Mostrando entradas con la etiqueta unicidad e igualdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta unicidad e igualdad. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de abril de 2014

Día 242 - Desde la mente HACIA lo FÍSICO

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo buscar razones para levantarme en y como la unicidad e igualdad conmigo mismo, dentro del punto de partida de ‘justificar’ por qué es que yo estoy levantándome dentro de y como estos principios, sin darme cuenta que estas razones que estaba buscando tener para levantarme en y como la unicidad e igualdad se volvió una excusa para NO LEVANTARME en y como los principios de vida, donde yo mismo me programé en mi mente a encontrar estas justificaciones para levantarme, de lo contrario, no me levantaría – y así lo que hice fue crear toda esta consecuencia de ‘si no hay razones para que yo pueda levantarme, entonces no lo hago’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo limitar la consciencia de mí mismo, de esta unicidad e igualdad física a través de buscar razones para que yo mismo en mi mente encuentre válido dejar ir una energía, un pensamiento, una idea, una creencia, un juicio, una reacción, sin darme cuenta que no es requerido razones para que yo me levante dentro y como la unicidad e igualdad física, más que la decisión misma de ‘¿a qué me voy a alinear?’ A la mente, creando capas de mi existencia, creándome como una sustancia mental consecuencial, a la ilusión, a lo que es creado a través del acto de pensar, de sentirme vivo a través del subproducto de energía o, a la Unicidad e Igualdad, lo real, lo físico, la vida, lo que es ver sin velos, sin ideas, sin creencias, sin juicios, sin interpretaciones, sin pensamientos, sin energías, creándome a mí mismo como una expresión de vida, como la sustancia de vida.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta la influencia que tienen mis propias palabras, mis propias decisiones momentáneas como ‘voy a tratar de justificar el por qué me estoy levantando en unicidad e igualdad’, donde me he permitido caer deliberadamente por no encontrar las razones para levantarme, sin darme cuenta que ‘la razón’ por la cual me levantaré en unicidad e igualdad que estoy tratando de encontrar, está basado en la aceptación en mi mente de esa razón, y por lo tanto, la razón para levantarme variará de acuerdo a mi mente, a lo que yo diga en mi mente ‘es válido’ – en lugar de esta decisión de alinearme a la unicidad e igualdad física en mi proceso.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta cuáles son las consecuencias de levantarme por una ‘justificación’, la cual puedo ver que si yo me levanto por una justificación y ésta luego deja de ser válida, entonces ¿qué pasará? me permitiré caer y volver a alinearme a la mente, a los programas, a las energías, a los sistemas y constructos – por ende, mi levantamiento debe ser absoluto, no desde una justificación, ya que de esa manera me permito acumular/construir consciencia de mí mismo dentro del punto de partida de ‘unicidad e igualdad con uno mismo’, en lugar de ‘la justificación por la cual yo me levanto en unicidad e igualdad’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo a pesar de ya saber qué es real y qué no lo es, volver a permitir y aceptar las dimensiones y multidimensiones de mi mente seguir existiendo, aferrándome a ello, donde enfrento ese momento de ‘me doy cuenta de que en unicidad e igualdad esto no existe, es una ilusión’ o ‘me doy cuenta que yo decido cómo esto existe o puedo diseñarlo, construirlo y especificarlo por mí mismo’ o ‘me doy cuenta que esto puedo redirigirlo’, sin embargo no uso mi propio poder y potencial creativo/creador para crearme a mí mismo – y en su lugar, me permití seguir en la ilusión de la mente, dentro de la conciencia con cómo ésta la he diseñado, programado, configurado acerca de ‘cómo veo la realidad’ y ‘qué es real’ cuando estos puntos de hecho son programables, configurables, estructurables, en otras palabras, yo decido qué permanece como ‘parte de mí mismo’, como ‘parte de la existencia’, como ‘qué crearé aquí y se mantendrá como yo mismo’ desde el punto de partida de unicidad e igualdad conmigo mismo física.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta, ver y entender que se trata de mí decisión en términos de qué permanece, qué se va – soy yo en mi principio directivo dirigiendo, creando, especificando, definiendo, redefiniendo, estableciendo, diseñando, programando quién soy yo, cómo soy yo, qué vivo, qué veo, qué es real, qué es de valor, es decir, yo puedo realmente colocarme en esa posición de ‘unicidad e igualdad’ donde me levanto ‘uno e igual’ a mi poder creativo, a lo físico, a mi mente donde entonces yo puedo dirigir.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no ver, entender y darme cuenta que mientras me mantenga en la idea, creencia y percepción de superioridad e inferioridad, que hay cosas que valen más, que hay algo más fuerte, más poderoso, que hay algo más débil, que hay víctimas, entre otras personalidades en mi relación conmigo mismo y la existencia como un todo, no seré capaz de levantarme como la sustancia de vida, como mi poder creativo en su máximo potencial, porque todavía estaría creando separación, desigualdad, superioridad e inferioridad conmigo mismo, con mis personalidades ya existentes, al punto que creo es real y toma posesión total y completa la energía, las personalidades, los pensamientos, las ideas, las creencias, como también esto reflejándose en el sistema mundial donde hay superiores e inferiores, y todo como consecuencia de nuestra abdicación, separación y desigualdad con nosotros mismos y esta existencia física como un todo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no querer reconocer que yo realmente puedo cambiar, puedo detener mis personalidades, puedo levantarme y hacer aquello que es mejor para todos, sin embargo no lo quise reconocer porque he permitido mis pensamientos y la energía dirigirme a mí mismo deliberadamente con creencias de mí mismo de ser débil, de ser una víctima de mi mente, de culpar a mi mente, de mi realidad, de otras personas, de definirme en mi mente, y como tal, no he querido dar ese esfuerzo por levantarme de todo ello y pararlo, corregirlo y cambiarlo – y ahora me doy cuenta que sí, yo puedo hacerlo en cualquier momento el reconocer la unicidad e igualdad, reconocer en honestidad como mismo qué hice, el parar y alinearme a esa unicidad e igualdad física.

