sábado, 5 de abril de 2014

Día 242 - Desde la mente HACIA lo FÍSICO

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo buscar razones para levantarme en y como la unicidad e igualdad conmigo mismo, dentro del punto de partida de ‘justificar’ por qué es que yo estoy levantándome dentro de y como estos principios, sin darme cuenta que estas razones que estaba buscando tener para levantarme en y como la unicidad e igualdad se volvió una excusa para NO LEVANTARME en y como los principios de vida, donde yo mismo me programé en mi mente a encontrar estas justificaciones para levantarme, de lo contrario, no me levantaría – y así lo que hice fue crear toda esta consecuencia de ‘si no hay razones para que yo pueda levantarme, entonces no lo hago’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo limitar la consciencia de mí mismo, de esta unicidad e igualdad física a través de buscar razones para que yo mismo en mi mente encuentre válido dejar ir una energía, un pensamiento, una idea, una creencia, un juicio, una reacción, sin darme cuenta que no es requerido razones para que yo me levante dentro y como la unicidad e igualdad física, más que la decisión misma de ‘¿a qué me voy a alinear?’ A la mente, creando capas de mi existencia, creándome como una sustancia mental consecuencial, a la ilusión, a lo que es creado a través del acto de pensar, de sentirme vivo a través del subproducto de energía o, a la Unicidad e Igualdad, lo real, lo físico, la vida, lo que es ver sin velos, sin ideas, sin creencias, sin juicios, sin interpretaciones, sin pensamientos, sin energías, creándome a mí mismo como una expresión de vida, como la sustancia de vida.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta la influencia que tienen mis propias palabras, mis propias decisiones momentáneas como ‘voy a tratar de justificar el por qué me estoy levantando en unicidad e igualdad’, donde me he permitido caer deliberadamente por no encontrar las razones para levantarme, sin darme cuenta que ‘la razón’ por la cual me levantaré en unicidad e igualdad que estoy tratando de encontrar, está basado en la aceptación en mi mente de esa razón, y por lo tanto, la razón para levantarme variará de acuerdo a mi mente, a lo que yo diga en mi mente ‘es válido’ – en lugar de esta decisión de alinearme a la unicidad e igualdad física en mi proceso.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no haberme dado cuenta cuáles son las consecuencias de levantarme por una ‘justificación’, la cual puedo ver que si yo me levanto por una justificación y ésta luego deja de ser válida, entonces ¿qué pasará? me permitiré caer y volver a alinearme a la mente, a los programas, a las energías, a los sistemas y constructos – por ende, mi levantamiento debe ser absoluto, no desde una justificación, ya que de esa manera me permito acumular/construir consciencia de mí mismo dentro del punto de partida de ‘unicidad e igualdad con uno mismo’, en lugar de ‘la justificación por la cual yo me levanto en unicidad e igualdad’.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo a pesar de ya saber qué es real y qué no lo es, volver a permitir y aceptar las dimensiones y multidimensiones de mi mente seguir existiendo, aferrándome a ello, donde enfrento ese momento de ‘me doy cuenta de que en unicidad e igualdad esto no existe, es una ilusión’ o ‘me doy cuenta que yo decido cómo esto existe o puedo diseñarlo, construirlo y especificarlo por mí mismo’ o ‘me doy cuenta que esto puedo redirigirlo’, sin embargo no uso mi propio poder y potencial creativo/creador para crearme a mí mismo – y en su lugar, me permití seguir en la ilusión de la mente, dentro de la conciencia con cómo ésta la he diseñado, programado, configurado acerca de ‘cómo veo la realidad’ y ‘qué es real’ cuando estos puntos de hecho son programables, configurables, estructurables, en otras palabras, yo decido qué permanece como ‘parte de mí mismo’, como ‘parte de la existencia’, como ‘qué crearé aquí y se mantendrá como yo mismo’ desde el punto de partida de unicidad e igualdad conmigo mismo física.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta, ver y entender que se trata de mí decisión en términos de qué permanece, qué se va – soy yo en mi principio directivo dirigiendo, creando, especificando, definiendo, redefiniendo, estableciendo, diseñando, programando quién soy yo, cómo soy yo, qué vivo, qué veo, qué es real, qué es de valor, es decir, yo puedo realmente colocarme en esa posición de ‘unicidad e igualdad’ donde me levanto ‘uno e igual’ a mi poder creativo, a lo físico, a mi mente donde entonces yo puedo dirigir.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no ver, entender y darme cuenta que mientras me mantenga en la idea, creencia y percepción de superioridad e inferioridad, que hay cosas que valen más, que hay algo más fuerte, más poderoso, que hay algo más débil, que hay víctimas, entre otras personalidades en mi relación conmigo mismo y la existencia como un todo, no seré capaz de levantarme como la sustancia de vida, como mi poder creativo en su máximo potencial, porque todavía estaría creando separación, desigualdad, superioridad e inferioridad conmigo mismo, con mis personalidades ya existentes, al punto que creo es real y toma posesión total y completa la energía, las personalidades, los pensamientos, las ideas, las creencias, como también esto reflejándose en el sistema mundial donde hay superiores e inferiores, y todo como consecuencia de nuestra abdicación, separación y desigualdad con nosotros mismos y esta existencia física como un todo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no querer reconocer que yo realmente puedo cambiar, puedo detener mis personalidades, puedo levantarme y hacer aquello que es mejor para todos, sin embargo no lo quise reconocer porque he permitido mis pensamientos y la energía dirigirme a mí mismo deliberadamente con creencias de mí mismo de ser débil, de ser una víctima de mi mente, de culpar a mi mente, de mi realidad, de otras personas, de definirme en mi mente, y como tal, no he querido dar ese esfuerzo por levantarme de todo ello y pararlo, corregirlo y cambiarlo – y ahora me doy cuenta que sí, yo puedo hacerlo en cualquier momento el reconocer la unicidad e igualdad, reconocer en honestidad como mismo qué hice, el parar y alinearme a esa unicidad e igualdad física.

