedo expandir la realización en las distintas dimensiones, circunstancias, aspectos, entre otros.

Cuando me encuentro queriendo llegar a una experiencia o validar cierta experiencia, me motivo a mí mismo a ver cómo puedo vivir las palabras o aquello que quiero alcanzar como una expresión de mí mismo.


Cuando desconozco mis capacidades o habilidades físicas, me propongo a probar actividades o cosas para comprobarlas y así desarrollarlas.

Desarrollar las habilidades, talentos y capacidades que sé que tengo de maneras que sean de apoyo y asistencia para mí y para otros.

sábado, 5 de abril de 2014

Día 242 - Desde la mente HACIA lo FÍSICO

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo buscar razones para levantarme en y como la unicidad e igualdad conmigo mismo, dentro del punto de partida de ‘justificar’ por qué es que yo estoy levantándome dentro de y como estos principios, sin darme cuenta que estas razones que estaba buscando tener para levantarme en y como la unicidad e igualdad se volvió una excusa para NO LEVANTARME en y como los principios de vida, donde yo mismo me programé en mi mente a encontrar estas justificaciones para levantarme, de lo contrario, no me levantaría – y así lo que hice fue crear toda esta consecuencia de ‘si no hay razones para que yo pueda levantarme, entonces no lo hago’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo limitar la consciencia de mí mismo, de esta unicidad e igualdad física a través de buscar razones para que yo mismo en mi mente encuentre válido dejar ir una energía, un pensamiento, una idea, una creencia, un juicio, una reacción, sin darme cuenta que no es requerido razones para que yo me levante dentro y como la unicidad e igualdad física, más que la decisión misma de ‘¿a qué me voy a alinear?’ A la mente, creando capas de mi existencia, creándome como una sustancia mental consecuencial, a la ilusión, a lo que es creado a través del acto de pensar, de sentirme vivo a través del subproducto de energía o, a la Unicidad e Igualdad, lo real, lo físico, la vida, lo que es ver sin velos, sin ideas, sin creencias, sin juicios, sin interpretaciones, sin pensamientos, sin energías, creándome a mí mismo como una expresión de vida, como la sustancia de vida.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta la influencia que tienen mis propias palabras, mis propias decisiones momentáneas como ‘voy a tratar de justificar el por qué me estoy levantando en unicidad e igualdad’, donde me he permitido caer deliberadamente por no encontrar las razones para levantarme, sin darme cuenta que ‘la razón’ por la cual me levantaré en unicidad e igualdad que estoy tratando de encontrar, está basado en la aceptación en mi mente de esa razón, y por lo tanto, la razón para levantarme variará de acuerdo a mi mente, a lo que yo diga en mi mente ‘es válido’ – en lugar de esta decisión de alinearme a la unicidad e igualdad física en mi proceso.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta cuáles son las consecuencias de levantarme por una ‘justificación’, la cual puedo ver que si yo me levanto por una justificación y ésta luego deja de ser válida, entonces ¿qué pasará? me permitiré caer y volver a alinearme a la mente, a los programas, a las energías, a los sistemas y constructos – por ende, mi levantamiento debe ser absoluto, no desde una justificación, ya que de esa manera me permito acumular/construir consciencia de mí mismo dentro del punto de partida de ‘unicidad e igualdad con uno mismo’, en lugar de ‘la justificación por la cual yo me levanto en unicidad e igualdad’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo a pesar de ya saber qué es real y qué no lo es, volver a permitir y aceptar las dimensiones y multidimensiones de mi mente seguir existiendo, aferrándome a ello, donde enfrento ese momento de ‘me doy cuenta de que en unicidad e igualdad esto no existe, es una ilusión’ o ‘me doy cuenta que yo decido cómo esto existe o puedo diseñarlo, construirlo y especificarlo por mí mismo’ o ‘me doy cuenta que esto puedo redirigirlo’, sin embargo no uso mi propio poder y potencial creativo/creador para crearme a mí mismo – y en su lugar, me permití seguir en la ilusión de la mente, dentro de la conciencia con cómo ésta la he diseñado, programado, configurado acerca de ‘cómo veo la realidad’ y ‘qué es real’ cuando estos puntos de hecho son programables, configurables, estructurables, en otras palabras, yo decido qué permanece como ‘parte de mí mismo’, como ‘parte de la existencia’, como ‘qué crearé aquí y se mantendrá como yo mismo’ desde el punto de partida de unicidad e igualdad conmigo mismo física.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta, ver y entender que se trata de mí decisión en términos de qué permanece, qué se va – soy yo en mi principio directivo dirigiendo, creando, especificando, definiendo, redefiniendo, estableciendo, diseñando, programando quién soy yo, cómo soy yo, qué vivo, qué veo, qué es real, qué es de valor, es decir, yo puedo realmente colocarme en esa posición de ‘unicidad e igualdad’ donde me levanto ‘uno e igual’ a mi poder creativo, a lo físico, a mi mente donde entonces yo puedo dirigir.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no ver, entender y darme cuenta que mientras me mantenga en la idea, creencia y percepción de superioridad e inferioridad, que hay cosas que valen más, que hay algo más fuerte, más poderoso, que hay algo más débil, que hay víctimas, entre otras personalidades en mi relación conmigo mismo y la existencia como un todo, no seré capaz de levantarme como la sustancia de vida, como mi poder creativo en su máximo potencial, porque todavía estaría creando separación, desigualdad, superioridad e inferioridad conmigo mismo, con mis personalidades ya existentes, al punto que creo es real y toma posesión total y completa la energía, las personalidades, los pensamientos, las ideas, las creencias, como también esto reflejándose en el sistema mundial donde hay superiores e inferiores, y todo como consecuencia de nuestra abdicación, separación y desigualdad con nosotros mismos y esta existencia física como un todo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no querer reconocer que yo realmente puedo cambiar, puedo detener mis personalidades, puedo levantarme y hacer aquello que es mejor para todos, sin embargo no lo quise reconocer porque he permitido mis pensamientos y la energía dirigirme a mí mismo deliberadamente con creencias de mí mismo de ser débil, de ser una víctima de mi mente, de culpar a mi mente, de mi realidad, de otras personas, de definirme en mi mente, y como tal, no he querido dar ese esfuerzo por levantarme de todo ello y pararlo, corregirlo y cambiarlo – y ahora me doy cuenta que sí, yo puedo hacerlo en cualquier momento el reconocer la unicidad e igualdad, reconocer en honestidad como mismo qué hice, el parar y alinearme a esa unicidad e igualdad física.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Día 218 - Perdón a uno mismo sobre la manipulación de memorias

