martes, 21 de octubre de 2014

Cambiando de Verdad - Día 269

Este post es una continuación de:

 
Más adelante estaré compartiendo una actualización de mi aplicación sobre estos puntos.

En esta semana han ocurrido varios cambios con los cuales estoy bastante satisfecho y sin embargo, todavía estoy desarrollando y expandiendo mi consciencia, mi aplicación y el corregirme/cambiarme/darme dirección, así que voy a dar una revisión breve de cómo me ha ido con mi aplicación.

Lo que hice fue seguir especificando mi aplicación, seguir indagando en términos de seguir testeando cómo podría hacer mi aplicación efectiva, cuándo mi perdón a uno mismo es real, cómo parar mis pensamientos y reacciones y dirigirlos – lo que encontré es que a lo largo de mi vida había sido un individuo muy pasivo, en términos de moverme físicamente, de NO inmediatamente actuar al proponerme por ejemplo, de ciertos días barrer, o inmediatamente limpiar antes de desayunar, esos pequeños momentos o movimientos que en realidad yo no tomaría, es decir, mantener la casa limpia, mantener un orden, cepillarme los dientes todas las noches son algunos ejemplos de cosas que ‘excusaría no hacer porque estoy ocupado’, y la verdad que en lo que yo estaría ocupado en realidad no me estaba realmente apoyando de alguna forma porque mi aplicación en ello estaba siendo inútil. Así que, uno de los puntos que normalmente evitaría tomar es el de volverme activo en mi día, es decir, hacer esas actividades o movimientos en esos momentos de cansancio o cuando estaría ocupado o cuando realmente es como si ves que puedes hacer esa pequeña acción que puede ser benéfica para ti y/o para todos igualmente.

Me di cuenta de que esta pasividad física, este no ser muy activo prácticamente es capaz de influenciar mi aplicación práctica, porque noté muchas veces cansancio físico que no entendía por qué, si he hecho poco - y lo definí como una resistencia porque realmente era una pesadez mientras yo estaría barriendo, cocinando, cuidando a un niño, yendo y viniendo por compras y cosas así, así que decidí hacer esto cada vez más para que esta pesadez se vaya y yo pueda en realidad ser más activo, ser más práctico, hacer esas pequeñas cosas que parecen pequeñas en realidad, pero son grandes en términos de que estaría cansado, agotado o con resistencias y cedería por esta experiencia, en lugar de moverme a mí mismo físicamente, sin pensar en lo que estoy sintiendo, ni estar prestando atención a la experiencia que era más bien mental y que estaría como experimentándola físicamente, pero eso no significaría que no tengo fuerzas en mis músculos, que no puedo levantarme y hacer actividades, eso para mí era un signo de resistencia y experiencia mental, así que cambié mi punto de partida a ‘atravesar las resistencias’ y así ‘atravesar mis propias limitaciones’ y tornarme más activo, hacer más y con la práctica mejorar mis movimientos al punto de volverme más efectivo, eficiente y rápido en hacerlas.