viernes, 28 de marzo de 2014

Día 241 - Dependencia

Este post es continuación de:

Hoy estuve dándome cuenta cuánto en mi mente he dado por sentado, cuánto en mi mente está ahí definiendo energéticamente una relación con mi mundo externo y hasta la relación conmigo mismo, cuánto en mi mente existe como ‘proyecciones futuras’ de ‘cómo el cambio será’ y por lo tanto, ‘cómo seré’ sin en realidad tomar en consideración lo que está aquí, lo que soy aquí actualmente, lo que acepto y permito como yo actualmente.

Así que, ahora estoy dispuesto a ‘traerme a la tierra’, ‘volver a poner los pies en la tierra’ se podría decir, lol. Para esto, voy a encargarme de ‘dejar ir’, de ‘dejar de tomar en consideración’ las proyecciones futuras como el ‘cómo me experimentaré a mí mismo’, no tanto el ‘cómo lo viviré’ en el contexto físico, sino ‘cómo me experimento en ello’ porque lo que me doy cuenta, el problema es ‘la relación que hice entre mi expresión física y la experiencia interna como energía’, donde he definido mi expresión física, lo que voy a vivir como palabras de acuerdo a lo que siento y así en mi mente formo esta relación de ‘lo que vivo físicamente con la experiencia de mí mismo en ese momento’.

Una proyección futura que hoy tuve, ha sido con respecto a mi relación con mi novia, básicamente lo que imaginé fue que estaría investigando mi relación con mi novia, la palabra que define mi relación con mi novia, cómo ésta la devolvería a mí mismo, es decir, que la viviría como una expresión de mí mismo y de ahí ‘ya no dependería de mi novia para vivir la palabra’, ya no como ‘sentir la palabra’, sino como ‘vivir la palabra como una expresión de mí mismo’ – y cuando hice eso, lo que emergió en mi mente fue ‘ya no te necesitaré para esto’. En este mismo chat mental, el punto de ‘no te necesito’ se vuelve un punto de ‘desconsideración’ hacia la otra persona en cómo yo usaría tales palabras, como ‘ya no tienes más influencia sobre mí, puedo hacer lo que quiera’. Lo cual es interesante porque eso significa que yo he creado una relación de ‘dependencia’ hacia mi novia por esa palabra misma que define nuestra relación y si ya no dependiese de ella sería como ‘a la mierda, no me interesas’.

