sábado, 21 de julio de 2012

Día 51 – Miedo a las malas experiencias


Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo limitarme a no actuar al darme cuenta y entender que experimento algo dentro de mí mismo al actuar de tal manera que recibo desde mí mismo y el entorno hacia mí mismo ciertas percepciones que me hacen experimentar emociones, cosas que no me gustan experimentar y reconozco que no he querido acercarme a tales experiencias porque no he querido enfrentarlas en vida.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo limitarme con conocimiento e información que he tomado en consideración porque me decía tal conocimiento que entrar en experiencias energéticas significa que todavía reacciono y entonces temer entrar en reacciones, pensamientos por percibir y creer que tendría que ‘enfrentar’ algo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer experimentar mis reacciones.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor a enfrentar mis reacciones con el miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el temor a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo cargar la palabra enfrentar con un valor negativo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra enfrentar al haber juzgado la palabra enfrentar como malo/negativo/incorrecto y que no podría conseguir lo que quiero=interés personal, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar la palabra enfrentar a la palabra perder.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra enfrentar y la palabra perder al haber definido la palabra enfrentar dentro de la palabra perder, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo limitarme a la idea de que ‘perdería’ lo que he logrado, quien soy y me he convertido, cuando ‘logro’, ‘quien soy’ y ‘me he convertido’ son rasgos en separación de mí mismo al haber creído y percibido que podría perderlo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo aferrarme a la idea de que he logrado algo, y en ese logro haber definido quien soy y por lo tanto la creencia de que  me he convertido en algo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer perder las memorias de que he logrado y alcanzado algo y dentro de esto, me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo aferrarme a las memorias de logro y éxito al definir logro y éxito en pensamientos e ideas de superación personal, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar superación personal a la supresión de la mente.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la superación personal y la supresión de la mente al haber definido superación personal dentro de la supresión de la mente, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar, ver y comprender que al querer/desear la superación personal, suprimí mi mente en la búsqueda de querer/desear alcanzar la superación personal que me volvió tan cínico que confié en mis propios pensamientos sobre el punto de no reaccionar y así evitar las reacciones y limitarme a las experiencias cotidianas que no son malas experiencias por no querer actuar, hablar y ser ese punto de acción y dirección donde estoy de pie sea si estoy o no estoy reaccionando porque la reacción y experiencia las tendré en ese momento de acción pero a medida que actúo daré con el por qué de mi experiencia interna y como tal la experiencia interna la estoy creando yo mismo e inevitablemente tendré que enfrentarlas.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo quedarme con las buenas experiencias y no cuestionarlas, no terminarlas, no finalizarlas para dar lugar a la expansión de mí mismo, ya que me he definido dentro de estas buenas experiencias que no he querido de hecho cambiarme a mí mismo debido al miedo a no querer experimentar otras experiencias emocionales o negativas a las cuales me he condicionado a no re-vivirlas o experimentarlas.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo utilizar la retroalimentación de imágenes, memorias y pensamientos para ver si me conviene actuar de tal manera para no tener que experimentar emociones y experiencias negativas.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo condicionar mis actos a las memorias, imágenes y pensamientos que experimento dentro de mí mismo en un momento dado en el cual puedo tomar responsabilidad por y para mí mismo para mostrar quien soy, y en ese acto de mostrar quien soy tendré un cruce de referencias con mis experiencias internas donde el cagaso  que pueda tener sólo es creado por y para mí mismo, para no tener que enfrentar y caminar el punto ya que me he condicionado a no enfrentar y caminar y actuar al sentir o experimentar emociones o experiencias negativas lo cual es una gran limitante generada por mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo condicionarme a mí mismo a no actuar y dirigirme cuando experimento miedo y otras emociones.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo retroalimentar mi mente con mi participación en memorias, imágenes y pensamientos que me limitan a no estar y permanecer aquí, el respiro es la llave para permanecer aquí ante tal o cual experiencia interna donde podré caminar constante y consistentemente, sin importar lo que experimente por dentro.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo limitar mis actos y dirección por las experiencias internas, pensamientos secretos y chats mentales.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo dejar que me dirija mis chats mentales y pensamientos cuando noto que experimento emociones y sentimientos.