Otro punto que cambié y me apoyo en general es la aplicación de desacelerarme y de estar presente aquí, en el respiro con mi cuerpo físico humano, me di cuenta de que cuando estoy aquí, es decir, sin seguir pensamientos, sin reaccionar, sin ningún movimiento energético de algún tipo, existe una estabilidad, y dentro de esa estabilidad no es requerido nada en realidad, es decir estás aquí, presente, consciente. Pero cuando pensamientos emergerían con reacciones asociadas, me encontraría moviéndome dentro de mí mismo y fuera de mí mismo para alcanzar una particular experiencia y en ese estado de buscar o de reacción, se torna imposible llegar a una estabilidad, es decir, el hecho mismo de estar ‘buscando algo’ y por tanto ‘entrando a una experiencia de deseo, de venganza, de enojo, etc.’ implica que hay algo que uno quiere expresar de manera física, algo quiere hacer y eso que uno quiere hacer, ese interés va a llevar a uno a una experiencia específica que es la razón por lo cual entramos en tales experiencias, nos definimos en ciertos pensamientos, sin muchas veces darnos cuenta que al hacer esto, estamos en movimiento, un movimiento energético, un movimiento tras la búsqueda de algo, un interés específico y mientras estemos buscando algo, será imposible estar estables, estar aquí, presentes – así que usé este punto como referencia para mí y me sirvió bastante para cuando me vería dentro de mí mismo pensando algo o sintiendo algo, y encontré que sería capaz de soltarlo/dejarlo ir – es realmente un movimiento interno, una decisión que requiere de voluntad y aquí es cuando pude encontrar mi efectividad en el perdón, cuando perdoné estas cosas que me resultaron difícil soltar/dejar ir y liberar de mí mismo – pude ver que cuando me encontraba en este movimiento, requeriría de investigar y perdonar estos deseos, estas creencias, proyecciones, culpa, ideas que me motivaron/movieron para seguir pensando, sintiendo y seguir yendo tras una experiencia que ya dentro de mí mismo estaba ‘previendo’, es decir, eso es lo que hacemos en la mente, creamos un interés, creamos una experiencia actual y creamos un camino con el cual ya sabemos qué es lo queremos que se manifieste físicamente y qué experiencia tendremos si eso se manifiesta – eso no es acaso algo preprogramado? Eso no es acaso interés propio sin consideración de los demás?

Así que con este punto llegué a estabilizarme más durante el día, estar aquí, presente, consciente de lo que ocurría dentro de mí mismo/mi mente, asegurándome de no ser influenciado por los pensamientos y reacciones, y más bien parar, perdonar y dirigir.

Anteayer estuve experimentando este ‘no querer aplicar el perdón a uno mismo’ debido a esta realización y este punto de estabilidad, realmente cada vez que veía los problemas/pensamientos/reacciones, no quería como detenerme a perdonar, simplemente seguía mi día, sin motivación de perdonar al parecer. Esa misma noche, debido a que me comprometí a perdonar todos los días, me senté y escribí una situación y comencé a perdonar, y lo que encontré es que había muchos procesos subconscientes que estaban desarrollándose, subconscientes es decir, proyecciones y culpa, cosas por las cuales uno no se detendría y cambiaría porque los dedos están apuntados hacia los demás, son esos puntos que son más difíciles de identificar o parar, justamente porque los vemos en los demás y no lo vemos en nosotros, ese “estoy en lo correcto” y cosas así. Entonces me di cuenta de que para perdonar no requiero de ninguna experiencia, es realmente una decisión, una decisión de parar por un momento y abrir esos puntos en la escritura y a través del perdón para realmente cambiar, porque no hay algo que te lleve a hacerlo, es tu decisión y un movimiento interno y externo realmente.

Todos los días es una oportunidad para parar, ese movimiento de parar algo dentro de ti, de perdonar, soltar/dejar ir, liberar y cambiar – todo lo que somos está aquí, no es necesario tratar de recordarlo porque siempre está aquí, somos nosotros mismos los que requerimos día a día trabajar con nosotros mismos en ello, y eso me di cuenta, que todos los días es una oportunidad para parar, perdonar y cambiar algo, porque todo lo que somos, todas nuestras aceptaciones y permisos están aquí, con nosotros, nuestra mente está aquí , nosotros estamos aquí, sólo se requiere tomar la decisión y la voluntad de hacer ese esfuerzo, esos movimientos. Y yo me comprometo a mí mismo a todos los días caminar mi proceso de tornarme consciente de mí mismo, conocerme a mí mismo, parar aquello que no es lo mejor, perdonarlo, liberarlo y cambiarme a mí mismo, porque todo lo que requiero cambiar, todo lo que requiere ser detenido está aquí y no se va a ningún lado, a menos que yo mismo dé ese paso, haga esa esa decisión, ese movimiento de realmente cambiarlo.

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