¿Por qué yo querría caminar este proceso, qué es lo que no me gusta que me motiva a caminar este proceso? Que ya no tenga que experimentar miedo, ansiedad, estrés, inseguridad y preocupación – porque en definitiva, he hecho que mi experiencia dependa de ‘mi relación de noviazgo’, y al querer aferrarme a las ‘definiciones de mí mismo’ que se forman a través de ‘la relación’, he generado todas esas experiencias más los juegos con los personajes de manipulación, culpa, juicios, proyección, etc. 


Así que, las dimensiones que voy a caminar son las de ‘motivación’ para el proceso que voy a caminar en relación a mi relación de noviazgo y esa dimensión de ‘qué pasa si ya no dependo de/siento nada por mi novia’, ‘quién y cómo soy yo?’.

Eso será en el próximo post.

Gracias por leer.

jueves, 27 de marzo de 2014

Día 240 - Mientras permitimos la energía definirnos - ésta continuará existiendo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo interpretar la energía como sentimientos y emociones en separación de mí mismo, creando una ‘mente adicional’ como ‘relación’ hacia la energía, en lugar de entender que la energía es una parte de mí, por lo tanto, no se trata de preguntar “quién soy yo en relación a esta energía?” sino más bien “cómo es esta energía como una parte de mí y quién/cómo yo seré si me levanto igual y uno con ello?”, para que, en lugar de crear una relación a la energía donde este ‘quién yo soy’ en relación a la energía, sería como por ejemplo “me gusta esta energía”, “no me gusta esta energía”, “esta energía me hace sentir bien” donde al definir una relación con la energía, estoy permitiendo que la energía como ésta existe me defina, sin darme cuenta que la energía es una parte de mí, es una expresión de mi ser mismo emergiendo en separación de mí mismo dentro de una forma de energía.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo aferrarme a la energía, creando una relación a la energía como “hey, qué eres tú y cuál es tu relación conmigo?” donde miré a la energía de las palabras y cómo éstas me hacen experimentar al vivirlas, al ver las palabras como pensamientos, al experimentar la energía de los pensamientos y creando una relación hacia esa energía evocada de mi mente y de mis pensamientos, sin darme cuenta que esa energía que está viniendo desde dentro de mí, es una parte de mí, por lo tanto la energía es una expresión de mi ser mismo en separación de mí mismo que estoy ‘creando una relación’ con una parte de mí, por lo tanto al moverme como ‘esa parte de mí’, no considero la totalidad de mí mismo como mi cuerpo físico humano, sino sólo la energía como ésta parte que proviene de mi mente.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear relaciones con energía, para luego evolucionar la energía misma en separación de mí mismo, donde tomé las energías y cómo éstas se encarna en pensamientos, imaginaciones, conversaciones internas, creencias, ideas, comportamientos, percepciones, etc. para evolucionar la energía, creciendo y expandiendo de esa manera la separación de mí mismo, sin darme cuenta de que yo puedo realmente cambiar/transformar las energías y cómo las encarno, en expresión de mí mismo, poniendo en la tierra a las energías de los cielos que hemos creado en la mente.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo no ver, darme cuenta y entender que si una energía me hace sentir bien y me gusta, ésta me cambia, de manera que respondo en pensamiento/comportamiento, y entonces, la energía no puede cambiar y por ende, no cambiaré, ya que estaría aferrándome a la energía, y que al aferrarme a la energía, también lo estoy haciendo con su polaridad, ya que de esa manera puedo mantener la definición de mí mismo de cómo la energía me hace pensar/comportarme.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo hacer para mí difícil caminar a través de la energía positiva, por crear una relación de ‘me gusta la definición de mí mismo a ello’ más, definiendo quiénes somos en relación a que respondemos de la mejor manera en pensamiento/comportamiento/sensaciones físicas, así que, me doy cuenta que tengo que realmente observar este punto, en términos de la energía positiva definiendo a uno mismo en alguna manera, porque como esto va en polaridad, si me permito lo positivo, inadvertidamente acepto lo negativo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo, al momento de estar estimulado cuando veo a alguien o hago algo, la energía que emerge luego me hace sentir algo, y pienso que soy yo el que está sintiéndolo, sin darme cuenta que estoy experimentando una energía, y entonces haciendo que la energía defina todo de mí, creyendo que en ese momento ‘todo de mí’ está ‘en ese estado que experimento como energía’, cuando no es así – yo estoy experimentando una parte de mí en separación de mí mismo, no la totalidad de mí como ser humano físico de hecho en una expresión de mí mismo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo definir palabras como energía en mi mente que luego es estimulada por varias cosas en mi mente/mi mundo, definiéndome la mente en un momento, en lugar de cambiar la energía a expresión de uno mismo, a manera de poner la palabra en la tierra, en lo físico, cómo vivir la palabra para que se convierta en una expresión de uno mismo, donde yo mismo defino lo que la palabra es para mí y cómo la accederé en momentos.