jueves, 27 de marzo de 2014

Día 240 - Mientras permitimos la energía definirnos - ésta continuará existiendo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo interpretar la energía como sentimientos y emociones en separación de mí mismo, creando una ‘mente adicional’ como ‘relación’ hacia la energía, en lugar de entender que la energía es una parte de mí, por lo tanto, no se trata de preguntar “quién soy yo en relación a esta energía?” sino más bien “cómo es esta energía como una parte de mí y quién/cómo yo seré si me levanto igual y uno con ello?”, para que, en lugar de crear una relación a la energía donde este ‘quién yo soy’ en relación a la energía, sería como por ejemplo “me gusta esta energía”, “no me gusta esta energía”, “esta energía me hace sentir bien” donde al definir una relación con la energía, estoy permitiendo que la energía como ésta existe me defina, sin darme cuenta que la energía es una parte de mí, es una expresión de mi ser mismo emergiendo en separación de mí mismo dentro de una forma de energía.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo aferrarme a la energía, creando una relación a la energía como “hey, qué eres tú y cuál es tu relación conmigo?” donde miré a la energía de las palabras y cómo éstas me hacen experimentar al vivirlas, al ver las palabras como pensamientos, al experimentar la energía de los pensamientos y creando una relación hacia esa energía evocada de mi mente y de mis pensamientos, sin darme cuenta que esa energía que está viniendo desde dentro de mí, es una parte de mí, por lo tanto la energía es una expresión de mi ser mismo en separación de mí mismo que estoy ‘creando una relación’ con una parte de mí, por lo tanto al moverme como ‘esa parte de mí’, no considero la totalidad de mí mismo como mi cuerpo físico humano, sino sólo la energía como ésta parte que proviene de mi mente.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear relaciones con energía, para luego evolucionar la energía misma en separación de mí mismo, donde tomé las energías y cómo éstas se encarna en pensamientos, imaginaciones, conversaciones internas, creencias, ideas, comportamientos, percepciones, etc. para evolucionar la energía, creciendo y expandiendo de esa manera la separación de mí mismo, sin darme cuenta de que yo puedo realmente cambiar/transformar las energías y cómo las encarno, en expresión de mí mismo, poniendo en la tierra a las energías de los cielos que hemos creado en la mente.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no ver, darme cuenta y entender que si una energía me hace sentir bien y me gusta, ésta me cambia, de manera que respondo en pensamiento/comportamiento, y entonces, la energía no puede cambiar y por ende, no cambiaré, ya que estaría aferrándome a la energía, y que al aferrarme a la energía, también lo estoy haciendo con su polaridad, ya que de esa manera puedo mantener la definición de mí mismo de cómo la energía me hace pensar/comportarme.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo hacer para mí difícil caminar a través de la energía positiva, por crear una relación de ‘me gusta la definición de mí mismo a ello’ más, definiendo quiénes somos en relación a que respondemos de la mejor manera en pensamiento/comportamiento/sensaciones físicas, así que, me doy cuenta que tengo que realmente observar este punto, en términos de la energía positiva definiendo a uno mismo en alguna manera, porque como esto va en polaridad, si me permito lo positivo, inadvertidamente acepto lo negativo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo, al momento de estar estimulado cuando veo a alguien o hago algo, la energía que emerge luego me hace sentir algo, y pienso que soy yo el que está sintiéndolo, sin darme cuenta que estoy experimentando una energía, y entonces haciendo que la energía defina todo de mí, creyendo que en ese momento ‘todo de mí’ está ‘en ese estado que experimento como energía’, cuando no es así – yo estoy experimentando una parte de mí en separación de mí mismo, no la totalidad de mí como ser humano físico de hecho en una expresión de mí mismo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo definir palabras como energía en mi mente que luego es estimulada por varias cosas en mi mente/mi mundo, definiéndome la mente en un momento, en lugar de cambiar la energía a expresión de uno mismo, a manera de poner la palabra en la tierra, en lo físico, cómo vivir la palabra para que se convierta en una expresión de uno mismo, donde yo mismo defino lo que la palabra es para mí y cómo la accederé en momentos.