Cuando esté dirigiéndome a comunicar y actuar debido a un punto que encontré que sería de apoyo y asistencia para mí mismo y al otro como a mí mismo y, al recibir palabras de otros las cuales percibo y experimento negatividad o emociones, memorias, imágenes y pensamientos – me detengo y respiro, me doy cuenta de que esa experiencia es creada por y para mí mismo la cual tengo que tomar responsabilidad y entonces actúo y comunico lo que he querido decir y dirigir.

Me comprometo a mí mismo a ser constante y consistente en y como cada momento de respiro aquí.

Me comprometo a mí mismo a no influenciar mi participación externa con las experiencias internas.

Me comprometo a utilizar el respiro cada vez que hago una retroalimentación en mi mente con memorias, imágenes y pensamientos para parar la búsqueda del interés personal en mi dirección y parar los condicionamientos de seguir caminando por donde no hay experiencias negativas.

lunes, 16 de julio de 2012

Día 50 – Familia parte 1



Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo resistirme a ver que quien realmente no quiere cambiar soy yo y por lo tanto, me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el pensamiento ‘el problema es que la gente no quiere cambiar’ a una experiencia energética de indignación.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar en la experiencia energética de indignación.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar que la experiencia de indignación es por cambiar, al sentir que soy indigno del lugar donde estoy.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar que la experiencia de indignación es debido a que quisiera que mi entorno cambie para no tener que enfrentar las consecuencias manifestadas de hecho.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo cargar la palabra cambio a un valor negativo/incorrecto/malo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra cambio al haber juzgado la palabra cambio como incorrecto/negativo/malo dentro de mi mente, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar que tengo muchos miedos los cuales me dejan sin comunicarme con los demás, debido a los miedos que generé mediante mis conversaciones interiores/chats mentales.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo creer que las percepciones desde los chats mentales/conversaciones interiores son reales, cuando de hecho son mi propia idea de mí mismo que creé en relación a lo que podrían llegar a pensar los demás, que es de hecho, juicio a mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de mi familia al haber juzgado mi familia como esclavos de los pensamientos de mis padres.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de mis padres al haber definido a mis padres dentro de las palabras engaño y manipulación en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de las palabras engaño y manipulación al haber definido engaño y manipulación dentro de mis padres.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar a mis padres a las palabras engaño y manipulación.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo cargar las palabras engaño y manipulación con un valor negativo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de las palabras engaño y manipulación al juzgarlas como malas/negativas/incorrectas dentro de mi mente, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no darme cuenta que al validar el personaje engañoso y manipulador de mis padres, estoy participando dentro del personaje camaleón donde copiaré el mismo personaje para sobrevivir.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo cargar a mis padres con un valor negativo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de mis padres al juzgar a mis padres como malos/negativos/incorrectos dentro de mi mente, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar a mis padres a una experiencia energética de odio.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar en la experiencia energética de odio.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar a mis padres a la experiencia energética de resentimiento.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar en la experiencia energética de resentimiento.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar a mis padres a la experiencia energética de locura.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar en la experiencia energética de locura.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar a mis padres a la experiencia energética de desprecio.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar en la experiencia energética de desprecio,

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar a mis padres a la experiencia energética de miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar en la experiencia energética de miedo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer decirles a mis padres la decisión que tomé de vivir el principio de vida en igualdad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor de decirles a mis padres la decisión que tomé al miedo en sí mismo