Compromisos: Aterrizar la Energía

Me comprometo a mí mismo a traerme de vuelta a la tierra, a lo físico, a mi cuerpo físico humano al caminar este proceso de, desde la mente hacia lo físico.

Me comprometo a mí mismo a no aferrarme más a las energías y definiciones de mí mismo que conllevan éstas energías a través de caminar un proceso de ir desde la mente hacia la unicidad e igualdad con uno mismo física.

Me comprometo a mí mismo a cambiar y transformar la energía a expresión de mí mismo en y como lo físico – de traerme de vuelta a lo físico desde la mente/energía.

Me comprometo a mí mismo a investigar cómo la energía me define mientras yo quiera sentir algo de ello a través de la escritura, luego poder trazarla y caminar el proceso de purificar palabras con perdón a uno mismo, compromisos y aplicación práctica correctiva donde, en lugar de que la energía me defina, yo vivo palabras, donde yo me defino a mí mismo y lo vivo.

Me comprometo a mí mismo a cambiar/transformar cada energía, cada palabra a la expresión de mí mismo para que así la expresión de mí mismo venga de una decisión y una acción en lo físico – donde yo me defino a mí mismo y lo vivo.

Me comprometo a mí mismo a, cuando accedo a la energía, cambiarme a mí mismo en el momento, aterrizar la energía y moverme hacia una expresión de mí mismo, donde NO sea la energía, esa parte de mí donde decidí ‘experimentarme y ser energía durante circunstancias/momentos/situaciones’ en las que emerge tal energía definirme en ese momento ya – por lo tanto: me comprometo a mí mismo a investigar lo que estoy aceptando y permitiendo definirme como energía, definirme a mí mismo en la mente basado en la energía, para cambiarme y transformarme a mí mismo, esa parte de mí mismo al caminar un proceso de investigación/introspección, perdón a uno mismo y corrección.

Me comprometo a mí mismo a no limitar mi vida, lo que vivo a sólo definirme en energías, a sólo definirme en las limitaciones que me acepté y permití al aferrarme a la energía, y en su lugar, vivo aquello real y verdaderamente en lo físico, viviendo como yo mismo esas palabras que no me he dado a mí mismo en un contexto físico, como ser humano físico.

Me comprometo a mí mismo a disociar toda relación con la energía que he creado al interpretar y separarme a mí mismo del entendimiento de la existencia de esa parte de mí mismo como energía, para entonces cambiar, transformar y liberar ese punto, y vivir una expresión genuina de mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a cambiar el sentir palabras a vivir palabras y por tanto, caminar un proceso de redefinición/purificación de las palabras.

Me comprometo a mí mismo a terminar el ciclo infinito de, dentro de la energía, creer que soy yo en ese momento experimentándome a mí mismo, cuando todo el tiempo es un engaño, asegurando que siempre me experimente a mí mismo en la energía de la mente y nunca viva.

Me comprometo a mí mismo a terminar con el ciclo infinito de siempre experimentar energía – y ahora experimentarme a mí mismo y todo de mí mismo en y como lo físico a través de este proceso de caminar desde la mente/energía hacia lo físico, un aquí, un vivir aquí y para ello tengo que transformar la energía a expresión de vida – dejar de que la mente posea las palabras, y ahora yo teniendo que recuperarlas, definirlas y vivirlas como yo mismo.

Día 239 - Saboteando el cambio: proyección

Hoy ha estado rondando en mi mente un punto y es ‘si quieres/estás dispuesto a cambiar, tienes que asegurarte momento a momento que así es, que estés empujando ese cambio, que estés atento en cada respiro haciendo ese cambio real’.

