martes, 21 de febrero de 2017

Pesadez, Carga y Dificultad - Día 319

Antes de continuar compartiendo y abriendo mi proceso relacionado al estrés y recompensa, voy a compartir acerca de otra experiencia que estuve pasando desde los exámenes previos.

Estuve reflexionando acerca de estos días en los que tuve una gran resistencia hacia las actividades o quehacer físico diario, primero porque estaba priorizando el estudio, para sacar buenas notas y luego resistiendo las actividades para tener alguna experiencia mental de satisfacción, alivio, relajación – donde era motivado con la experiencia de deseo y ansiedad para ir a juntarme con mis amigos, etc. Estaba resistiendo el perdón a uno mismo también, el hablar en sí mismo, como si todo esfuerzo físico fuese pesado, como si a las obligaciones o responsabilidades las experimentara como pesadas, dificultosas de hacer, un gran esfuerzo. Es como si el hacer las cosas físicas diarias, la vida en sí misma fuese difícil, pesada, un gran esfuerzo, una obligación sin sentido.

Identifiqué en estos últimos días algunos momentos donde entré en pensamientos y reacciones ligados a la pesadez:
-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.
-Cuando estuve estudiando había dejado de lado muchas actividades diarias como limpieza, orden, estructura, alimentación, en donde reaccioné hacia tales cosas como ‘una pérdida de tiempo’ o ‘no es el momento ahora’ como conteniéndome de hacerlas hasta que eventualmente las dejé de lado, es decir, ya no estaban dentro de mi consideración o visión el hacerlas.
-Después de los exámenes comencé a considerar el orden, limpieza y estructura. Empecé a imaginar lo que tenía que hacer y lo vi como muy desordenado, no sabiendo por dónde empezar y reaccioné con pesadez, una carga, dificultad.

Comenzaré aplicando perdón a uno mismo sobre la experiencia de pesadez en sí misma, y luego caminaré cada una de estas situaciones hasta la emergencia de soluciones.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo darme por vencido a la experiencia de pesadez en mi mente y cuerpo, y dentro de ésta experiencia, creer que no tengo las ganas o disposición para hacer o realizar tareas o actividades físicas y prácticas.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo, al entrar en la experiencia de pesadez, creer que no tengo las ganas para realizar o hacer actividades físicas hoy, sin cuestionar mi experiencia en absoluto.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo entrar en la experiencia de pesadez y vivir el hacer físico, las tareas y actividades del día como una labor difícil, pesada, de gran esfuerzo – definiéndome dentro de la experiencia de pesadez.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo olvidar que la experiencia de pesadez es una acumulación de pequeños momentos de reacción que se convierten en la experiencia de energía pura de pesadez, y como pura energía es una consecuencia de mi participación momentánea en reacciones, chats mentales y pensamientos – de los cuales ahora, sacando la capa de superficie me dispongo a caminar para corregir mi participación en tales puntos y así cambiarme a mí mismo.

En el momento y cuando emerja la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad dentro de mí, me detengo y respiro – me doy cuenta que es una experiencia que he estado acumulando dentro de mí, pero no significa que no pueda moverme en ella, caminarla y liberarla por mí mismo, es decir, no me define en absoluto, sin embargo, es una consecuencia de mí propia participación en ciertos patrones de pensamiento, perspectivas y reacciones. Me comprometo a mí mismo a reconocer la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad como la acumulación de reacciones que se convierten en esta energía pura, y como energía pura requiero liberarla y moverme para salir de ella, por lo tanto:

Me comprometo a mí mismo a no definirme por la experiencia de pesadez, carga y/o dificultad dentro de mí, más bien la libero a través del perdón y vivo palabras / actúo dentro de un punto de partida de mí mismo definido por mí mismo, a manera de vivir movimiento de mí mismo, autoridad y principio rector. 