Éste post es continuación de:

Dimensión de Miedo:

-Miedo a la infidelidad:


Para contexto de ésta aplicación ver el blog anterior.

Ok, comencemos entonces con la aplicación de perdón a uno mismo en relación a las memorias y manipulación:

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo definirme a mí mismo, quién soy, qué soy y cómo soy de acuerdo a memorias para reconocerme a mí mismo como el quién soy, qué soy y cómo soy, en donde recuerdo cuando quería saber en qué momento comencé a ser consciente de mí mismo/recordar/pensar y comencé a tomar memorias para crear una historia que tenga sentido para mí para definir quién soy, qué soy y cómo soy, con la intención de encajar en una determinada definición.

En el momento y cuando me vea definiéndome a mí mismo, quién soy, qué soy y cómo soy de acuerdo a memorias para reconocerme a mí mismo como el quién soy, qué soy y cómo soy – me detengo y respiro. Me doy cuenta que quién soy, qué soy y cómo soy puedo determinarlo y definirlo por mí mismo en cada momento de respiro a través de los distintos puntos que tomo en consideración para moverme/expresarme a mí mismo.
Me doy cuenta que la memoria puedo utilizarla para reconocer el quién, qué y cómo fui en un momento específico, identificando los procesos y movimientos internos y externos que tuve que me llevaron a ello, entonces puedo usar la memoria para definir ese momento y referenciar para mi aplicación en el momento de aquí.
Me doy cuenta que al usar la memoria para definir quién, qué y cómo soy, eventualmente creo la integración de la memoria en mi físico al punto en el que se vuelve completamente automático, es decir, no hay consciencia de la memoria en sí que tomo para experimentarme a mí mismo ya que lo integré a nivel físico, y dentro de esto, me doy cuenta que puedo utilizar las memorias para apoyarme y asistirme en mi proceso de darme nacimiento a mí mismo como la vida al corregir y cambiarme a mí mismo, aprendiendo del pasado/mis memorias y quedándome con qué es mejor para vivir la integración de principios de vida/palabras que voy a vivir como qué es mejor para todos.

Me comprometo a mí mismo a, en el momento y cuando me vea definiéndome a mí mismo, quién soy, qué soy y cómo soy de acuerdo a memorias, detengo mi participación a través de respirar, y en el momento evalúo la memoria en términos de quién, qué y cómo fui para determinar qué procesos mentales ocurrieron que definitivamente esta vez detendré mi participación y qué consideraciones tuve o que ahora puedo tener que puedo tomar en cuenta para el momento de aquí, alineándome a la realización de mí mismo como vida.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo manipular mis memorias dentro del punto de partida de querer definirme a mí mismo de cierta manera/tener una determinada definición de mí mismo, tomando las memorias para crear ideas, percepciones y creencias de mí mismo de quién soy, cómo soy y qué soy como definición de mí mismo, en donde recuerdo cuando comencé a tomar las memorias que tenía en mi infancia para definir mi línea de tiempo de qué es lo que pasó primero y qué pasó después y así sucesivamente para definir en qué momento comencé a ser consciente de mí mismo, con la intención de querer definirme a mí mismo como especial, único y diferente.