Lo que he usado de apoyo para este punto que surgió hoy fueron algunos recuerdos de entrevistas con Anu, en donde dice “cómo más vas a comprobar que en realidad estás cambiando si no es a través del cambio físico y real que puedas ver por ti mismo, siendo constante y consistente en tu cambio”. Otro punto que recuerdo en entrevistas con Anu es la memoria, la liberación de energía y de la memoria ocurre a través de no seguir dándole energía a la personalidad, al patrón, al pensamiento, etc. es decir que nosotros tenemos este punto energético y permanecerá de esa misma manera hasta que dejemos constante y consistentemente de alimentarla con energía.


En esto emergió en mí este punto de ‘si eres consciente entonces eres responsable’ y en este contexto se puede aplicar de la siguiente manera: yo sé (esto que emergió en mi mente) cómo hacer efectivo mi proceso de cambio y corrección, y ahora se trata de comprobarlo, asegurarme que funciona, que es real.

Respecto a lo que emergió en mi mente y lo que comencé a considerar en mi proceso de cambio y corrección de cómo hacerlo efectivo, tomando ciertas citas como puntos a considerar en mi proceso voy a redefinir algunas palabras y colocarlas en un contexto práctico para asegurarme de entender cómo voy a vivir las palabras que voy a redefinir.

Para este proceso de redefinición de las palabras que voy a vivir, quiero contextualizar y corregir este punto de ‘proyección del cambio’ o ‘proyección de lo que voy a hacer’ que se ha convertido en un punto de sabotaje a mí mismo. Para esto identificaré los patrones que vienen de esta personalidad que formé de ‘proyectar el cambio’ o ‘proyectar lo que voy a hacer, cómo lo haré y cómo será’.

Proyectando el Cambio

Cuando tomé la decisión de ‘dejar de sexualizar a las mujeres’, ‘considerarlas como iguales’, ‘establecer y formar relaciones dentro del principio de igualdad en mi interacción’ lo que hice en primer lugar fue tomar esas ideas y creencias que tenía hasta el momento de las mujeres y por un momento imaginé cómo sería relacionarme con mujeres sin ya tener estas ideas y creencias y reacciones – y pude hacerlo, es decir, imaginé eso de no tener tales reacciones, ideas y creencias donde vi que no tendría interés en las mujeres como antes, sino que las vería a todas como iguales, eso significa que las ayudaría en cuanto a lo que me pidan, las saludaría y me relacionaría sin condiciones, sin ser motivado a buscar besarlas, sus cuerpos, su ropa o sexo. Entonces yo antes de comenzar algún proceso en sí, como en este ejemplo que tomé, primero proyectaría el proceso que caminaría, qué tendría que dejar ir, qué tendría que cambiar, cómo viviría ese ‘dejar ir’ y ese ‘cambio’. En sí no hay problema con usar la imaginación constructivamente para luego realizarlo, como una referencia, sin embargo la manera en cómo utilizaría estas proyecciones sería un ‘saltarme el paso de’ caminar un proceso de dejar ir/perdón a uno mismo y aplicación práctica correctiva y en eso no hay un verdadero y real proceso de cambio, es decir, de entender lo que me he convertido, lo que acepté y permití hasta el momento y entonces ir caminando punto por punto, investigando cada parte de mí mismo y de ahí entonces entenderme a mí mismo, conocerme a mí mismo en esencia, y a partir de ese entender cómo me creé y me programé a mí mismo como la mente, establecer con consciencia de mí mismo la dirección que tomaría con total especificidad – es decir, ese es el proceso que me he salteado en muchas ocasiones por esta costumbre de ‘proyectar el cambio’ y luego ‘creer que cambié’, sin en realidad ver el verdadero problema, y crear y establecer soluciones específicamente.