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer ser rechazado por mis padres tras la decisión que tomé de vivir el principio de vida en igualdad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor de ser rechazado por mis padres tras la decisión que tomé al miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer ser juzgado por mis padres tras la decisión que tomé de vivir el principio de vida en igualdad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor de ser juzgado por mis padres tras la decisión que tomé al miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer las opiniones que podrían decirme tras la decisión que tomé de vivir el principio de vida en igualdad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor de las opiniones que podrían decirme mis padres tras le decisión que tomé al miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer las reacciones de mis padres al decirles la decisión que tomé de vivir el principio de vida en igualdad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el temor de las reacciones de mis padres al decirles la decisión que tomé al miedo en sí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo temer cometer errores, los errores definidos por mis padres al darme cuenta que no están dentro de los parámetros establecidos por mis padres de lo que sería ser un ser “normal” y “el camino”, separándome por medio de la idea y creencia de que debo de alinearme a la manera en que mis padres me ven o tendría que verme, pensar, etc.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el deseo/querer que mis padres me acepten.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido desear/querer que mis padres me acepten existir dentro y como yo.

En el momento en el que entre en la experiencia del miedo al hablar sobre mi decisión de vivir el principio de vida en igualdad, me detengo y respiro – realizo que ese miedo es creado por mí mismo y que a través del respiro me mantengo estable y trasciendo el miedo para poder hablar claro y levantarme en y como quien soy como la decisión y punto de partida de unicidad e igualdad.

Continuará…

domingo, 15 de julio de 2012

Día 49 – Cometí un error


 
Me siento cansado, agotado desde que me levanté hoy, me desperté a las 11, 12, 1 y finalmente me levanté a las 4, casi 5 de la tarde. Mis padres, percibí que me dirían algo respecto a ayer, estaba irritado por esa creencia y cuando hablaban entre ellos, sentía intolerancia a sus palabras, tenía presente la memoria de ellos ayer que se atrevieron a hablar en una fiesta de la familia R. y es contradictorio que estaban de lo más mal el otro día con su relación, habían llegado al punto de la ruptura simplemente porque mi padre no quería cambiar, quería que lo acepte tal y como es, mi mamá no, sabía que su comportamiento es superficial y basureando a todos, a sus hijos, toda esa perspectiva de sentirse excluida de mi padre, que él se quejaba con ella y su familia, pero ella dice que él está para ayudar a personas que ella dice ‘no se lo merecen’ y bueno, conflicto por comportamientos y chantaje emocional.
Ayer fumé marihuana, quería probarme a mí que comportamientos y patrones sigo teniendo presente en mí y cuales ya no, noté que al comunicarme fui más abierto, y estaba interesado en las palabras, en la definición, me di cuenta de que las personas son conscientes de las cosas que existen pero que lo pasan por alto, simplemente porque es como existe. Me volvía eufórico para conversar con mi primo que llegamos a un punto de retroalimentación, pero por momentos sentía que quería tener la razón, que mi punto de vista se tome en cuenta, mi punto de partida fue ayudarlo, pero no ayudarme a mí en esa conversación, porque la manera en que me comunicaba fue desastroso, realmente lo fue, yendo a un punto de fascinación hacia lo que sabía, no lo dirigí como para hacerle ver a él ya, fue validar lo que sé y no apoyarlo y asistirlo para que vea los puntos dentro de él, me volví un poco exaltado y diría que la manera en que lo dije fue tan ridículo, tan propio de mi ego de ‘créeme’, ‘tengo la razón’, ‘es así’, que si yo fuera él no haría caso, supongo que todo viene de mí, esto de sentir que todo me irrita es porque me permití y acepté caer en un patrón del pasado, en miedo a las experiencias del pasado que tuve y las reviví en cierta medida porque tenía miedo de volver a casa y que mis padres se enterarán de lo que hice, o con quien estaba o lo que hacía porque lo tomé como algo negativo para ellos y pensaba en que no volveré a hacer esto porque la experiencia que tuve fue terrible, no quisiera volver a tapar mi vida simplemente porque no quiero reconocer esa parte de mí, porque si lo hiciera tendría problemas y los problemas por definirme como esa parte de ‘lo hice’ y ‘no lo volvería a hacer’, en vez de ‘lo hice’ para ‘mi propio proceso’, entonces mi proceso quedaría como algo negativo, y lo definí negativo por mis padres y junto con el respeto, de respeta quien soy y yo respeto quien eres, volviendo a la posición de NO LO HARE del todo.



Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo el pensamiento ‘no quiero que me digan nada’.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el pensamiento ‘no quiero que me digan nada’ con una experiencia energética de irritación.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido participar en la experiencia energética de irritación en mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar que experimento irritación porque no me he aceptado y permitido a mí mismo reconocer lo que he hecho ayer a la noche que me llevó a re-vivir y recordar las experiencias tenía con la marihuana en relación a las consecuencias de, si mis padres lo supieran.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo definirme a mí mismo dentro de fumar marihuana, y cargar la marihuana con un valor negativo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra marihuana, al haber juzgado la palabra marihuana como malo/incorrecto/negativo dentro de mí mente, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar la palabra marihuana a mi primo A.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra marihuana y mi primo A al haber definido marihuana dentro de mi primo A, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar ‘ver a mi primo A’ con el deseo de fumar marihuana.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo desear/querer fumar marihuana.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido el deseo/querer fumar marihuana existir dentro y como yo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar la memoria de mis padres golpeándome/abusando de mí al saber que estaba bajo los efectos de la marihuana, experimentando dolor a la experiencia de la marihuana.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo aferrarme a la memoria de mis padres golpeándome/abusando de mí al saber que estoy bajo los efectos de la marihuana, experimentando dolor.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo del error que cometí al haber aceptado y permitido a mí mismo el error que cometí dentro de una memoria de mis padres golpeándome/abusando de mí al saber que estoy bajo los efectos de la marihuana, experimentando dolor, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra error al haber percibido y creído que los errores que cometo no son posible re-dirigirlos.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra error y la percepción y creencia de que los errores que cometo no son posible re-dirigirlos al haber definido la palabra error dentro de la percepción y creencia de que los errores que cometo no son posible re-dirigirlos, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar la palabra error a las experiencias que no quiero experimentar y vivir.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la palabra error y las experiencias que no quiero experimentar y vivir al haber definido la palabra error dentro de las experiencias que no quiero experimentar y vivir, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar cometer un error a la experiencia energética de irritación.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar las memorias de mis padres engañándose por medio de los sentimientos y emociones, experimentándome engañado al pensamiento ‘no quiero que me digan nada’.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo aferrarme a las memorias de mis padres engañándose por medio de los sentimientos y emociones, experimentándome engañado.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de la solución al haber definido la solución dentro de las memorias de mis padres engañándose con los sentimientos y emociones, experimentándome engañado, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar que la solución está aquí como yo en cada momento de respiro.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo cargar el perdón a uno mismo con un valor negativo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo del perdón a uno mismo al juzgar el perdón a uno mismo como malo/negativo/incorrecto dentro de mi mente, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo conectar el perdón a uno mismo a la memoria de mi padre hablando conmigo por celular diciéndome que es inservible perdonarme al venir de mí mismo, pensando que es un ignorante.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo del perdón a uno mismo y la memoria de mi padre hablando conmigo por celular diciéndome que es inservible perdonarme al venir de mí mismo, pensando que es un ignorante al haber definido el perdón a uno mismo dentro de la memoria de mi padre hablando conmigo por celular diciéndome que es inservible perdonarme al venir de mí mismo, pensando que es un ignorante, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo separarme a mí mismo de conocerme a mí mismo al haber definido conocerme a mí mismo dentro de una memoria de mi padre hablando conmigo por celular diciéndome que es inservible perdonarme al venir de mí mismo, pensando que es un ignorante, en separación de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar que conocerme a mí mismo existe aquí como yo en cada momento de respiro.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo validar la posición de mi padre de ser ignorante, al ignorarlo y no asistirlo para entender el perdón a uno mismo y aplicarlo sin sentir rechazo hacia mi padre por no entender cómo funciona el perdón a uno mismo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo estar en constante juicio hacia mi familia al percibir y creer que mi padre dictaba el pensamiento de los demás integrantes, no realizando que sólo estoy viendo mi punto de partida de ver todo desde los ojos de mi padre.