-Cuando me siento como ‘ahora voy a dedicarme a lo que estoy haciendo’, cada cosa que recuerdo me olvidé hacer reacciono como si fuese una carga, algo pesado, tengo chats mentales de tipo “uff, me olvidé eso. ¿Tengo que hacerlo?”, “mejor lo hago después”.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo cerrarme a la posibilidad de levantarme en un momento para hacer alguna actividad o tarea que no había planeado o que había olvidado, o que de hecho es requerida hacer, debido a sentarme o estar concentrado con algo que estoy haciendo.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo separarme de lo que está aquí, de mi tiempo y espacio físico, presente, de mi cuerpo físico también al enfocarme solamente sobre aquél punto en el cual estoy trabajando o enfocándome, como por ejemplo el estudio.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo no dar mi atención o interés hacia otra cosa que sea necesaria, sea requerida o se me es pedida cuando estoy totalmente enfocado sobre una actividad, tarea o cosa.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar con molestia cuando estoy concentrado y enfocado en una tarea o actividad, y algo surge en ese momento que requiere o busca mi atención.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo en los momentos que reacciono con molestia cuando estoy concentrado y enfocado en una tarea o actividad, querer estar sin molestia alguna, es decir, sin que surja algo o alguien para sacarme de mi atención y enfoque, sin darme cuenta que estoy en una realidad de tiempo-espacio en movimiento, y todo lo que existe a mi alrededor está en movimiento también y es algo que no puedo ‘parar’ en términos de su movimiento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar como si fuese una carga, algo difícil en ese momento para mí de hacer o realizar lo que en ese momento surge, debido a aferrarme a enfocarme y atender a lo que estoy haciendo en ese momento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reaccionar con pesadez y como si fuese una carga sobre mis hombros cuando proyecto/imagino en mi mente lo que tengo que hacer, o lo que se me pide hacer, o tengo que atender a lo que en ese momento busca mi atención, al estar enfocado y atendiendo a una actividad que estoy realizando en ese momento.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo crear la reacción de pesadez, carga y dificultad de realizar actividades a través de resistirme a hacer una tarea, actividad o cosa, en donde en mi mente imagino/proyecto lo que tengo que hacer y estoy viéndolo dentro del punto de partida de ‘no querer hacerlo’, donde mi mente lo traduce como ‘resistencia al hacer/actuar físico’.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo resistirme al hacer / actuar físico en sí mismo, en lugar de proponerme a mí mismo hacerlo en otro momento, por ejemplo, pero no creando resistencia al hacer / actuar mismo que se requiere.

En el momento y cuando me vea reaccionando por tener que hacer alguna otra cosa que no había considerado, había olvidado o surge en el momento, me detengo y respiro – me doy cuenta que hay cosas que no he estado considerando en ese momento, donde me he cerrado a mí mismo, en lugar de darme cuenta de que siempre existo y los demás saben dónde encontrarme, por así decirlo, lol. Me comprometo a mí mismo a abrirme a la posibilidad de hacer otras cosas que no he considerado, he olvidado o surge en el momento a partir de una evaluación de prioridades, tomando en cuenta todo lo que requiere de mi atención, cuidado y participación.

En el momento y cuando me vea poniendo y colocando toda mi atención y enfoque solamente sobre una tarea, actividad o cosa, olvidando que estoy ahí, presente, me detengo y respiro – me doy cuenta que estoy perdiendo contacto con mi cuerpo físico, mi presencia que está aquí, y el momento presente. Me comprometo a mí mismo a traerme inmediatamente de vuelta a mi cuerpo físico, sintiendo mis dedos, mi cuerpo, viendo mi entorno y entonces vuelvo a la tarea, actividad o cosa.

En el momento y cuando me vea resistiéndome hacer / actuar de alguna manera para la realización de alguna cosa que requiera de mi atención, cuidado o participación, ya sea inmediata o en otro momento, me detengo y respiro – me doy cuenta que estoy empezando a perder contacto con mi cuerpo físico, con mi relación ser-cuerpo, e igualmente estoy comenzando a acumular energía como resistencia al hacer/actuar en lo físico. Me comprometo a mí mismo a comenzar a actuar / hacer las cosas que he estado conteniendo, postergando, dejando para otro momento, o simplemente no haciendo, de modo que comience a fortalecer la relación entre mi ser y cuerpo, a través de movimiento de uno mismo, decisión, autoridad, dirección en el vivir de mi vida diaria.