Aplicación de Perdón a Uno Mismo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo usar la imaginación para proyectarme a mí mismo acerca de lo que considero hacer, cómo lo haría, cómo sería, qué tendría que enfrentar, qué tendría que dejar ir, qué tendría que cambiar, como el punto de detener el sexualizar mujeres y comenzar a considerarlas en igualdad, al momento de tomar una decisión, usando la proyección como acumulación de información, transformándola en energía/una representación que me muestre funcional y dinámicamente la información que acumulé y que supongo el cómo sería el considerar tomar cierta decisión, para de hecho saltearme todo ese proceso que implica el caminar ‘la decisión tomada’ en tiempo real, paso a paso, como un proceso de creación real de uno mismo, sin darme cuenta que de esa manera crearía creencias, definiciones, juicios e ideas de mí mismo tanto ‘donde me encuentro ahora’ como también el ‘a dónde me encuentro si encarno mi imaginación/proyección del cambio/decisión tomada’, moviéndome igualmente tanto antes como después de la proyección dentro y como mi mente, como información evocada de la conciencia y no información y conocimiento de hecho real, tangible, medible y aplicable, alineada a mi proceso/los principios que sigo – por lo que sí, el imaginarme y proyectarme a mí mismo en relación a lo que tendría que caminar y ya viéndome realizado a mí mismo sin realmente caminarlo y comprobarlo en tiempo real, tomando cada punto que identifico siendo creación mental y separación para entonces caminarla, investigarla en detalle y perdonarla y corregirme a mí mismo alineándome a mí mismo a mis decisiones y principios, es decir, ese proceso mismo que tendría que caminar al momento de ver los puntos, la información, las memorias, mi mente en detalle para ir punto por punto caminándolo, corrigiéndome de manera que ‘no me olvido un punto’ y lo camino ‘en tiempo real y siendo real’ de esa manera, en lugar de seguir en mi mente en proyecciones y creer que cambié y me corregí o ya sé cómo cambiar sin de hecho trazar todo el problema, todo lo que identifico como el problema para investigarlo y caminarlo en detalle y así corregirme específicamente.

Aplicación Práctica Correctiva y Compromisos

Me doy cuenta que las decisiones que tomo tienen que estar basadas en los principios a los cuales yo mismo decidí alinearme, unicidad e igualdad como lo que es mejor para todos, y por tanto mis decisiones deberían estar trazando ese punto de identificar qué no es lo mejor, qué está basado en interés personal, qué crea separación, fricción y conflicto en lugar de sentido común, consciencia de uno mismo y expansión de uno mismo.

En el momento y cuando me vea usando la imaginación para proyectarme a mí mismo acerca de lo que considero hacer, cómo lo haría, cómo sería, qué tendría que enfrentar, qué tendría que dejar ir, qué tendría que cambiar, como el punto de detener el sexualizar mujeres y comenzar a considerarlas en igualdad, al momento de tomar una decisión – me detengo y respiro. Me doy cuenta que si identifico, por ejemplo, que el sexualizar mujeres está basado en energía, en crear separación, en crear experiencias mentales y así un interés personal en el cual sólo me considero a mí mismo, la búsqueda de una experiencia, entonces eso termina siendo el punto que determina mi decisión, es decir, el detener la separación, el interés personal, el sólo considerarme a mí mismo, el generar fricción y conflicto para energía/alinearme a la unicidad e igualdad – por tanto, en lugar de seguir participando en imaginaciones de proyectar el cambio, cómo lo viviría, cómo sería, qué detendría y qué cambiaría, cómo me experimentaría, me aterrizo a mí mismo a lo físico a través del respiro y establezco el punto de partida práctico de alinearme a mí mismo a los principios de vida de la consciencia de uno mismo, sentido común y practicalidad - caminándolo en tiempo real, prácticamente como un proceso de creación de mí mismo físico. Por tanto:

Me comprometo a mí mismo a dejar de usar la imaginación como proyección para sabotearme a mí mismo en mi proceso de creación de mí mismo en tiempo real y físicamente.

Me comprometo a mí mismo a dejar de usar información y conocimiento de mi mente como creencias, ideas, juicios y definiciones de mí mismo que he usado para permanecer en los patrones que constituyen mi vida como lo que me acepté y permití como la mente – y en su lugar, me aterrizo a lo físico en términos de comenzar a dirigirme a mí mismo e identificar aquello que no está alineado a lo que es mejor para todos, al sentido común en el momento, aquí, caminando en tiempo real, respiro a respiro, momento a momento el proceso que yo mismo decido caminar y vivir por mí mismo al tomar la decisión.

Continuaré en otro post.

Muchas gracias por leer.

viernes, 7 de marzo de 2014

Día 238 - ¿Por qué miramos el cuerpo de la mujer?