Compromisos: Aterrizar la Energía

Me comprometo a mí mismo a traerme de vuelta a la tierra, a lo físico, a mi cuerpo físico humano al caminar este proceso de, desde la mente hacia lo físico.

Me comprometo a mí mismo a no aferrarme más a las energías y definiciones de mí mismo que conllevan éstas energías a través de caminar un proceso de ir desde la mente hacia la unicidad e igualdad con uno mismo física.

Me comprometo a mí mismo a cambiar y transformar la energía a expresión de mí mismo en y como lo físico – de traerme de vuelta a lo físico desde la mente/energía.

Me comprometo a mí mismo a investigar cómo la energía me define mientras yo quiera sentir algo de ello a través de la escritura, luego poder trazarla y caminar el proceso de purificar palabras con perdón a uno mismo, compromisos y aplicación práctica correctiva donde, en lugar de que la energía me defina, yo vivo palabras, donde yo me defino a mí mismo y lo vivo.

Me comprometo a mí mismo a cambiar/transformar cada energía, cada palabra a la expresión de mí mismo para que así la expresión de mí mismo venga de una decisión y una acción en lo físico – donde yo me defino a mí mismo y lo vivo.

Me comprometo a mí mismo a, cuando accedo a la energía, cambiarme a mí mismo en el momento, aterrizar la energía y moverme hacia una expresión de mí mismo, donde NO sea la energía, esa parte de mí donde decidí ‘experimentarme y ser energía durante circunstancias/momentos/situaciones’ en las que emerge tal energía definirme en ese momento ya – por lo tanto: me comprometo a mí mismo a investigar lo que estoy aceptando y permitiendo definirme como energía, definirme a mí mismo en la mente basado en la energía, para cambiarme y transformarme a mí mismo, esa parte de mí mismo al caminar un proceso de investigación/introspección, perdón a uno mismo y corrección.

Me comprometo a mí mismo a no limitar mi vida, lo que vivo a sólo definirme en energías, a sólo definirme en las limitaciones que me acepté y permití al aferrarme a la energía, y en su lugar, vivo aquello real y verdaderamente en lo físico, viviendo como yo mismo esas palabras que no me he dado a mí mismo en un contexto físico, como ser humano físico.

Me comprometo a mí mismo a disociar toda relación con la energía que he creado al interpretar y separarme a mí mismo del entendimiento de la existencia de esa parte de mí mismo como energía, para entonces cambiar, transformar y liberar ese punto, y vivir una expresión genuina de mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a cambiar el sentir palabras a vivir palabras y por tanto, caminar un proceso de redefinición/purificación de las palabras.

Me comprometo a mí mismo a terminar el ciclo infinito de, dentro de la energía, creer que soy yo en ese momento experimentándome a mí mismo, cuando todo el tiempo es un engaño, asegurando que siempre me experimente a mí mismo en la energía de la mente y nunca viva.