lunes, 20 de febrero de 2017

Estrés y Recompensa: me lo merezco por mis esfuerzos - Día 318

Hace unos días terminé de rendir algunos exámenes con resultados satisfactorios. Aprobé con notas altas, tal y como venía buscando aprobar. Sin embargo, mientras y luego de los exámenes comencé a tornarme más disperso, estando más en mis pensamientos, pensando distintas cosas, de distintas índoles e igualmente participando en cosas como masturbación y fantasías. Luego de rendir, en mi mente emergían deseos de entretenimiento, juntarme con mis amigos, fumar, tomar, sexo, etc. También fue como un darme por vencido dentro de todo eso, me experimentaba como siendo arrastrado por las olas de mi mente, como estando en el medio del mar como si fuese un barco, siendo el mar la mente con sus corrientes y olas llevándome para donde ella quisiese. Me ha costado escribir acerca del asunto ya que experimentaba mucha resistencia, sin embargo luego de escribir por dos días, ha comenzado a tener sentido porqué he comenzado a estar más disperso y porqué estoy tendiendo hacia satisfacer deseos mentales.

Estuve recordando que la manera en cómo abordé esta vez el estudio fue crear la idea / expectativa de sacar notas altas, no menos de 8 y he estado enfocándome soberanamente en estudiar. Lo que ha sucedido en esas semanas fue experimentar una constante ansiedad y estrés diario, por mi esfuerzo y exigencia en aprender, saber y entenderlo todo, lo que me llevó a enfermarme y luego pude relacionarlo con el estrés y ansiedad diario y constante que estaba experimentando. Me enfoqué más en obtener un resultado, una nota específica que no tomaba en cuenta mi salud física y salud mental en absoluto, no tomando en cuenta siquiera el esfuerzo que hacía a diario, que puedo definirlo como sobrehumano para aprender y entender más y más.

Estuve comparándolo en mi mente de manera constructiva con todos los años pasados que he rendido bien en los exámenes y, lo que pude descubrir y entender de mí mismo un poco más es que luego de haber pasado por tanto estrés, ansiedad y miedo tiendo a querer ‘recompensarme’ por tal esfuerzo y exigencia que tuve para el estudio, y lo recompenso con satisfacer deseos, como entretenerme viendo series, otras veces lo hice buscando juntarme con amigos y fumar, otras veces salir a tomar – justamente porque lo que estoy buscando es alivio, satisfacción y relajación MENTAL, es decir, lo que he definido y proyectado como satisfacción, alivio y relajación EN mi mente está ligado a tales cosas.

He desarrollado la creencia e idea de que tengo el derecho a satisfacer cualquier deseo que surge en mi mente, ya que he aprobado y por lo tanto ‘me lo merezco’ o ‘me lo permito’. He creído que, debido a la cantidad de estrés que he venido acumulando, aquellas actividades que considero ‘una liberación’, puedo permitirme entregarme o darme por vencido a ello porque va a tener el efecto de ‘liberar’ energía mental y física.


Perdón a Uno Mismo
Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo resistirme a escribir, hablar y vivir el perdón a uno mismo.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo resistir el perdón a uno mismo por haberme alineado más a mi mente en estos días, donde he estado más a la expectativa de satisfacer mis deseos mentales que en alinearme a lo físico y tomar decisiones en base a consideraciones y evaluaciones de la realidad física y mi potencial ligado al presente / lo que está aquí.

Me perdono a mí mismo el haberme aceptado y permitido a mí mismo desarrollar la creencia e idea de que tengo el derecho a satisfacer cualquier deseo que surja en mi mente por haber aprobado los exámenes que rendí hace algunos días y por haber acumulado tanta cantidad de estrés al sobre-exigirme en tal labor, al haber proyectado en tales deseos liberación, alivio y satisfacción.

Me doy cuenta que mi punto de partida para estudiar fue exigencia, poner todo de mí y hacer un esfuerzo sobrehumano para poder sacar notas altas, en el nombre de mi interés personal, el cual era el ideal de aprobar los exámenes con notas altas – donde no me he fijado en realidad en cómo estuve estudiando, quién era en ese momento de estudiar – el cual recuerdo estuve en constante estrés y ansiedad por miedo a no llegar con el estudio, miedo a sacar notas bajas, miedo a desaprobar.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo satisfacer deseos mentales por haber aprobado los exámenes como idealicé aprobar, e igualmente por el esfuerzo y estrés que estuve generando sobre mí mismo debido a mi exigencia, en donde he creado la polaridad positiva de ir tras aquellos deseos que me generen alivio, relajación y satisfacción – porque es lo que me merezco.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo el chat mental “me lo merezco; me merezco satisfacer mis deseos” dentro del punto de partida de darme por vencido a mi mente, creyendo / interpretando que si satisfizo deseos que se vinculan a la idea/experiencia de satisfacción, alivio y relajación – entonces, el resultado sería estar más relajado, aliviado y satisfecho conmigo mismo, sin darme cuenta que en realidad lo que experimento como relajación, alivio y satisfacción es energía y palabras ligadas/proyectadas sobre aquellas cosas como el sexo, el entretenimiento, etc.