Este post es continuación de la serie de blogs que he publicado de Interacción con Mujeres y deseo sexual

Ayer iba yendo para el supermercado y me he cruzado con mujeres en el camino, cuando veía que eran mujeres, desviaba mi mirada hacia sus piernas o sus traseros, o al ver que llevaban ropa ajustada o pegada al cuerpo, éste comportamiento se manifestaba, de yo inconscientemente/automáticamente mirarles el trasero o las piernas. Al notar este punto, me di cuenta que ‘no hay una experiencia en sí’ hacia el ver el trasero o las piernas de las mujeres, sino más bien que tengo que instigar la experiencia, que tengo que instigar el pensamiento para generar la experiencia, tengo que instigar la creencia, mis chats mentales, las ideas, la imaginación para generar la experiencia, de lo contrario ‘no encontraría nada’ y simplemente sería este comportamiento automático/hábito de mirarles el trasero o las piernas sin experiencia alguna. La razón por la cual al ver el trasero o las piernas no tengo experiencia y tengo que instigarla a través del pensamiento, es debido a ya haber caminado este proceso por más de un año de detener creencias, ideas, pensamientos, imaginaciones, chats mentales, la pornografía, escenas en mi mente dentro de la consideración de la mujer como ‘un ser humano igual a mí’, ‘un cuerpo físico hecho de carne y hueso igual a mí’, ‘una forma física igual a mí’, ‘es vida, igual que yo’.


Lo que entendí a través de ver éste evento y experiencia es que a través del hábito que generé (que de hecho, no conozco hombre que no lo haga, lol) no es el punto ‘verle el trasero en sí’, como también cuando caminaba los puntos por los cuales tenía una erección, no es las imágenes o imaginaciones, o lo que se ve – es en realidad la energía asociada a lo que veo. Referencié esto con mi compañera y me dijo esto:

“exactamente y esto aplica en general a TODO, por eso podemos hacer de todo una experiencia, y nos podemos hacer adictos a cualquier cosa. Es la EXPERIENCIA!! lo que hay que identificar y parar,
parar el 'se siente bien'”

Y ciertamente es así. Así que, para ti que estás dispuesto a parar de sexualizar a las mujeres, a parar de masturbarte y tener sexo con pornografía, imágenes, fotografías, escenas y fantasías en tu mente, que realmente estás dispuesto a considerar a las mujeres como iguales, como seres humanos, como terrícolas, como parte de la vida en la tierra – entonces tengo un proceso para ti, que puedes caminar: es escribir acerca de todas esas imágenes, fotografías, escenas, imaginaciones, pornografía en tu mente, y qué lo gatilla y luego especificar las experiencias que esto te da, la razón por la cual tú ‘actúas’, en otras palabras: qué experiencias energéticas asociaste a las acciones de ver mujeres, de ver pornografía, de lo que emerge en tu mente como imágenes, fantasías, pornografía, fotografías, escenas – porque, ciertamente, no es lo que ves la razón por la cual ‘haces lo que haces’, es la experiencia que uno asoció a lo que ve y a lo que piensa, son las creencias, ideas y percepciones que uno usa para llegar a una experiencia y que también están asociados a una experiencia, y eso es lo que uno debe parar, parar el mentalizar la realidad, parar el energetizar la realidad, parar el vivir por y para la energía – y más bien vive por y para lo que es mejor para toda la vida, en consideración, respeto e integridad.

Así que, éste proceso de disociar y parar las acciones que uno se ha aceptado y permitido porque ‘hay una experiencia de recompensa’ o ‘hay una experiencia que compensa’ lo que ‘no pudimos conseguir o lograr de otra situación o evento’ – a través del perdón a uno mismo, compromiso de corrección y cambio junto con la aplicación práctica correctiva.