Me comprometo a mí mismo a terminar con el ciclo infinito de siempre experimentar energía – y ahora experimentarme a mí mismo y todo de mí mismo en y como lo físico a través de este proceso de caminar desde la mente/energía hacia lo físico, un aquí, un vivir aquí y para ello tengo que transformar la energía a expresión de vida – dejar de que la mente posea las palabras, y ahora yo teniendo que recuperarlas, definirlas y vivirlas como yo mismo.

sábado, 23 de junio de 2012

Día 39 – La Decisión


Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer hacer una decisión.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor a hacer una decisión con el miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el temor a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo tomar mis decisiones en base a conocimiento e información en separación de uno mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta que una decisión tomada es una decisión que camino como uno mismo en todo momento ya que la decisión está tomada.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer mostrar quien soy por temor a ser abusado.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el miedo a mostrar quien soy y el temor a ser abusado con el miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el temor a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo tomar una decisión en dudas, temiendo las consecuencias de la decisión que tome cuando de hecho estoy siendo deshonesto conmigo mismo al caer en el miedo de mi ego de no llegar a concretar y haber perjudicado mi interés personal.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo tomar una decisión sin antes levantarme como la decisión, haber visto todas las dimensiones del momento, aplicar el perdón, corregir y caminarlo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo estar en constante miedo de no saber a donde estaba yendo o a donde me llevaría mi decisión de caminar en sentido común, honestidad como uno mismo e igualdad al no ver un resultado positivo o negativo como lo esperaba y pensar “¿estaré llegando a donde quiero?” cuando estar especulando y deseando ir hacia algún lado es deshonesto conmigo mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo estar pendiente del resultado de mis propias decisiones para sacar provecho de ello, en vez de estar aquí como la decisión de lo que es mejor para todos en honestidad como uno mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer no llegar a donde quiero cuando hablo en total honestidad como uno mismo, esto es deshonesto conmigo mismo el estar pensando y buscando llegar a un punto y juzgarme por no haber llegado a ello.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo juzgarme a mí mismo al no llegar a las especulaciones de mis propias decisiones, cuando de hecho, mi punto de partida ya estaba marcado con un final alternativo a la decisión de levantarme como honestidad como uno mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo estar buscando alternativas de mi propia decisión al haber creado en mi mente el resultado que me llevaría hablar tan específico y recto.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer hablar específico y recto.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor hablar específico y recto con el miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el temor a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo percibir, pensar y creer que la transformación es sólo afuera en vez de darme cuenta que la transformación llega tanto adentro como afuera –pensamiento, palabra y obra.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no levantarme como la disciplina de mis decisiones, como la disciplina como uno mismo, ya que si me levanto como la duda y en separación de uno mismo voy a estar buscando por energía y me joderé a mí mismo porque yo sé que ingresar a la energía es jodido en sí mismo y levantarme aquí estable es la solución para la realización de quien soy PERMANECE.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo ser ansioso a que mis decisiones tomen el rumbo que yo quiero y desesperar al punto de caer en mi propia decisión y disciplina por un poco de energía/miedo y satisfacción.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el miedo al futuro.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el miedo al futuro con el miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el temor a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo NO darme cuenta de que estoy existiendo como el miedo a la muerte de mí mismo como la mente, generando así puntos de petrificación dentro de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer enfrentar la ansiedad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo petrificarme y no actuar por tener ansiedad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo quedarme quieto, no moverme, generar un chat mental y movimientos físicos de miedo creando todo un velo para no actuar.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar la ansiedad con la idea de ‘debo parar’ en separación de uno mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo dejarme dirigir por la ansiedad en el momento para no actuar debido al miedo al futuro que creé y diferentes miedos para no enfrentarme en ese momento.

Me comprometo a mediante la escritura, el perdón a uno mismo y aplicación correctiva liberarme de todos mis pensamientos, sentimientos y emociones que no me apoyan para levantarme como la decisión de lo que es mejor para todos, como apoyo y asistencia como uno e igual.

Me comprometo a caminar mis decisiones en base a la unicidad e igualdad y sentido común.

Me comprometo a vaciar mi contenedor de información y conocimiento en separación de uno mismo e imaginación para no hablar dentro del contexto de algo que no he corregido, vivido o aplicado para no crear especulaciones y engaños.

Me comprometo a caminar y pasar por la ansiedad para levantarme dentro de y como uno mismo mediante el apoyo y asistencia de mi propia escritura, perdón a uno mismo y aplicación correctiva.

www.desteni.org - www.equalmoney.org
Para Apoyo y Asistencia:
http://desteni.org/esp/forum/