En el momento y cuando me vea a mí mismo entrando en pensamientos de tipo “me merezco satisfacer mis deseos”, “me lo merezco”, creyendo que de esa manera voy a liberar energía mental y física acumulada por estrés y sobre-exigencia, me detengo y respiro – me doy cuenta que no estoy liberando energía mental y física, estoy recreándome a mí mismo en los antiguos patrones en los que solía participar y que he ligado a las palabras satisfacción, alivio y relajación, yo sé realmente que las consecuencias de participar en tales patrones no equivale a tales resultados, soy consciente de las consecuencias. Me comprometo a mí mismo a no satisfacer deseos mentales, sino más bien recordarme que tengo que satisfacer necesidades físicas; requiero liberar el estrés a través de alivio, relajación y satisfacción física real, como descansar, perdón a uno mismo, estar más calmado, tranquilo, alimentarme bien, es decir recuperar el balance que requiere mi cuerpo físico para mantenerme estable, arraigado y directivo.

Me comprometo a mí mismo a definir y redefinir las palabras recompensa, alivio, satisfacción y relajación para convertirse en palabras de vida, físicas, vivibles.

jueves, 26 de enero de 2017

Estudio y Rigidez - Día 317

Hoy me levanté y me sentía sin ganas de hacer muchas cosas, solamente enfocarme en estudiar. Pensaba que si no le dedicaba muchas horas al estudio, me iba a ir mal, no podría aprender lo suficiente y cosas así. Pienso que necesito estudiar días enteros para que me vaya bien. Tuve conflictos esta mañana con respecto a qué cosas hacer, porque, como dije, pienso que el estudio me va a llevar mucho tiempo y si hago otras cosas, no voy a poder estudiar lo suficiente, así que mientras estudiaba pensaba que tenía que ir al super para comprar algunas cosas, y en mi mente me proyectaba yendo al super cansado, pesado – como si ir a al supermercado fuese una carga.


Perdón a Uno Mismo 


Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo tornarme rígido en las cosas que voy a hacer hoy al pensar que hoy tengo que enfocarme en estudiar y estar todo el día estudiando.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo cerrarme en mi mente a pensar y considerar solamente el estudio para hoy, cerrando la puerta de oportunidad a otras cosas y actividades a hacer, al igual que necesidades y requerimientos básicos diarios.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo tornarme rígido en mi relación conmigo mismo al solamente enfocar mi día en estudiar.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo motivarme a través de miedo y estrés, durante el día, a estudiar solamente.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo temer que me vaya mal en los exámenes y debido a ello crear una rigidez en mi organización diaria donde no considero otras tareas o actividades a realizar por pensar que ‘perderé el tiempo en ello’.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo juzgar como ‘pérdida de tiempo’ todo aquello que no tenga que ver con mi deseo a que me vaya bien en los exámenes y que no tenga que ver con el estudio, sin darme cuenta que aunque no tenga que ver con el estudio, no sea un tiempo que esté invirtiendo en ello, lo estoy invirtiendo en otros aspectos y dimensiones de mi vida, como el cuidado personal como alimentación, higiene, relaciones, etc.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo, al considerar que tengo que ir al supermercado, proyectarme yendo al supermercado y experimentándome cansado y pesado, como si fuese una actividad muy pesada y dificultosa a realizar.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo, al considerar cosas para hacer durante el día, crear postergación hacia tales actividades por pensar que ‘es una pérdida de tiempo’ con respecto a estudiar, en lugar de darme cuenta que si estoy creando postergación, de hecho son actividades que son requeridas o necesarias para mí, para algunos aspectos y dimensiones de mi vida.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo proyectar en cosas que juzgo como una ‘pérdida de tiempo’ las experiencias de pesadez, dificultad, carga en ellas para de hecho no hacerlas.