Expandiré este punto luego.

Me comprometo a tomar responsabilidad por las memorias en separación de uno mismo respecto a la marihuana, devolviéndolas a uno mismo para tomar responsabilidad de las percepciones del pasado separadas de mí mismo.

Me comprometo a tomar responsabilidad por las memorias en separación de uno mismo respecto a los errores, devolviéndolas a uno mismo para tomar responsabilidad de las percepciones del pasado separadas de mí mismo.

Me comprometo a tomar responsabilidad por las memorias en separación de uno mismo respecto a conocerme a mí mismo, devolviéndolas a uno mismo para tomar responsabilidad de las percepciones del pasado separadas de mí mismo.

martes, 10 de julio de 2012

Día 48


Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar y entender que en el momento en el que suprimo un pensamiento, este pensamiento existe en y como yo.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar y entender que en la supresión del pensamiento, el pensamiento puede traer consigo una reacción.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar y entender que soy el responsable de suprimir el pensamiento y de la reacción de lo que otra persona pueda decir, hacer y pensar de mí o de lo que sea, ya que soy responsable de mí propia experiencia.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar y entender que las reacciones que otras personas me provocan, es mi propia responsabilidad al haber aceptado y permitido que la reacción exista en mí, no tiene que ver con la otra persona en realidad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo culpar a los demás por mi propia creación de la experiencia.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo razonar y crear razones para culpar a los demás de mi experiencia cuando de hecho, estoy creando justificaciones de mi  propia experiencia dentro de y como la culpa hacia los demás de mi propia creación.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo culpar y hacer responsable a un dios de mi propia experiencia de vida, cuando esta creación es de hecho creación del hombre – dios no existe, es sólo para no tomar responsabilidad como uno mismo de lo que he permitido y aceptado existir en y como uno mismo y en la tierra.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo utilizar la excusa de un dios para no tomar responsabilidad como uno mismo de mi propia experiencia, pensamiento palabra y obra.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo no realizar que en el momento que estoy dando la existencia de un dios, estoy diciendo que hay alguien más y que yo soy menos – y que este se hará responsable porque yo soy menos que él para no tener que tomar responsabilidad por el desastre que hemos creado como humanidad – por lo tanto tomo responsabilidad y no participo en juegos de polaridad de la existencia o no existencia de dios, sino vivo y aplico quien soy en cada respiro para un cambio real de la existencia hacia el reconocimiento de la vida en igualdad y no existir en creencias, ya que las creencias no me harán tomar responsabilidad de quien soy en cada respiro, en cada momento aquí.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar en el juego de polaridad de ateo y creyente, desviando mi atención hacia un cambio y aplicación real.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo divagar en mi mente en creencias sin tomar responsabilidad de quien soy y quien soy en lo que hago en honestidad como uno mismo y el principio de vida en igualdad.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo gastar mi tiempo en hablar de dios o no existencia de dios, en vez de existir aquí como el respiro y hacer lo que tiene que hacerse y punto.

Me perdono a mí mismo que me he aceptado y permitido a mí mismo participar y alimentar el juego de polaridad del sistema de creencias no creyente-creyente.

Cuando me vea a mí mismo participar en el juego de creyente-no creyente. Me detengo, respiro y realizo que esto sólo es un juego de polaridad donde dos mentes reaccionan y están en constante juego de emociones y sentimientos – dejo de participar en ello y tomo responsabilidad de quien soy.

Cuando vea que alguien habla de creencias. Realizo que hablar de ello no tiene una aplicación práctica de cambio real y trato de presentar sentido común. En el momento en el que el sentido común no es entendido y la otra persona trata de validar su postura del sistema de creencias, realizó que es sólo un juego de polaridad en el que perderé mi tiempo.