Aplicación de Perdón a uno Mismo

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo crear el hábito de mirar el trasero y/o las piernas a la mujer, al ver a una mujer, por haber creado en primer lugar una experiencia de deseo, excitación y satisfacción al ver traseros de mujeres, y a través de tal acción, me gustó la experiencia que tuve al mirar traseros de mujeres, me gustó clasificarlos, juzgarlos, imaginar mi experiencia con tal mujer, separar mujeres, hacer a las mujeres más de lo que son, sentirme superior al estar con mujeres que he asociado que son más por las asociaciones de belleza o de ‘mejor cuerpo’ que otras, o también que de acuerdo a la ropa que llevan son más lindas o me crean excitación y deseo, todo esto dentro del punto de partida de ‘sentirme bien’ a través de asociar a más y más palabras, imágenes, imaginaciones, ideas, creencias, percepciones estas experiencias de deseo, satisfacción, superioridad, placer y excitación, y esto en realidad ha sido por mí mismo, he sido yo mismo quien ha asociado, construido, creado y generado las experiencias y los pensamientos deliberadamente, sin darme cuenta que ahora que he caminado este proceso de disociar a los pensamientos y palabras de la energía, y de parar mi participación en la energía, todavía existe este comportamiento automatizado/hábito/punto a nivel inconsciente que no se detendrá por sí solo, ya que éste está existiendo a nivel físico, y como tal, está manifestándose por yo mismo no levantarme como el principio directivo y dirigir mi físico, mi atención activamente, sino que he dejado que esto sea dirigido y controlado por mi mente inconsciente para un deliberado sabotaje a mí mismo.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo al mirar un trasero y/o piernas a una mujer, instigar una experiencia de deseo, satisfacción, placer o excitación al seguir asociando los físicos de las mujeres a tales experiencias, porque así puedo al ir mirando a las mujeres tener estas experiencias a través de instigar pensamientos, ideas, percepciones y creencias para generar las experiencias que mencioné, sin darme cuenta que soy yo mismo quien estuvo instigando, generando y creando tales asociaciones de mujeres a tales experiencias y que por tanto, dentro de esto, me doy cuenta de mi deliberada participación en la construcción de mi mente como energía, al seguir actuando en base a una experiencia y al seguir construyéndola y acumulándola dentro de mí mismo.

Me doy cuenta que toda experiencia que uno tenga hacia algo o alguien, es deliberadamente creada, generada, construida, acumulada y asociada, lo cual evidencia que cada uno de nosotros que tenemos una mente somos los que diseñamos nuestra propia mente, somos totalmente responsables de nuestras acciones, palabras, reacciones y pensamientos.

Aplicación Correctiva y Compromisos

En el momento y cuando me vea mirando el trasero y/o piernas a una mujer, o simplemente al mirar a una mujer automáticamente – me detengo y respiro. Me doy cuenta que no estoy participando activamente en la realidad, dirigiendo mi mirada y así también mi cuerpo físico como yo mismo y en su lugar, todavía estoy permitiendo y aceptando la mente dirigirme, por lo tanto para mí, este es un aviso de ‘no estás dirigiendo tu participación activamente aquí en lo físico, todavía estás buscando instigar una experiencia dentro de ti’, por lo tanto:

Me comprometo a mí mismo a dirigir mi participación aquí en lo físico activamente, siendo consciente de a dónde miro y mirándolo dentro del punto de partida de ‘ya no estar mirando por y para instigar una experiencia’ o ‘por automatización de la mente’, sino más bien por ‘yo estar aquí en y como mi cuerpo físico participando activamente sin necesidad de ir tras una experiencia o pensamientos, sólo mirando lo que está aquí mientras camino de manera estable’

En el momento y cuando me vea mirando un trasero y/o piernas a una mujer para instigar una experiencia de deseo, satisfacción, placer o excitación – me detengo y respiro. Me doy cuenta que todavía estoy buscando generar una experiencia dentro de mí, por lo tanto:

Me comprometo a mí mismo a identificar la experiencia y el punto que estoy usando dentro y fuera de mí para ‘instigar la experiencia’ para entonces caminar perdón a uno mismo inmediatamente por la asociación, porque ‘ya no acepto ni permito mantenerme generando experiencias hacia la realidad, porque eso me lleva a no estar aquí con mi cuerpo físico, viviendo respiro a respiro como la vida’, perdiendo integridad y, el respeto y la consideración por otros seres humanos como yo mismo.

Me comprometo a mí mismo a reconocer que yo mismo estoy permitiendo a la mente dirigirme por energía y por ‘no querer tomar responsabilidad de mí mismo’ de participar activamente en lo físico, por lo tanto – me comprometo a mí mismo a reconocer esta abdicación de responsabilidad de mí mismo hacia la mente y entonces levantarme igual y uno a y como mi mente, como absoluto responsable y así dirigirme igual y uno a parar y cambiar a través de los compromisos y aplicación correctiva que establecí.