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo reprimir e ignorar pensamientos que emergen durante el día / estudio relacionado a otras tareas o actividades que requiero hacer durante el día para solamente estar enfocado en el estudio.

En el momento y cuando me vea entrando en una rigidez / en no querer considerar nada más que el estudio / enfocándome solamente en estudiar, me detengo y respiro. Me doy cuenta que estoy cerrando las puertas a otros aspectos y dimensiones de mi vida que requieren atención y cuidado también, por lo tanto estoy tornándome unidimensional debido a miedo y presión de que me vaya mal en los exámenes. Me comprometo a mí mismo a liberar el miedo y presión a través del perdón y realmente evaluar mi día y las cosas que tengo que hacer si son prácticas, posibles y en qué momento hacerlas, sin dejar de lado ningún aspecto o dimensión de mi propia vida.

En el momento y cuando me vea juzgando alguna cosa que tengo que hacer o que estoy considerando, como “es una pérdida de tiempo”, “voy a perder el tiempo”, me detengo y respiro. Me doy cuenta que es una ‘pérdida de tiempo’ en el aspecto de ‘enfocarme en solamente estudiar’, pero esto está mostrándome que estoy tornándome muy rígido con respecto al estudio y que igualmente no estoy abriéndome a todas las posibilidades y potenciales durante el día para satisfacer otros aspectos y dimensiones de mi vida. Me comprometo a mí mismo a abrirme a otros potenciales que emergen durante el día para hacer otras cosas y así satisfacer otras dimensiones y aspectos de mi vida.

Me comprometo a mí mismo a no negar otros aspectos y dimensiones de mi vida que requieren también el cuidado y atención de mí mismo.


En el momento y cuando me vea proyectando en alguna actividad que considero o necesito hacer, las experiencias de pesadez, carga, dificultad – me detengo y respiro. Me doy cuenta que estoy de hecho negándome y cerrándome a los potenciales durante el día de hacer y satisfacer otros aspectos y dimensiones de mi vida que también tengo que estar cuidando y atendiendo. Me comprometo a mí mismo a liberar estar experiencias que he proyectado a través del perdón y tornarme más abierto, dispuesto y aceptar estas otras actividades, aspectos y dimensiones de mi vida que requiero atender y cuidar.

miércoles, 4 de enero de 2017

Movimiento y Tiempo - Día 316

Estuve escuchando una grabación publicada hoy en EQAFE, en la que Sunette habla acerca del deseo o querencia de querer avanzar más rápido en el proceso de parar pensamientos, emociones, sentimientos, imaginaciones, adicciones, conversaciones internas, entre otros componentes y manifestaciones de la mente de uno mismo, y el querer cambiar y todo hacerlo rápido, o la pregunta de “¿estaré haciendo bien mi proceso? ¿Estaré en el camino correcto?” Entre otras experiencias y pensamientos que pueden emerger en relación al proceso, ligándolo al tiempo y el querer el cambio suceder en uno mismo ya, ahora mismo.

Algunos años había escuchado una grabación de Anu acerca del mismo punto, de querer ir más rápido en el proceso o pensar que nos movemos muy lentos en el proceso, pero no lo llevé al punto de hacer introspección y ver realmente cómo de hecho vivo esa experiencia, cómo de hecho existe tal punto dentro de mí en todas sus dimensiones.

Hay algunas experiencias que había tenido que se relacionan de alguna manera a este punto:

  • Deseaba y esperaba en mi proceso poder vivir un día completamente activo, haciendo distintas actividades diarias, como estudiar, grabar, limpieza, escritura, gimnasio, caminar, cocinar, alguna actividad recreativa, etc. Muchas veces me he motivado a empujarme diariamente a tener horarios, dormir a tal hora, despertar a tal otra, de tal a tal hora ponerme a hacer cierta actividad y así, lo cual de hecho creé una estructura rígida e inflexible, y me di cuenta que tiendo a tornarme rígido e inflexible cuando creo una estructura y una organización para mi día. Es bastante interesante porque no me daba cuenta cuando lo vivía, y lo pude entender con mi novia cuando establecíamos cierta organización y ciertas actividades diarias.En relación a este punto he tendido a olvidar el proceso, es decir, día a día ver qué emerge al vivir y aplicarme en mi estructura y organización, y más bien me enfoqué en ‘poder lograr lo que en mi mente esperaba lograr’, llegar a ese punto de ser activo día a día, y que al no tomar en consideración y abrir las experiencias y pensamientos que diariamente emergían, las resistencias tomaban lugar y me salía de mi estructura, de mi organización…no escribía esto, sólo me enfocaba en poder lograr cumplir mis expectativas acerca de cómo quería vivir mis días, siendo una persona activa que hace muchas cosas en el día.