www.desteniiprocess.com

viernes, 22 de junio de 2012

Día 37 – Estar de Pie por los Principios


Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo vivir de acuerdo a positivo-negativo, bueno-malo y bien-mal dentro de un marco mental basado en reglas, en vez de levantarme como la Vida como Todo como Uno como Igual y vivir en y como el Principio – quien soy en lo que hago que sería lo relevante – no es sobre si esa acción particular es generalmente aceptada como correcta o buena, sino sobre el principio que acepto y permito mediante la acción particular y más importante el incentivo o punto de partida de mi acción.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo actuar en base a las reglas de la sociedad siempre, cuando estas reglas morales fomentan la deuda y demanda por uno mismo ‘actuar’ en base a la moralidad que endeuda a las personas a ‘devolverte el favor’ dentro del punto de partida de manipulación – que es totalmente inaceptable.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo utilizar las reglas morales para manipular a los demás al yo actuar en base a esa moral de ‘ayudar’ por ejemplo y dentro de ese punto yo cargar en mí una ‘acción’ y en el otro una ‘deuda’ y así crear el punto de separación donde genero toda una experiencia dentro de mi mente secreta, un valor al cual el otro debería pagar por mis actos, sometiéndolo y si no lo hace generar el punto de conflicto dentro de mí mismo y en separación de uno mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo al ayudar a alguien más, endeudarlo y desear manipularlo, cuando de hecho mis otras intenciones detrás de la acción no están siendo honorables de ninguna manera, cuando de hecho estoy actuando dentro de principios que no son ni apoyan a la vida en su totalidad, creando y percibiendo mi realidad dentro de principios como de manipulación y deuda – generando conflicto dentro y fuera de mí mismo y en separación de uno mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo en este proceso confiar en la aplicación de los demás y en sus propias decisiones en vez de ver el contexto de mi realidad y poder expandirme a mí mismo en honestidad como uno mismo para no delegar mi responsabilidad y caer en la decepción de la confianza en separación de uno mismo – lo veo, lo aplico y lo vivo como uno mismo, como la decisión de quien soy en cada momento.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer hacer declaraciones de perdón a uno mismo en relación a ‘dejar de existir como un sistema de conciencia de mente’ ya que dentro de esa percepción creo la experiencia del miedo y una vez que haga la declaración correspondiente a enfrentar ese miedo, la experiencia se va y quien permanece es Uno Mismo aquí en y como el respiro, en y como el cuerpo físico – es la evidencia de quien soy en aplicación de honestidad como uno mismo con el perdón a uno mismo aquí.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer parar mi mente.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el miedo a parar mi mente con el miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el temor a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer reconocer la igualdad de responsabilidad que tengo sobre este mundo y las manifestaciones que existen aquí, me doy cuenta de que reconociendo de que soy igual de responsable por la manifestación de lo que existe, soy capaz de dirigirlo dentro de mí mismo para ser parte de la solución de la manifestación de lo que existe aquí y al reconocerme como igual a ese punto lo dirijo al punto del no retorno, donde esa manifestación a la cual me hago igual, me hago responsable porque reconozco que soy responsable por todas las manifestaciones, me hago responsable por los pensamientos y experiencias que implicó, cómo, por qué lo manifesté, entonces veo todo el punto en su totalidad y soy capaz de pararlo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer reconocer la unicidad a la experiencia y pensamientos entre otros componentes de la mente que estoy experimentando dentro de mí mismo, me doy cuenta de que esa experiencia dentro de mí mismo y componentes existen como la experiencia de mí mismo, es lo que estoy manifestando como uno a ello, soy parte de ello y por lo tanto debo de tomar responsabilidad como uno e igual a ello ya que es lo que diseñé como el reflejo de mí mismo como un sistema de conciencia de mente y al tener una experiencia sobre ello tanto dentro como fuera de mí mismo –soy responsable por ello porque lo estoy manifestando como experiencias mentales sin realmente estar estable y tomar dirección y dirigirlo para dar una solución y terminar con los problemas- principalmente debo de parar mi mente para no crear sobre eso miedos y otras experiencias que me siguen perpetuando el punto sin enfrentarlo – porque le doy mi atención y participación e influencia sobre ello en mi mente.

Me comprometo a ejercer la voluntad de mí mismo para levantarme como uno e igual a la creación y manifestación de este mundo ya que soy responsable por ello y así dirigirlo como uno mismo.

Me comprometo a reconocer la igualdad en responsabilidad para comenzar a dirigirme dentro y como el principio de igualdad, estando de pie como uno a las manifestaciones y dirigirlas efectivamente.

Me comprometo a considerar a cada ser que camina en esta tierra como uno como igual a mí mismo – aplicando el perdón a uno mismo por las experiencias en separación que estoy creando.

Me comprometo a caminar este proceso de escribir, perdón a uno mismo y aplicación correctiva para vivir como la Vida – vivir libre del control de los sistemas de conciencia de mente.

Me comprometo a caminar este proceso de escribir, perdón a uno mismo y aplicación correctiva para levantarme como un ejemplo vivo de la Vida como Todo como Uno como Igual en pensamiento, palabra y obra.