En el momento y cuando me vea manipulando mis memorias dentro del punto de partida de querer definirme a mí mismo de cierta manera/tener una determinada definición de mí mismo, tomando las memorias para crear ideas, percepciones y creencias de mí mismo de quién soy, cómo soy y qué soy como definición de mí mismo – me detengo y respiro. Me doy cuenta que la manipulación de mis memorias implica que no puedo confiar en mis memorias, en términos de definirme a mí mismo de acuerdo a una memoria, o definir qué es mejor en éste momento de acuerdo a una memoria y cosas así, ya que de hecho lo que no estoy considerando es qué es lo que realmente está aquí, y que de hecho, yo decido quién, qué y cómo soy aquí, por ende, la memoria no lo definirá, sino mi movimiento volitivo de mí mismo.
Me doy cuenta que al definirme a mí mismo de cierta manera/tener una determinada definición de mí mismo a través de memorias, estoy deliberadamente aceptando y permitiendo en mí mismo ser y convertirme en algo que he aceptado y permitido en un momento determinado, el qué, quién y cómo soy, al punto de integrarlo en mí mismo como quién, qué y cómo soy, es decir, al punto de no ser consciente/volverse inconsciente lo que estoy aceptando y permitiendo, lo cual esto muestra mi completa deliberación al definirme a mí mismo de cierta manera por una memoria y la automatización de procesos mentales con ello.
Me doy cuenta que al definirme a mí mismo por memorias el qué, quién y cómo soy sólo por aceptar y permitirme permanecer y existir en y como esa memoria, no estoy dándome realmente la oportunidad de decidir aquí quién, qué y cómo soy, donde yo mismo tomo mi principio directivo y voy formando, construyendo y creando mi punto de partida, qué hago, cómo lo hago, cómo soy, qué soy, quién soy, etc. es decir, realmente ver aquí, elegir y decidir con qué quedarme y qué dejar de mantener, quedarme con y existir en y como, para integrar realmente aquello que es mejor para mí y toda la vida.
Me doy cuenta que yo decido qué, quién y cómo soy al construir un vocabulario y las palabras que voy a vivir, las consideraciones y referencias que debo tener para la aplicación de las mismas, para definir realmente lo que voy a vivir, lo que voy a ser y crear como yo mismo como la palabra viva al poner en práctica los principios de vida.
Me doy cuenta que en las memorias hay aceptaciones y permisos de mí mismo que no he cuestionado, que no cuestioné mi punto de partida, mis experiencias, cómo las generé y entonces, al definirme en ellas, al vivir un evento donde emerge la memoria, surge mis aceptaciones y permisos con ello, en donde de hecho en ese momento tengo la oportunidad de cambiarme/corregirme a mí mismo, mis aceptaciones y permisos a través de detener aquello que he aceptado y permitido y aplicar prácticamente la corrección/cambio, por ende, me doy cuenta que cuando tengo que enfrentar una situación ‘de nuevo’, es cuando tengo que enfrentar mi memoria/lo que acepté y permití como mi punto de partida, los procesos mentales, las creencias, ideas, etc. en esencia mis aceptaciones y permisos en donde tengo la elección de cambiarme/corregirme y así eso se convierte en una referencia/memoria de cómo vivir estable, aquí, con mi cuerpo físico/el cambio/corrección que apliqué para así tener la posibilidad de integrar esa aplicación, y hasta ir viendo qué más considerar para ir integrando como yo mismo.

Me comprometo a mí mismo a detener la manipulación de memorias y el definirme a mí mismo a través de memorias, y en vez, ver mis memorias como eso que he aceptado y permitido en mí mismo en un momento y entonces ver qué es aceptable y qué no lo es en términos de qué es real y está alineado a la realidad física, y qué no es real y está alineado a la mente/creaciones mentales, para caminar un proceso de perdón a uno mismo y aplicación correctiva donde me comprometo a mí mismo a corregirme y cambiarme a mí mismo para vivir de verdad en lo que es real, en alineación con la realidad física, dentro de la consideración de qué es mejor para toda la vida, para vivir en honor, respeto e integridad.

Me comprometo a mí mismo a apoyarme y asistirme a mí mismo a vivir mis palabras al punto de integrar físicamente aquello que decido vivir como yo mismo.

Me comprometo a mí mismo a ser constante y consistente en mi aplicación de mis compromisos ya que veo, entiendo y me doy cuenta de que tengo que aplicar mis compromisos prácticamente cada vez que me vea en el punto que debo darme dirección/corregirme/cambiar, ya que realmente tengo que detenerme, realmente tengo que darme dirección, es decir, yo definiré el resultado de acuerdo a cómo me mueva en ese momento, lo tengo claro.


En el próximo blog caminaré el perdón a uno mismo sobre la construcción de especialidad/ser único/diferente.

Muchas gracias.