  • Deseaba y quería no tener reacciones en frente de otras personas, quería ser completamente estable e inquebrantable al hablar o relacionarme con ciertas personas en mi vida que eran difíciles de tratar o mejor dicho que ellas me trataban mal. Debido a querer saltar a ese punto de “tus palabras no me afectan”, reprimía muuuuuuuuuuuuuuuuuchas de las cosas que en mi mente y cuerpo emergían, y perdía muchas dimensiones, muchas piezas de información acerca de mis propias reacciones, de mis propios pensamientos. Hoy por hoy no sucede lo mismo, ya que caminé un constructo mental sobre aquella persona, pero día a día tengo ciertas reacciones de superioridad, inferioridad, resentimiento, enojo, culpa que, por supuesto, requiero tomar responsabilidad de, y cambiarme a mí mismo.


Entonces, hay mucho trabajo para mí por hacer, muchos constructos, muchos sistemas, muchos patrones de reacción y pensamiento a tomar responsabilidad y corregir. Y mucho de esto emerge y surge día a día, así que:

Me perdono a mí mismo por aceptarme y permitirme a mí mismo medir mi proceso y dónde me encuentro en mi proceso de acuerdo al tiempo; a dónde me encuentro ahora, dónde me encontraba ayer, dónde me encontraré mañana, dentro de la creencia de que si hoy me levanto con respecto a un punto, significa que ‘ya lo he trascendido’, ‘ya he avanzado’ en mi proceso, cuando de hecho la realidad es que no es así. El proceso no es medido por el tiempo, sino por el MOVIMIENTO DE UNO MISMO, y tal y como lo dijo Bernard cuando estaba vivo: es una acumulación que uno hace, es la ecuación matemática simple de ‘1+1+1+1 = uno mismo’.

Me perdono a mí mismo por NO aceptarme y permitirme a mí mismo ver, darme cuenta y entender la ecuación de la igualdad y que al tomar responsabilidad de un punto que podría llamar el movimiento de la mente y transformar ese punto en movimiento de uno mismo, ok, entonces qué estoy acumulando en ese movimiento, de qué manera he tomado responsabilidad del punto y qué estoy ganando en ese movimiento en términos de mí mismo, lo cual tiene que ver con quien soy en lo que hago – eso es lo que acumulo en el movimiento, ya sea movimiento mental o movimiento de uno mismo.

Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo moverme día a día, en términos de transformar el movimiento mental en movimiento de uno mismo al parar patrones de pensamientos, reacciones, hábitos, conductas que no son lo que es mejor para todos a través de la introspección, investigación, tomar responsabilidad, perdón a uno mismo y cambio práctico, o sea eso es movimiento de uno mismo.

Me perdono a mí mismo por no aceptarme y permitirme a mí mismo vivir y aplicarme constante y consistentemente para acumularme A MÍ MISMO; ese movimiento de la consciencia de mí mismo a hacer introspección, investigación, perdón y cambio práctico, lo cual es vivir palabras como yo mismo.

En el momento y cuando me vea reaccionando a mi proceso en relación a cuánto tiempo llevo en cierto patrón, me detengo y respiro. Me doy cuenta que no se trata acerca del tiempo, sino acerca del movimiento de mí mismo. Me comprometo a mí mismo a preguntarme ¿cuánto tiempo, atención y esfuerzo he dedicado al patrón en sí? Y abrir el punto para de hecho comenzar a crear el cambio a través del movimiento de mí mismo.

Me comprometo a mí mismo a diariamente recordarme moverme a mí mismo a escribir, hacer introspección, investigar, tomar responsabilidad, perdonar y cambiar a través de vivir palabras como yo mismo.

Me comprometo a mí mismo a medir mi proceso en cuanto a cuánto me he movido yo mismo en relación a cierto intervalo de tiempo, reconociendo que no tiene que ver con el tiempo o en cuánto tiempo tengo que trascender un punto, sino más bien en ver cuánto me he movido a mí mismo en cierto tiempo en relación a cierto punto, para de hecho evaluar si requiero abrir más el punto para dar lugar al cambio, si estoy satisfecho con el movimiento y el cambio logrado hasta ahora, qué más puedo seguir mejorando, etc.

lunes, 2 de enero de 2017

Y vos, ¿cuántas veces te diste por vencido? - Día 315


Hoy estuve hablando / sonando el perdón a uno mismo sobre la experiencia de darme por vencido, material que está disponible en EQAFE, por ahora en inglés, pero seguro que en unas semanas estará en español…a medida que sonaba el perdón sobre la experiencia se abrió dentro de mí la comprensión de que si voy a ceder o darme por vencido en una experiencia, ya sea mental o física, sea abrumadora o sutil – esto se aplica igualmente sobre ciertos pensamientos en mi mente – voy a tener que, literalmente, volver a confrontar ese momento, volver a confrontar con la experiencia, volver a confrontar con los pensamientos.

Al ver este punto, lo reflexioné e introspeccioné al grado de ver, darme cuenta y entender que, muchos de los ciclos que aún estoy viviendo, de patrones de conducta y hábitos que en algún momento quise cambiar, al igual que algunas experiencias que no quise ya tener o experimentar, todavía siguen albergando en mi mente y en mi cuerpo porque en los momentos difíciles, se podría decir, en esos momentos donde yo sabía que tenía que cambiar, yo sabía que estaba en el punto culminante donde, ese momento definiría quién soy; ¿voy a seguir siendo un adicto a la experiencia? ¿Voy a continuar permitiendo y aceptando que mi mente; aquellos pensamientos en los que participé, aquellas experiencias a las que cedí y le di el poder y autoridad en algún momento, me definan? ¿Voy a continuar permitiendo y aceptando que mi límite sea esa experiencia de darme por vencido, esa experiencia de sentirme abrumado, aquellos pensamientos que emergen en mi mente que me dicen “ya fue”, “no puedo hacerlo”, “realmente no quiero continuar”, “la próxima será”, “no puedo contra esto”, etc.?

Esto es algo que nos podemos preguntar al traer a nuestra mente esos momentos cruciales y definitivos donde nos dimos por vencido o cedimos a los pensamientos y las experiencias emocionales o sentimentales - ¿por qué me di por vencido? ¿Por qué me acepté y me permití que tales experiencias y pensamientos sean mi límite? ¿Por qué he definido como ‘mis límites’ aquellas experiencias y pensamientos? ¿Por qué no ir más allá de esas experiencias y pensamientos? ¿Quién soy yo al aceptarme y permitirme darme por vencido en tales pensamientos y experiencias? ¿En quién me convierten? ¿Por qué me permití y me acepté convertirme en eso? ¿Por qué no ir más allá de mis límites? ¿Por qué no vivir la palabra expansión de mí mismo al ir más allá de aquellos pensamientos y experiencias?

Me comprometo a mí mismo a investigar y hacer introspección sobre aquellos patrones de pensamiento, reacciones y comportamientos que me he aceptado y permitido darme por vencido y definirme en y como ellos, para perdonarlos y redefinir quién voy a ser en tales momentos al vivir prácticamente la solución / el cambio.

Me comprometo a mí mismo a parar los ciclos de tratar de cambiar y darme por vencido, al realmente investigar y hacer introspección sobre aquellos puntos para reflexionar en quién me he convertido y de hecho cambiar quién soy en pensamiento, palabra y acción en tales momentos.

Me comprometo a mí mismo a recordar que en los momentos cruciales y culminantes de un patrón, donde estoy llegando al punto de querer ceder y darme por vencido, que si cedo y me doy por vencido en tales experiencias, voy a continuar ciclando y reciclando en el mismo patrón por días, meses y hasta años, sin, de hecho, hacer un cambio real y sustancial.

Me comprometo a mí mismo a preguntarme en tales momentos ¿en quién me convierte darme por vencido en tales experiencias y pensamientos en mi mente y cuerpo? ¿Quién quiero ser yo en este momento?